PBA: menú de candidatos en un distrito clave

31-01-2017
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La provincia de Buenos Aires, se sabe, no sólo es la más extensa del país o la que genera la mayor porción del producto bruto nacional. También es la más poblada. O la madre de todas las batallas, en su traducción electoral. Cambiemos pudo dar el batacazo en el balotaje 2015 y llegar a la Presidencia, en buena medida, gracias al envión previo que significó la victoria en el distrito, con la gobernadora María Eugenia Vidal como figura clave. Ahora, el frente necesita revalidar en la provincia para consolidar su poder y pensar en ampliarlo. Para no tener problemas de gobernabilidad futuros. Otra vez, con Vidal como referente, aunque sin la posibilidad de tenerla en la boleta.

Autopostulados o favorecidos por la aprobación de Vidal o del presidente Mauricio Macri, Cambiemos ya cuenta con algunos candidatos posibles. Con perfiles distintos y experiencias diferentes. Y con potencialidades y déficits también diferenciados. Aquí algunos de ellos.

 A favor:

El peso del apellido. Si lo que se pretende es ligar las candidaturas a la gestión nacional, este dato puede tener relevancia decisiva.

Tiene buena relación con la gobernadora (es más, fue su jefe de campaña en 2015) y el Presidente. La primera actividad oficial de Vidal luego de sus vacaciones fue en Vicente López, con el primo Macri como anfitrión. Otro gesto que se leyó en ese sentido fue una recorrida de la primera dama Juliana Awada por un hospital del distrito acompañada del mandatario local. En momentos de muchas especulaciones, cerca del despacho del intendente sobredimensionan estos elementos.

Tuvo un rol importante en los encuentros del Foro de Intendentes de Cambiemos, como promotor y voz cantante. Apela a tener ese respaldo a la hora de las definiciones.

Es presidente del Grupo Bapro, fuente importante de recursos.

En contra:

Su abierta enemistad con Elisa Carrió. En junio pasado, la dirigente de la Coalición Cívica había advertido que no iba a compartir lista con “corruptos” y lo incluyó en la mención. Luego señaló que si era el elegido por Vidal lo enfrentaría en internas. El intendente trata de bajarle decibeles a la discusión. Pero no resulta una situación cómoda para emprender una candidatura.

No ha mostrado hasta aquí una buena performance en las encuestas que han medido su imagen e intención de votos. Más allá del apellido no muestra un alto conocimiento público.

 A favor:

Tiene un altísimo conocimiento público (95% según algunas encuestas) y formó parte de la fundación de Cambiemos. Puede mostrar una buena intención de votos, sobre todo en el interior de la provincia y en las ciudades medianas.

Desde su lugar de denunciadora legitimada por parte de la opinión pública suele amortiguar las críticas o cuestionamientos sobre el Gobierno y sus integrantes.

En su entorno consideran que sintoniza con los “nuevos valores de época” y que el “el tiempo parece haberle dado la razón”.

En contra:

En el PRO consideran que su fuerte impronta cambiaría los ejes de campaña que se consideren necesarios impulsar. Respetan su autonomía, no ajustada a estrategia concreta, pero consideran que puede ser nociva en el fragor del debate.

La prefieren como candidata en la CABA. Sobre todo, para evitar que Martín Lousteau lo sea por un frente opositor al PRO en la Ciudad integrado, entre otros, por los socios radicales.

Tiene baja penetración en el conurbano, en particular en el sur y el oeste, y en sectores medio-bajos, en general, una región y un segmento importante en el mapa bonaerense.

 A favor:

Ingresó al gobierno de Vidal como miembro del Consejo Asesor provincial “ad honorem” para abordar “el campo mental de los ciudadanos” (se encarga de “sugerir datos de la ciencia moderna para las políticas públicas”, como él mismo definió) y estableció un vínculo de trabajo estrecho con la gobernadora.

De origen radical, entusiasma al principal aliado del PRO en Cambiemos, que podría tener a un correligionario en lo más alto de la lista sin el desgaste de una negociación tensa.

Es respetado en su campo profesional y más allá de la medicina. Por esas mismas características tiene un bajo nivel de rechazo en las encuestas de opinión.

Ya comenzó a caminar la provincia y, por lo que señalan a su alrededor, no le fue mal. Su perfil serviría para, incluso, mostrar algún matiz diferenciador respecto de la gestión nacional.

En contra:

Si bien tuvo un buen encuentro con el jefe de Gabinete Marcos Peña hace unos días, no tiene anclaje en el círculo de decisiones del macrismo. Y la relación con el presidente Macri sería “fría”.

Al no ser un político profesional y carecer de experiencia en campaña, algunos miran con recelo que pueda tener un alto protagonismo en estas elecciones.

 A favor:

Consideran que su perfil se parece bastante al que pretenden darle a la campaña: joven, consustanciada con los gobiernos nacional y provincial y con actitud y aptitud para defender la gestión en el debate público.

Fue designada en febrero pasado como interventora del SOMU, el sindicato de los obreros marítimos, y jugó un rol importante en la investigación de las denuncias que terminaron con la detención de su secretario general, Enrique Omar “Caballo” Suárez por “administración fraudulenta”. Consideran que puede favorecerla acentuar ese perfil.

No tiene grandes antecedentes en política (ahora está al frente del Acumar), pero tampoco pasado que se le pueda cuestionar. En el PRO consideran que ingresa dentro del “modelo Vidal” de candidata.

En contra:

Tiene un bajo conocimiento público. En el PRO, no obstante, consideran que no es impedimento suficiente para no respaldar su eventual candidatura.

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