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Incidentes aéreos

Los cielos se abren con la reaparición de dragones chinos

Los recientes incidentes aéreos en Japón y Estados Unidos, con aviones de Airbus y Boeing, respectivamente, representan una gran oportunidad para Pekín

Los cielos se abren con la reaparición de dragones chinos
Pedro Ferrario 08 enero de 2024

A principios de este año, un avión Airbus 350 de la prestigiosa Japan Airlines tuvo un accidente al momento del aterrizaje en el aeropuerto de Haneda, en Tokio, resultando en 5 víctimas fatales. 

Casi en simultáneo, el 5 de enero un avión Boeing 737MAX de Alaska Airlines sufrió el desprendimiento de una parte de su fuselaje, provocando un aterrizaje de emergencia donde milagrosamente nadie salió herido. 

Pero pese a la distancia entre ambos incidentes, estos dos accidentes tienen una cosa en común: una oportunidad para China.

Actualmente, el mercado aerocomercial se encuentra controlado por dos empresas: el fabricante estadounidense Boeing y el fabricante europeo Airbus. Dichas industrias han mantenido su dominio en los últimos 50 años y nadie ha podido enfrentarlas, ya que los únicos posibles competidores fueron en el pasado la corporación canadiense Bombardier y la brasilera Embraer, pero ambas fueron repartidas entre Airbus y Boeing, respectivamente. 

Sin embargo, China vino a patear el tablero: el Estado chino ha sido un actor creciente a nivel económico, político y social a nivel global, desafiando la hegemonía del orden internacional y los cielos no estuvieron exentos del mismo. 

El actor chino en las últimas dos décadas ha explotado su empresa COMAC (Commercial Aircraft Corporation of China) con la finalidad de presentarse como una tercera vía. 

Competir en las grandes ligas no ha sido fácil, ya que desde los inicios el país norteamericano ha prohibido la exportación de materiales claves para la fabricación de aviones chinos como lo son la aviónica y planta motriz. Esto generó una considerable demora en su fabricación, pero, luego de años de diseño y desarrollo, el Gigante Asiático ha presentado su flamante COMAC 919, un avión que busca rivalizar directamente con los emblemáticos Boeing 737 y Airbus 320.

Actualmente, el fabricante chino padece de las medidas proteccionistas tanto de Estados Unidos como de la Unión Europea, ya que los entes reguladores de la aviación FAA (Federal Aviation Administration) y la EASA (European Aviation Safety Agency) han prohibido el ingreso a sus cielos de los aviones chinos alegando una cuestión de seguridad. 

Sin embargo, los accidentes de Boeing del 2018 y 2019 hicieron caer no solo sus acciones en un casi 20% sino que también su reputación: el 737MAX presentó fallas de diseño que llevaron a la perdida de 346 vidas (189 en el vuelo de Lion Air 610 y 157 en el vuelo de Ethiopian Airlines). Sumados al evento ocurrido en Alaska, donde se tuvieron que inmovilizar todos los aviones 737MAX del continente por precaución, la empresa estadounidense va perdiendo voz y voto en cuestiones de seguridad.

alaska
Imagen del accidente de Alaska Airlines

Pero ahora también le toca a Airbus debido a que el accidente vivido en la nación nipona prende las alarmas de la economía aeronáutica global. 

Para que exista un siniestro aéreo se tienen que dar múltiples factores donde se van generando una cadena de errores hasta llegar a poner en riesgo la seguridad operacional. 

Estos se pueden explicar por varias razones, entre las que se destacan el error humano o mecánico. En caso de que lo que haya ocurrido en Japón sea producido por el fabricante, Airbus se verá fuertemente afectado, aún más cuando se trata de su A350, único avión sin tener accidentes desde su creación.

Mientras tanto, COMAC avanza a pasos agigantados y el año pasado terminó victorioso, logrando realizar vuelos internacionales en Asia. El interés de sus vecinos ya se hace desear, aunque todavía no siente la necesidad de recurrir a los mercados occidentales porque en su propio continente ya cuenta con más de 1.000 órdenes, aunque eso no quita que se encuentra a la expectativa de cada suceso a nivel internacional.

El informe de la junta de accidentes basados en los peritajes y las cajas negras tanto en Estados Unidos como en Japón serán claves para que China piense su próximo movimiento. El 10 de febrero empieza el Año Nuevo Chino con la representación anual del Dragón, animales míticos que en la antigüedad se creían que dominaban los cielos. ¿Será este el año de la reaparición de dragones metálicos bajo el sello de COMAC?

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