Los créditos hipotecarios crecieron poco en 2016

18-01-2017
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Con $ 59.163 millones a diciembre, el stock de crédito hipotecario en pesos creció apenas 9% interanual el mes pasado y su nivel promedio anual fue sólo 11,6% superior al del año previo, según la consultora Ledesma. Así, su peso en el total de préstamos al sector privado cayó hasta 6,7% a fines de 2016, “el nivel más bajo desde la crisis de 2001”.

Según Gabriel Caamaño Gómez, economista de Ledesma, un factor que explicó la baja perfomance de los hipotecarios en 2016 es que el “sistema financiero tiene el 90% de los depósitos a entre 30 y 60 días, algo que le dificulta a los bancos prestar a largo plazo y con tasa fija”. Esto se suma a que los depósitos en UVA, claves para generar el fondeo de los créditos UVA, aún no terminan de arrancar.

El bajo crecimiento de los hipotecarios se enmarca además en un contexto de caída real del stock de crédito total en pesos al sector privado. “Todas las líneas denominadas en pesos mostraron variaciones reales negativas, pero fueron las orientadas al largo plazo (como hipotecarios) y las de corto para financiar capital de trabajo las que más sufrieron”, aseguró la consultora. En el caso de los hipotecarios, el descenso real fue de -22,9% en diciembre y -21,1% en el año.

Impulso de los UVA

El leve crecimiento que mostraron los hipotecarios en los últimos meses de 2016 fue impulsado en gran parte por los préstamos UVA, que a fines del año pasado llegaron a $ 2.100 millones, según datos del BCRA. Estos créditos, que hoy ofrecen unos quince bancos, se ajustan según la evolución del Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) y tienen un interés fijo de entre 3 y 5 por ciento.

Desde que en la segunda mitad de 2016 la inflación comenzó a mostrar signos de desaceleración, los préstamos UVA empezaron a ganar impulso y en diciembre se concretaron operaciones por esta vía por más de $ 800 millones.

Los analistas consideraron que estos préstamos fueron una buena medida en un contexto “donde los créditos para vivienda son casi nulos”, sumado a que “ya dieron buenos resultados en otros países para poder generar una curva de largo plazo”. Caamaño Gómez, por su parte, los consideró “un buen parche hasta que la inflación baje y consecuentemente la gente empiece a colocar sus depósitos a largo plazo”, algo que permitirá además “armar un mercado de securitización de hipotecas”.

Buenas perspectivas

Los analistas son optimistas de que el repunte que vienen mostrando los créditos hipotecarios continuará este año. “En los últimos meses vinieron teniendo el mayor incremento en mucho tiempo, tanto que ya superan a los prendarios, que siempre son de los más dinámicos”, aseguró Martín Polo, economista jefe de Analytica.

Una muestra del buen pronóstico que tienen estos préstamos es que el Banco Nación registró durante diciembre un récord de otorgamiento, con un total de 1.180 escrituras (+55,5% mensual) por $ 1.118 millones (27,1% del total de 2016). Así, la entidad cerró el año con un total de 5.939 escrituras, por $ 4.128 millones.

En este escenario, Polo sostuvo que este año los créditos hipotecarios tendrán una suba muy fuerte, del 35% o 40%: es decir, “le van a ganar por 20 puntos a la inflación luego de haber perdido 20 puntos el año pasado”.

En igual sentido, Caamaño Gómez afirmó que “a medida que baje la inflación y la economía se reactive, el crédito hipotecario no sólo se recuperará junto al stock total de préstamos sino que pasará a liderar la recuperación y se convertirá en dinamizador del mercado inmobiliario”.

Sin embargo, señaló que la recuperación que vienen teniendo estos créditos en términos reales es la más lenta dentro del stock total de préstamos: “Se están recuperando, pero por detrás de las otras líneas”.

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