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Fase 2

Los desafíos que enfrenta la ventana que armó Massa

Desde hoy los sojeros reciben los pesos por la liquidación de divisas y decidirán qué hacer con ellos: los dólares libres bajaron, los bonos se sostienen y la estrella ahora es la Bolsa

Sergio Massa, activo, logró estabilizar el frente cambiario
Sergio Massa, activo, logró estabilizar el frente cambiario
Luis Varela Luis Varela 12-09-2022
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La semana pasada, entre un centenar de elementos que afectaron el mundo de los negocios, hubo dos centrales que movieron la aguja de las inversiones, uno internacional y otro local. El externo tuvo que ver con un aumento de tasas de interés que no inmutó a los mercados. Y el local fue la aparición del "hot sale" de soja a $200, que durará tres semanas más, por lo que los valores argentinos se dieron vuelta.

Comenzando por lo internacional, a exactamente dos meses de la elección de medio término en EE.UU., la secretaria del Tesoro Janet Yellen salió a decir que "agosto tuvo menos inflación que julio" (mes en el que hubo variación del 0% en el IPC norteamericano), mientras que el titular de la Reserva Federal, Jerome Powell, advirtió que la inflación núcleo sigue alta y que la Fed continuará elevando tasas y retirando dólares del mercado hasta que confirme que el incendio de los precios se ha apagado.

La gran cuestión es que por suba de tasas y retiro de dólares vía venta de bonos de la Fed en Wall Street, en los últimos doce meses la tasa a 1 año norteamericana saltó de 0,4% a 3,7% anual, con las tasas más largas a 5, 10 y 40 años colocándose entre 3,4% y 3,5%. Y la gran sorpresa fue que este gran movimiento alcista en los intereses esta vez no logró sostener el valor global del dólar: durante toda la semana pasada el billete verde subió 3,4% en Chile, 1,7% en Japón y 0,4% en China, pero bajó 0,2% en Brasil, cedió 0,6% contra la libra, achicó 0,9% contra el euro y se hundió 2,1% contra el franco suizo.

Este "súper dólar" no tan firme a nivel global generó un cambio de posición en los inversores: los refugios clásicos, como los metales preciosos y sobre todo las criptomonedas rebotaron tras un largo período de debilidad. En lo que va del mes, el Bitcoin rebota 7%, con algunas otras monedas del panel aún más firmes. Mientras que la onza de plata recuperó 4,6% y el oro mejoró 0,4%. Y el resto de los commodities principales tuvo una respuesta mixta: el níquel subió 7,5%, el trigo y el maíz avanzaron 1,8% en Rosario y el cobre subió 0,6%, mientras que la soja Chicago bajó 2%, el petróleo y el aluminio cedieron 3,3% y la soja Rosario se hundió nada menos que 9,8%.

La explicación de la notable caída de la soja en Rosario, con el maíz y el trigo anotando nuevas subas son consecuencias directas del "hot sale" de soja abierto por Sergio Massa para conseguir dólares urgentes en un momento en el que el Banco Central está con acuciante escasez de reservas. Al dejar de pagarle a los sojeros $140 por dólar para entregarles $200 (casi 43% más), el ministro de Economía logró que hubiera una fenomenal liquidación de soja, que terminó sumando en las reservas US$ 934 millones entre martes y viernes. Y se descuenta que durante las próximas tres semanas (ventana en la que la soja a $200 continuará) la liquidación de divisas se puede multiplicar por cuatro.

Este "hot sale" de soja tuvo un fuerte impacto en el mercado cambiario argentino. Mientras desde abajo el "crawling peg" (devaluación micro diaria) se acelera (la semana pasada el dólar oficial subió 1,8%), los dólares financieros libres anotaron un fuerte descenso: el contado con liquidación perdió 2,7%, el dólar MEP achicó 3,3% y el blue se hundió 3,9% (hasta $274, desde los $338  tocados hace tres semanas.

Las Bolsas para arriba

Los movimientos del dólar, afuera y adentro, provocaron un estruendo en los activos. Con tasas de interés locales negativas contra la inflación (un plazo fijo tradicional paga 4,5% por mes, contra una inflación que está dos puntos más arriba, veremos qué confirma el Indec este miércoles a las 16), los bonos subieron nada menos que 5,1% la semana pasada pero, sin embargo, como todos los bonos mundiales se mueven, el riesgo país de Argentina sigue estancado: desde que Massa llegó al poder, oscila entre 2.300 y 2.400 puntos, sin poder bajar de ese nivel.

Donde sí hubo una gran diferencia fue en las bolsas, la local y las extranjeras. A lo largo de la semana pasada la Bolsa de Buenos Aires fue la estrella del mundo con una suba del 6,1% medida en pesos y un aumento del 10,4% medido en dólares, por lo que medida en moneda dura sube al mejor nivel desde la primera quincena de enero de 2020, cuando el ex ministro de Salud Ginés González García decía que el Covid-19 no llegaría a Argentina. 

Pero no sólo el Merval porteño fue una fiesta: a lo largo de la semana pasada el Nasdaq trepó 4,1%, el Dow Jones ganó 2,7%, México mejoró 2,5%, Tokio 2%, Madrid y San Pablo 1,3% e incluso Frankfurt pudo mejorar 0,3%, a pesar de que Putin le cierra el gas a los alemanes en las vísperas del inicio del invierno boreal. Sólo Santiago de Chile estuvo en baja, perdió 0,7%, tras la derrota de Gabriel Boric en el plebiscito para cambiar la Constitución que dejó Pinochet.

A partir de todas estas situaciones, aparecen dos fechas que pueden marcar el pulso que viene. Dentro de diez días (el 21 de setiembre) la Fed confirmará si sube su tasa corta otros 75 puntos básicos y si continúa vendiendo bonos por US$ 95.000 millones al mes en Wall Street. Y dentro de tres semanas Massa deberá decidir si el "hot sale" de soja termina o no. Con el viceministro Gabriel Rubinstein trabajando en una devaluación escalonada, en la que puede haber "dólar Malbec", "dólar limones", "dólar grosellas" o vaya a saber cuántos otros inventos, para ocultar una devaluación disruptiva, que pueda impactar aún más en la inflación.

Un ministro activo

Hoy habrá dos exámenes determinantes para la estrategia de Massa, que llegó para apagar el incendio.

  • El ministro de Economía se encontrará esta tarde en Washington con Kirstalina Georgieva y tendrá una reunión con miembros del Tesoro de EE.UU., luego de haber pasado por Houston para convencer a las petroleras de que inviertan en Vaca Muerta, con todos preguntándole lo mismo: ¿si hundimos dólares para sacar petróleo y gas, podremos sacar las divisas sin ningún problema? Ilan Goldfjan, el que preside la auditoría del FMI no está convencido con la baja de retenciones a los sojeros, por lo que la reunión no será un trámite. Pero Massa necesita el sí del Fondo con urgencia, ya que en diez días vencen US$ 2.000 millones con el organismo, y si los DEG no llegan deberá pagarlos con las reservas que se sumaron gracias a la soja más premiada.
  • La segunda gran prueba que enfrentará Massa desde hoy es que comenzarán a llegar a las cuentas de los sojeros la millonada de pesos por la soja liquidada. Los pesos se queman con la inflación y nadie los dejará quietos. Tomarán tres opciones: hacer un plazo fijo UVA+1 (es lo que más quiere el Gobierno), comprar dólar MEP (por lo que el billete puede dejar de bajar) o comprar insumos importados pidiéndole dólares al BCRA, por lo que los $200 recibidos serán usados de a $140 para comprar fertilizantes, semillas, piezas de equipos y otros insumos.

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Massa, con funcionarios clave de la Casa Blanca de Biden

Acumulando reservas

Se descuenta que de acá a fin de mes la venta de soja continuará por lo que el BCRA seguirá sumando reservas. Y el gran interrogante es qué pasará desde el 1° de octubre. Si los "dólares especiales" continúan deberá verse que se hace con los pesos. Según cifras oficiales del Banco Central el stock de depósitos en pesos se frenó (están exactamente en el mismo nivel que hace dos semanas, lo cual indica que los inversores desconfían sobre lo que pueda pasar con los pesos. 

Este viernes hay una nueva licitación de deuda. El martes 20 tiene vencimiento final el bono T2X2 y del total de la emisión, unos $26.000 millones de ese título están en manos de inversores del exterior. Y después, por supuesto, está el paredón de junio-septiembre con las PASO del 13 de agosto en el medio: en ese trimestre el Tesoro tiene vencimientos por $ 6,7 bollones y el BCRA debe pagar intereses de Leliq por $7,2 billones, y ambas sumas acumulan a dólar de hoy un valor equivalente a US$ 49.642 millones.

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Detrás, por supuesto, está todo el tema político, que es un enjambre. Sigue el juicio por Vialidad. Cristina, planteando su estrategia refugiada en el campo que tiene Wado de Pedro en Mercedes, ve de qué modo Massa va postergando pagos y armando respaldos en EE.UU. mientras ella ve debilitándose su poder político lentamente. Seguramente más temprano que tarde se confirmará quién y de qué modo será el candidato del FdT para 2023. El viernes 23 vence el mandato de Miguel Angel Pesce en el Banco Central, y CFK lo tiene en la mira como uno de los "funcionarios que no funcionan". Ese puede ser un estiletazo que muestre el núcleo duro K, como anticipo de lo que puede venir.

Las acciones y sus razones

Pero en el fondo de todo este juego está la gran remontada que tuvo la Bolsa de Buenos Aires. Desde que está Massa, el índice Merval subió 56% en siete semanas. En ese mismo lapso, gracias en parte al acuerdo con Petronas para explotar GNL, y a pesar de los dos juicios que aún tiene por delante, la ADR de YPF que se negocia en Nueva York subió de US$ 2,90 a US$ 6,97, 140% en dólares en siete semanas, mientras a nivel global el petróleo se derrumbó de US$ 124 a US$ 86 dólares por barril.

¿Qué es lo que pasa para que a Bolsa suba tanto? Primero debe decirse que desde el tope de US$ 1.780 a principios de 2018 había caído hasta US$ 250 dólares ni bien asumió Alberto, con una caída del 86%. El viernes el Merval cerró a US$ 528, 111% arriba del pozo pre-pandemia. ¿Son las acciones argentinas zombies que volvieron de la muerte? Esta semana terminaron de presentar sus balances en detalle las 74 cotizantes. Al medir las relaciones entre activos y pasivos, el índice de solvencia al cierre de junio dio 1,57 puntos. 

Hay 49 empresas arriba de ese promedio y 25 empresas debajo de ese indicador de advertencia. Si se compara el 2° trimestre de 2022 contra igual período de 2021 da que el resultado promedio por empresa pasó de ganar US$ 1,2 millones en 2021 a US$ 30 millones  por firma en 2022. Hoy el Merval en dólares está 19% abajo de su promedio histórico y a 70% de su récord. 

De modo muy selectivo, algunos valores siguen atrasados, pero otros ya no parecen nada baratos, sobre todo en esta Argentina de hoy que tiene una inflación en dólares insoportable.

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