El Gobierno actúa para que el poscanje no se complique

16 de septiembre, 2020

Por Luis Varela

Con el Covid-19 arañando ya las 30 millones de personas contagiadas y los 940.000 muertos en todo el mundo (566.000 enfermos en nuestro país con 11.700 fallecidos), los días de volatilidad e incertidumbre siguen marcando el compás de los mercados de todas partes, y aún más en países con economías débiles como Argentina.

Con el Gobierno enfrentando la foto que le entrega la salida de los canjes de deuda y la presentación del Presupuesto 2021 en el Congreso, en el inicio en paralelo con la negociación con el FMI, toda la estructura del Poder Ejecutivo está utilizando todo tipo de artillería para que el arranque la negociación pos canje no se desbarranque, ya que significaría un gran riesgo institucional para la actual conducción política.

El mercado de ayer volvió a mostrar a los nuevos títulos surgidos de los canjes sin posibilidad de convencer a los inversores. Con más volumen, o sea precios más ciertos, el 60% de todo lo operado se negoció en estos papeles, con el AL30 como el papel por lejos más negociado, con otras variantes como el GD30, el GD35 y el AL29 también participando con muchas operaciones.

Y lo particular del caso es que este tipo de papeles, que están ya operativos, y tienen vencimientos cercanos mínimos, cupones insignificantes, en los próximos 3 años, volvieron a perder entre 1,5 y 2%, por lo que según los operadores están pasando dos cosas.

1) Por un lado, los inversores son todos vendedores, no hay compradores.

2) Por otra parte entre los vendedores están la Anses y el BCRA, que los usan para mantener quieto el mercado de los dólares libres, en una estrategia de patas cortas y carísima, ya que venderlos significa endeudar al país a tasas altísimas.

De hecho, la nueva baja de estos bonos hizo que el descenso de los precios contado determine una tasa a vencimiento promedio del 12% anual, por lo que para apagar la falta de credibilidad actual se está hipotecando el futuro de una manera muy complicada.

Mientras el dólar en el mundo estuvo mixto ayer (subió 0,3% en México y 0,1% contra el euro y el real, pero bajó 0,3% contra el yen, la libra y el chileno), las cotizaciones argentinas también estuvieron repartidas.

Hubo una suba de 16 centavos para el dólar turista hasta $103,17, también se incrementó 12 centavos el dólar oficial hasta $79,36 y el blue bajo $1, hasta $131. El dólar mayorista subió 7 centavos hasta $75,19, con el BCRA perdiendo apenas US$ 6 millones de las reservas y quedándose con US$ 42.495 millones. Pero lo más importante del caso es que el dólar MEP bajó $1,14, hasta $122,20 y el contado con liquidación cayó $2,59 hasta $128,40.  Por lo que la brecha entre oficial y blue fue del 65,1% y la del CCLl y el mayorista del 70,8%. Todo con un marco en el que, medidos en pesos, la libra subió 44 centavos hasta 96,85, el real no cambió y cerró a 14,24 y el euro bajó 2 centavos hasta 89,03.

En ese sentido, por ejemplo, ayer el economista Martín Tetaz advirtió que el Banco Central “esconde” una pérdida de reservas. Lo cual se sumó a las afirmaciones en la city del uso de bonos nuevos para mantener a los dólares libres artificialmente. Mientras el BCRA colocó ayer $270.000 M en Leliq al 38% (45% ef.), con los bancos pagando 33% (38% ef) en plazos fijos. Y con Guzmán saliendo a colocar más deuda: dos letras en pesos a descuento, un bono en pesos Badlar y un bono en pesos CER 1%.

Anoche, el presidente del Banco Central, Miguel Pesce, anunció una serie de medidas destinadas a frenar la sangría de reservas en el mercado cambiario.

Las decisiones establecen límites más rígidos para la compra de divisas para ahorro, gastos con tarjeta en moneda extranjera y operaciones cambiarias con bonos. También limitarán la capacidad de pagar deuda en dólares de las empresas, pedirán que se refinancien sin pagar capital. Por otro lado, además, facilita la venta de dólares en la Bolsa a un tipo de cambio paralelo con el objetivo de calmar a las cotizaciones financieras de la divisa.

El titular del Banco Central agrego que “junto con Economía y la Comisión Nacional de Valores (CNV) vamos a tomar una serie de medidas para mejorar las circunstancias que se están dando en el mercado de cambio y de tÍitulos. Y esperamos que con todo esto se reduzca la brecha en estas cotizaciones. En el blue, que es ilegal y donde acuden toda clase de delincuentes, no sabemos qué puede pasar”, dijo el funcionario.

Estas medidas involucran en definitiva varios cambios. Por ejemplo, comprar un dólar costará cerca de $ 130 después del Impuesto País y habrá retención a cuenta de Ganancias. Y quienes no paguen Ganancias, deberán tramitar la devolución en el futuro.

Para tratar de frenar el empellón en los dólares financiero libres, Pesce explicó que van a “tomar una serie de medidas concurrentes con otros organismos. Se van a establecer, entre otras cosas nuevas condiciones para la apertura de cuentas bancarias en dólares. Hasta ahora los bancos aplicaban un criterio de debida diligencia simplificada que tiene sentido para cuentas en pesos pero no en dólares. Van a tener que hacer una evaluación de los ingresos para que la persona que abre una cuenta demuestre que tiene ingresos propios para poder hacer ahorros en moneda extranjera”.

“Y los pagos que se hagan con tarjeta de crédito en el exterior van a ser a cuenta de la posibilidad de comprar dólar ahorro. No hay límite para tarjetas, pero esas compras van a ser a cuenta de las futuras compras que puedan hacer por dólar ahorro. Si tiene un crédito de US$ 1.000 con la tarjeta, por ejemplo, por cinco meses no va a poder acceder al mercado de cambios”, puntualizó el titular de Reconquista 266.

“Además, la CNV establecerá mecanismos de transparencia que van a buscar que esas operaciones se realicen a través de mercados institucionales locales y agentes autorizados. Y se va a prohibir que los no residentes puedan liquidar títulos contra moneda extranjera en los mercados institucionalizados”.

“También habrá una limitación para aquellos que adquieran títulos over the counter en el exterior, para que no puedan liquidarlos en pesos en el mercado local. Concurrentemente la CNV va a establecer un parking de 15 días para la transferencia de títulos valores adquiridos con pesos”.

“Al mismo tiempo se eliminará el parking para la adquisición de títulos en el mercado local. Esto va a permitir a aquellas personas que tengan dólares poder compra títulos y venderlos contra pesos sin esperar 5 días. Esto va a facilitar el acceso de los residentes a la compra de títulos con moneda extranjera y su eventual venta contra pesos en el mercado. Pero la compra con pesos mantiene el parking de 5 días, y también para la transferencia al exterior”, añadió Pesce.

“Además, la CNV va a prohibir que las sociedades de Bolsa puedan realizar operaciones fuera de los mercados institucionalizados dentro del país. Para que las operaciones con títulos contra dólares sean transparentes y queden registradas en el mercado local”. Veremos qué impacto tiene toda esta batería de restricciones a partir de la apertura de la rueda de hoy.

Ayer, en el exterior, en base a una sucesión de anuncios sin fin, con innovaciones de todo tipo, las tecnológicas lograron captar la atención de los inversores y el Nasdaq pudo subir de nuevo en Wall Street. Pero el Dow Jones (donde cotizan las industriales) no está logrando ese apoyo.

Con ese marco, las Bolsas latinoamericanas cerraron entre neutras y con bajas. Y la Bolsa de Buenos Aires terminó sin cambios y con un volumen estabilizado algo abajo de los $1.000 millones en acciones. Al tiempo que los ADR argentinos que cotizan en NY estuvieron mixtas, con buen desempeño en Telecom (¿se traba el embate contra las telefónicas?) y con subas leves en Globant, Edenor e YPF, pero con un nuevo descenso para los bancos, con Francés y Macro como los que más cedieron.

En realidad, todo está bajo discusión. Son varios los analistas que están convencidos que el Covid está poniendo en riesgo la hegemonía de los ejes cartesianos que dominaron las inversiones de los últimos cincuenta años: el dólar y el petróleo. La súper emisión de dólares debilita al billete. Y la llegada de autos eléctricos y a hidrógeno y el teletrabajo le corta la demanda al crudo. Con eso, las commodities tuvieron un día bastante indefinido, con las posiciones refugio (oro, plata y bitcoin) sostenidas, pero con los metales básicos otra vez débiles. Y con los granos perdiendo impulso, algo que había traído bastante alivio en las últimas semanas.

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