No desesperar: la clave detrás del e-commerce

21 de octubre, 2020

e-commerce

Por Leandro Peres Lerea

Iniciar un e-commerce o alguna ventana digital de nuestro negocio, pyme o emprendimiento no está en tela de discusión. Más bien, nos enfrenta a un desafío que supone varias cuestiones que tendremos que analizar como aliados a nuestro proyecto.

Repetidas veces escuchamos, y más aún en nuestro país, del problema logístico para cualquier rubro. Todo eso, para el e-commerce, es mucho peor puesto que es la llave que torna sustentable la totalidad del negocio.

Es por ello que la logística en todas sus etapas se ha convertido en un aliado estratégico porque, en el e-commerce, la compra termina cuando el consumidor recibe el producto en su mano.

Los tiempos de entrega son el factor que decide o no la compra. Pero a su vez la comunicación con el cliente durante todo el proceso de compra, cobranza y entrega son aliados a la hora de que un pedido se convierta en venta o no. Puesto que el tiempo y la trazabilidad del pedido son tan o más importante que el pedido mismo si buscamos crear una experiencia de compra positiva y que a la vez fidelice e impulse a la recompra.

En este contexto de pandemia el contraste entre on y offline han quedado al descubierto: tener o no tener e-commerce es la cuestión. Muchos han podido adaptarse, otros están haciendo camino al andar y otros nada. Han surgido nuevos proveedores en todas las etapas, pero surgen preguntas, dudas, experiencias y sobre todo apuro cuando lo que se necesita es tiempo.

Abrir un canal online no se hace de un día al otro y muchas veces los resultados no son los esperados. En este contexto y sin información es difícil tomar decisiones y por supuesto que la capacidad de error podría ser proporcional.

Muchas veces vemos que un comerciante deja el área online en manos de su “sobrino” porque, como es joven, se lleva de maravillas con la tecnología. Ahí está el primer error. Ser usuario de la tecnología no me convierte en saber construir con ella, así como vivir en mi casa no me convierte en arquitecto.

La tecnología es intangible pero, al igual que el mundo tangible, lo barato sale caro. Aunque lo caro no sea necesariamente lo que nos sirva. Por suerte hay varias opciones accesibles en mayor o menor medida a las posibilidades de un comercio hoy. Lo importante es no desesperar y saber que lo que no se hizo hasta ahora, no se resuelve para mañana.

Pero, en líneas generales, quiero dejarles algunos tips para que sepan que dentro de ellos podrán moverse de forma clara.

El primero es que la plataforma elegida permita la integración de los datos de manera sencilla y dinámica. Es decir que mi web pueda “hablar” con otras de cara a poder conectar inventarios, bases de datos, clientes, contabilidad y demás.

Las vías de comunicación están para ser usadas, para responder y para atender. No para dar mensajes automáticos que nadie responderá. Más bien no tengamos canales que no vamos a tener como atender.

Aprender e investigar. Hay de todo en internet para aprender y conocer, notas, cursos, posteos, etcétera. Lo importante es no desesperar ya que el camino del e-commerce es largo y no tiene vuelta atrás.

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