Tetaz: “Voy a proponer reformar la Carta Orgánica del BCRA para terminar con la inflación”

El precandidato a diputado de Juntos por la ciudad de Buenos Aires, Martín Tetaz, aseguró que "hay un daño muy grande de la pandemia que todavía no se ve" en la economía

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Agustín Maza Agustín Maza 28-07-2021
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Las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) tendrán lugar el domingo 12 de septiembre. En la Ciudad de Buenos Aires, Juntos tendrá una interna en la que competirán tres sectores: el larretismo con aliados, encabezado por María Eugenia Vidal; el radicalismo histórico, de la mano de Adolfo Rubnstein y el liberalismo, bajo la batuta de Ricardo López Murphy.

El economista, divulgador y ahora experiodista Martín Tetaz pegó el salto y es precandidato a diputado por la Ciudad. Convocado por Martín Lousteau, Tetaz, con raíces radicales, acompañará a Vidal como segundo en la lista.

En diálogo con El Economista, Tetaz anticipó que, de llegar al Congreso, impulsará un proyecto para cambiar la carta orgánica del Banco Central. “Con esa iniciativa vamos a terminar con el principal problema de Argentina de los últimos 70 años. Con eso sólo me conformo y también justifica haberme metido en este baile”, dice.

Además, se mostró crítico con varios aspectos de la gestión de Mauricio Macri y la calificó como un “fracaso en lo económico”. De todas formas, destacó varios aspectos y aseguró que Alberto Fernández recibió una economía mucho mejor que la que recibió Cambiemos en 2015.

¿Qué lo motivó a ser candidato y cuál es su propuesta de cabecera para llevar al Congreso si es que es electo diputado en noviembre?

Mi motivación surgió a partir del deseo de cambiar los problemas de nuestro país, los cuales vengo estudiando hace 30 años desde mi carrera académica, mis trabajos como consultor o mis libros. Estoy recibiendo mucho apoyo dentro de mi espacio para un proyecto que modifique la Carta Orgánica del Banco Central. La idea es que sea independiente, sacarle la máquina de hacer billetes al Presidente, a este o los que vengan, y convertirlo en un organismo verdaderamente autónomo. Con esa iniciativa, terminamos con el principal problema de argentina de los últimos 70 años. Con eso sólo me conformo y también justifica haberme metido en este baile.

¿Cómo funcionaría esa ley?

El directorio del Banco Central sería elegido por el Congreso, que con los dos tercios de sus votos tendrá que elegir un directorio entre candidatos que sugieran las universidades, bancos públicos y privados, entre otros. Ese directorio deberá mantenerse en funciones hasta que otra mayoría del Congreso decida cambiarlo. Eso haría que el BCRA se concentre en sostener el valor de su moneda, para lo demás existe la política fiscal.

Las necesidades fiscales están asociadas a gastos que muchas veces van a sectores que se ven en situación de vulnerabilidad. ¿Cómo afrontarían ese aspecto los Gobiernos de cara a un país con 42% de pobreza?

Quiero recalcar que en Argentina necesitamos reconstruir el principio republicano de responsabilidad fiscal. Es parte del cambio cultural que queremos impulsar y necesitamos como sociedad. Si un Gobierno quiere generar un gasto, debería proponer en el Congreso esa necesidad y los impuestos para financiarlo. Si el Congreso, que representa al pueblo, aprueba esos impuestos habrá más gasto, en caso contrario no podrá crecer el gasto. Si logramos eso, la realidad de este país va a ser muy distinta en los próximos años.

Desde la oposición muchas veces se confronta al oficialismo en base a la comparación con Venezuela u otros países que atraviesan situaciones verdaderamente lamentables. ¿Eso no genera un atraso en el nivel de debate?

Venezuela es una caricatura de Argentina, una exageración que resalta los rasgos distintivos de esa realidad. Claro que no somos Venezuela, pero hay un denominador común en la no condena por parte del Gobierno a lo que sucede allí o lo que pasa en Cuba. Hay un desprecio por el mérito y el esfuerzo, por el ahorro, por la inversión. Es un principio distintivo de varios legisladores del oficialismo, a muchos de ellos les encantaría estos modelos replicados en nuestro país.

En términos económicos, ante el avance en la vacunación y la llegada de temperaturas más favorables. ¿Cómo ve la posible salida de la pandemia?

Hasta ahora lo que vemos es un nivel plano de actividad económica, a los mismos niveles de enero. Hubo un repunte entre enero y marzo, abril y mayo se llevaron los efectos negativos de la pandemia y vemos un repunte en junio. Lo que se percibe también es una recuperación bastante heterogénea, industria y construcción son los que más traccionan. Puede ser que este segundo semestre haya una mejora en el nivel de actividad porque habrá más movimiento. Para el segundo semestre tenemos dos incertidumbres: la variante Delta y el peligro de un salto cambiario cerca de las elecciones. Recordemos que antes de las elecciones en 2017 hubo también un salto en el tipo de cambio. Es habitual que haya desarme de plazos fijos o pase de activos a dólares antes de las citas electorales.

La pandemia representó un golpe muy duro en la economía mundial, ¿Cuánto de la crisis económica que vivimos hoy es atribuible al Covid y cuánto a la gestión de Fernández?

Posiblemente el Gobierno, gestionando mejor la pandemia, podría haber acortado la caída de 2020 de 9,9% a 5%. Hubo pocos testeos en 2020 y se encaró mal la estrategia de adquisición de vacunas en 2021 que generó muertes innecesarias. Hay un daño muy grande de la pandemia que todavía no se ve. El claro ejemplo es el millón de chicos que se quedó fuera del sistema escolar el año pasado, dicho por el propio ministro de Educación, Nicolás Trotta, sumado a todo lo que perdieron de contenidos los demás alumnos. Eso va a generar una caída en los ingresos futuros de esas cohortes de estudiantes. Según diferentes organismos internacionales, como el Banco Mundial, va a haber una caída entre 5% y 7% en los ingresos futuros de ese universo. Los daños van a ser más duros que los que vimos hasta ahora.

La pandemia, sin duda, también desnudó problemas estructurales que nuestro país arrastra desde hace muchos años. Sin embargo, ¿no profundizó también los problemas que dejó el fracaso de la gestión económica del Gobierno de Mauricio Macri?

Yo asumo que la gestión de Macri fue un fracaso en lo económico. El salto cambiario del 2018 es 100% atribuible es un fracaso del gradualismo de Macri y ahí se le cierra el financiamiento y el dólar salta de $20 a $40. Ahora, es innegable que las PASO de 2019 generaron una devaluación y una escalada del riesgo país debido a las malas señales que representaba para el mercado el Gobierno entrante. No hay duda que todo lo bueno y malo de Macri se sabía antes de las PASO, no es que salieron corriendo a vender los bonos argentinos por Macri, sino por miedo al nuevo Gobierno.

¿Eso no generó una debilidad a la hora de afrontar esta pandemia?

Si la economía de Cambiemos hubiera sido tan mala, este Gobierno no hubiera podido gestionar la pandemia. No se habría podido aguantar la economía cerrada tanto tiempo. Había mucho stock de capital para comer y con el cual se pudo alimentar el pueblo durante lo peor del coronavirus. Cuando mirás la macroeconomía, es cierto que hubo una crisis cambiaria, pero le toca a Fernández asumir con un dólar alto. No sé cuánto de lo que se queja el Presidente es válido. Hasta la Paso de 2019 el dólar en Argentina valía $40, la inflación venía desacelerándose, el déficit era el 0,4% del PIB, las tarifas se habían actualizado bastante. Muchos desequilibrios heredados se habían corregido. Es cierto que el gradualismo hizo que la corrección haya sido brutal en 2018 y 2019. Alberto asumió con una economía mejor que la que recibió Macri.

¿Cuál es la importancia de cerrar un acuerdo pronto con el Fondo Monetario Internacional (FMI)?

Es condición necesaria, pero no suficiente. Argentina reestructuró su deuda hace un año y, sin embargo, los bonos argentinos pagan tasas de interés a precio de default. Eso implica que es muy importante un acuerdo. Habría que haber cerrado antes con el FMI y así poder solucionar la cuestión del Club de París. Lo que pasa es que el propio Gobierno no quería cerrar un acuerdo a diez años.

¿Es pagable un acuerdo a 10 años?

¿Cómo no va a poder rollear un país US$ 4.000 millones por año con los mercados financieros abiertos y tasa de interés cero en el mundo? Argentina dice que no puede pagar el equivalente al 1% del PIB por año y eso no es cierto. La pandemia generó las condiciones políticas para que podamos alcanzar un acuerdo a 10 años con el fondo. Si fuera por (Martín) Guzmán, ya lo hubiera cerrado hace un año el acuerdo, pero su espacio político no lo dejó por especulación política.

Si tuviera que votar en la interna de Juntos en la provincia de Buenos Aires, ¿votaría por Facundo Manes o por Diego Santilli?

En provincia votaría a Manes porque es radical y lo conozco personalmente. Es una persona con una capacidad extraordinaria y está poniendo de pie al radicalismo en Buenos Aires. Después, si gana Santilli las internas, lo voto a Diego. Lo mismo sucedió en 2015: voté a Sanz, pero Macri ganó las PASO y en las generales voté a Mauricio.

¿Qué expectativa tiene para estas elecciones?

Tenemos que tener a lo largo y ancho del país una victoria muy contundente. Necesitamos demostrar que la oposición puede construir una opción para gobernar a partir de 2023, si no conseguimos eso será un fracaso. En la Ciudad deberíamos ganar haciendo una muy buena elección, pero necesitamos ganar por un margen bastante amplio que nos permita compensar lo perdido en una provincia de Buenos Aires que, generalmente, beneficia más al peronismo.

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