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Las amenazas de Rusia reavivan los fantasmas de Hiroshima y Nagasaki
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Las amenazas de Rusia reavivan los fantasmas de Hiroshima y Nagasaki

En pleno conflicto en Ucrania, y en el marco de un nuevo aniversario de los bombardeos atómicos de Estados Unidos contra Japón en la Segunda Guerra Mundial, las constantes amenazas de Vladimir Putin de utilizar armas nucleares generan cada vez más temor en la Sociedad Internacional.

Damián Cichero 06 agosto de 2023

Tanto el 6 como el 9 de agosto no son días cualesquiera, ya que, desde 1945, todos los años se recuerdan dos de los hechos quizás más traumáticos en la historia de la humanidad: las únicas dos veces en que bombas nucleares fueron utilizadas contra la población civil.

La historia de estos sucesos comenzó un par de años antes, en 1942, cuando el físico Julius Robert Oppenheimer fue nombrado a cargo del proyecto Manhattan, el cual buscaba que Estados Unidos desarrollara armas nucleares antes que la Alemania nazi de Hitler.

Así, tras varios años de investigaciones, y con una inversión de más de US$ 2.000 millones, el 16 de julio de 1945 Oppenheimer y su equipo logró la primera detonación nuclear en la historia de la humanidad: conocida como prueba Trinity, ya bajo la presidencia de Harry Truman, se realizó la detonación exitosa de una bomba que tenía una potencia de 19 kilotones (19.000 toneladas de TNT).

Pero, para ese entonces, Hitler ya se había suicidado y Alemania se había rendido. Sin embargo, desde Estados Unidos vaticinaban que la Unión Soviética, hasta ese momento su aliado, sería su próximo gran enemigo.

Por ello, durante la conferencia de Potsdam, entre el 17 de julio y el 2 de agosto, el resultado exitoso de la prueba le permitió a Truman "advertir" a su par soviético, Iósif Stalin, que Washington había desarrollado el arma más poderosa jamás antes vista. De todas formas, aún faltaba un paso más: que todos, incluidos los soviéticos, fueran testigos de esto. 

En ese momento, aunque Japón seguía resistiendo en el océano Pacífico, la victoria de los aliados occidentales era inminente. Sin embargo, esto le dio a Washington la oportunidad de utilizar sus nuevas armas ante los ojos del mundo.

Así, tan solo cuatro días después de que la cumbre de Potsdam finalizará, el 6 de agosto Truman decidió lanzar la bomba Little Boy sobre la ciudad japonesa de Hiroshima.

Compuesta de uranio (la bomba de la prueba Trinity era de plutonio), Little Boy pesaba aproximadamente 4.400 kg, tenía tres m de longitud y 71 cm de diámetro.

Fue lanzada desde el bombardero Boeing B-29 Superfortress, llamado Enola Gay, generó una explosión de 16 kilotones y mató aproximadamente a 80.000 personas en el acto y a unas 160.000 en total. 

Pero dicha demostración de fuerza no fue suficiente, ya que tan solo 3 días después, el 9 de agosto, EE. UU. lanzó sobre Nagasaki la bomba Fat Man: este dispositivo sí era de plutonio y medía 3,25 m de largo por 1,52 m de ancho.

Con un peso de 4.670 kg, fue lanzada desde el bombardero B-29 Bockscar y generó una explosión de 21 kilotones, lo que produjo la muerte de 40.000 personas en el acto y unas 80.000 en total. Sin embargo, pese a ser mucho más poderosa que Little Boy, el daño fue "menor" por la topografía de Nagasaki.

El temor a una nueva crisis

Hasta el momento, estas fueron las únicas veces que bombas nucleares se utilizaron contra la población civil; aunque, en plena guerra en Ucrania, el temor a que el presidente ruso, Vladimir Putin, las utilice va en aumento.

La principal preocupación es que las amenazas de Putin pueden verse tanto desde su retórica como desde sus actos.

Por ejemplo, hace tan solo una semana, Dmitry Medvedev, vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, dijo que si la ofensiva de Ucrania "tuviera éxito y acabara con parte de nuestro territorio. Entonces tendríamos que usar armas nucleares en virtud de lo estipulado en el Decreto Presidencial ruso".

"Sencillamente, no habría otra solución (...) Nuestros enemigos deberían rezar a nuestros combatientes para que no permitan que el mundo arda en llamas nucleares", agregó el expresidente. 

A esto se suman algunas polémicas decisiones de Putin, como la de enviar bombas atómicas a su aliado Bielorrusia o suspender el último acuerdo con EE. UU. para el control de armas nucleares (Nuevo START).

Ante esta situación, y aprovechando el aniversario, el primer ministro de Japón, Fumio Kishida, criticó duramente las amenazas rusas: "Japón, como única nación que ha sufrido bombardeos atómicos en la guerra, continuará los esfuerzos por un mundo libre de armas nucleares".

En este sentido, detalló que "el camino para lograrlo se está volviendo cada vez más difícil por las profundas divisiones en la comunidad internacional y por la amenaza de Rusia. Los líderes de todo el mundo deben enfrentar la realidad de que las amenazas nucleares revelan la locura de la teoría de la disuasión".

"Deben tomar medidas concretas de inmediato para llevarnos del presente peligroso hacia nuestro mundo ideal (...) la devastación en Hiroshima y Nagasaki por cuenta de las armas nucleares jamás puede repetirse", agregó.

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