El blue tocó los $200

Frente a la crisis, hará falta más que un acuerdo con el FMI

Los inversores piensan que las elecciones y un acuerdo con el FMI no alcanzarán para arreglar el enjambre económico

Kristalina Georgieva y Martín Guzmán.
Luis Varela Luis Varela 05-11-2021
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A poco más de 200 horas de las elecciones, con un cúmulo de inversores huyendo del peso, tomando posición en cuánta grieta encontraron para buscar refugio en el dólar, el Banco Central se vio obligado ayer a realizar otro torniquete en el cepo cambiario, poniéndole un límite a los bancos, pese a lo cual el Gobierno tuvo que hipotecar más al país entregando bonos carísimos, gastando reservas y, al mismo tiempo, abultando aún más la deuda de Reconquista 266 en Leliq y con el Ministerio de Economía tomando más deuda, y con condiciones cada vez más cuesta arriba. 

Y a pesar de todas esas barreras, en lo que el Gobierno considera una "pura especulación preelectoral", casi todo el abanico de dólares que se despliega bajo la presidencia de Alberto Fernández siguió ayer al rojo vivo, con récords para los dólares financieros, con un freno en el blue (luego de tocar un techo histórico de $200) y con valores del peso argentino que se hunden en los países vecinos, con cotizaciones insólitas, ya que en Uruguay por un dólar se pagan $647, aunque en Paraguay y en Chile la cotización está más emparentada con el dólar Senebi, en la zona de los $217. 

Este hervor del billete verde también se dio en el exterior. Ya que el anuncio de la Reserva Federal, confirmando que se iniciará el tapering el próximo lunes 15 de noviembre, dentro de apenas 10 días, hizo que el dólar creciera en el mundo contra casi todas las monedas (a excepción del yen), mientras que aumentó la demanda de bonos norteamericanos, por lo que sus tasas a vencimiento achicaron a 1,11% anual a 5 años, 1,53% a 10 años y 1,96% a 30 años. Puntualmente, en el exterior el dólar saltó 1,4% contra la libra, 0,9% contra el real, 0,5% contra el euro y 0,2% en Chile, no cambió en México y bajo 0,2% en Japón. 

Los pasos del BCRA 

A nivel local, con el BCRA dejando inmóviles a las tasas, como pasa desde hace un año (38% las Leliq y 37% los plazos fijos, con una inflación del 52,5% anual), la autoridad monetaria aspiró de los bancos otros $303.050 millones, al tiempo que el ministro Guzmán realizó una colocación de deuda y absorbió del mercado $79.585 millones a través de 554 ofertas, con un canje de bonos en el medio que logra postergar algunos vencimientos.  

Sobre el dinero captado el 32% se captó en bonos del Tesoro nacional en pesos ajustado por CER 1,30% vencimiento 20 de septiembre de 2022 (t2x2 - reapertura), el 29% en un bono del Tesoro nacional en pesos ajustado por CER 1,4% vencimiento 25 de marzo de 2023 (tx23 - reapertura), el 24% en una letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 31 de enero de 2022 (s31e2 - reapertura), el 11% en una letra de liquidez del Tesoro en pesos a descuento con vencimiento 30 de noviembre de 2021 (nueva) (solamente para fondos comunes de inversión) y el 4% restante en una letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 31 de marzo de 2022 (s31m2 - reapertura). 

Las opciones elegidas por los grandes inversores y sobre todo por los formadores de mercado, con alta preeminencia en bonos ajustables por inflación, plantean que los que más entienden creen que la inflación será lo que domine en los próximos tiempos, incluso por encima de la devaluación del tipo de cambio oficial. 

Esto indica que el mercado está interpretando que sea cual fuere el resultado de la elección, se cree que Guzmán ampliará algo el crawling peg, acercándolo a la variación de la inflación, pero sin alcanzarla, intentando soportar todos los embates hasta lograr algún tipo de acuerdo con el FMI

Sin embargo, en las entrañas del mercado analistas, operadores en inversores están convencidos que ni las elecciones, ni un acuerdo con el FMI, ni siquiera los movimientos que haga el Gobierno de manera unilateral servirán como drivers para arreglar la maraña en la que se ha colocado la economía argentina, tras la herencia de Mauricio Macri, tras el Covid y, fundamentalmente, tras las medidas de política económica que se estuvieron aplicando, que llevaron a la población argentina a una posición insólita de pobreza de casi 50%.  

Con ese marco, el economista Ricardo Delgado, de Analytica, puso en blanco sobre negro lo que piensa casi todo el espinel de expertos: "El resultado del 14 ya parece definido, la negociación con el FMI va por su canal, y el Gobierno debe armar un plan, con una decisión política. Y en eso se debe convocar a la oposición y al sector privado, ya que la elección, el FMI y el Gobierno no alcanzarán por sí solos. Lo que se firme con el FMI puede ser una hoja de ruta, que servirá como mapa para que el sector privado pueda tomar decisiones. Sabemos que el FMI siempre tiene la cuestión cambiaria como prioridad, un mercado único, algo que en este momento no se puede hacer porque la inflación y la pobreza saltarían más". 

Y Delgado continuó: "Nunca en la historia hubo tantas demandas de pedido de estabilización macro y tanta demanda de gente que está debajo de la línea de la pobreza. Estamos en un momento muy complejo, que excede al Gobierno y se necesita un acuerdo múltiple, no se sale con devaluar y nada más. Si no se va al hueso, tendremos los mismos problemas con un tipo de cambio más alto. Y,  por cada 10 puntos que haya de devaluación, habrá un millón más de nuevos pobres. Con este contexto vemos que el BCRA sigue sin poder acumular dólares y por ahora, en el mejor de los escenarios, en 2022 la Argentina tendrá los problemas crónicos que tiene hace una década”. 

Ese cuadro de situación es visto por la mayor parte de los actores del mercado (la inversión sólo volverá con un acuerdo marco), por lo que la presión cambiaria está en aumento, por lo que el Gobierno tuvo que vender y hundir más el precio de los bonos, llevando al riesgo país a otro récord pos canje (subió 6 unidades, hasta 1.747 puntos básicos) y el Central tuvo que desprenderse de US$ 81 millones de las reservas (en una cantidad que aumenta día a día) por lo que Reconquista 266 tomó la decisión de obligar a los bancos a mantener de acá a fin de mes la posición en moneda extranjera que tienen en este momento, intentando desalentar la presión sobre el dólar. 

Suben los dólares 

A pesar de eso, los dólares siguieron levantando temperatura. El dólar turista subió 3 centavos hasta $173,91, el oficial subió 2 centavos hasta $105,40, el blue tocó los $200 por primera vez en su historia pero luego cerró sin cambios a $199 y el mayorista subió 5 centavos hasta $99,96. El dólar Senebi subió otro peso hasta $217, el dólar MEP subió 49 centavos hasta $180,56 y el contado con liquidación subió 43 centavos hasta $180,66. Y la brecha entre el dólar oficial y el blue fue del 88,8% y la del CCL y el mayorista fue del 80,7%. Mientras que la relación contra otras monedas se vio alterada por el tapering: medidos en pesos, el real bajó 14 centavos hasta $17,83, el euro bajó 50 centavos hasta $115,45  y la libra se hundió $1,82 hasta $134,88. 

La respuesta de las Bolsas 

El mundo bursátil, mientras tanto, se está reacomodando con un nuevo GPS gobernado por dos variables: el tapering que se inicia en breve, con compra de US$ 15.000 millones por mes menos en bonos en la segunda quincena, y otro monto igual en diciembre, con todo orientado a un enero en el que también se achicaría. Pero con una objeción que genera gran desconcierto en todas partes: Rusia superó ayer su récord de muertes por Covid, Alemania tuvo el pico más alto de contagios, Grecia sufrió el mayor número de contagios de Covid de toda la pandemia y su sistema sanitario está en alerta. Y en Argentina, mientras abrimos todo para que haya más actividad preelectoral, el coronavirus sigue presionando: confirmaron 26 muertes y 1.440 contagios en las últimas 24 horas. 

El tapering y el Covid hicieron que hubiera ayer un cierre mixto en la Bolsa de Nueva York: el Nasdaq subió 0,8%, el S&P mejoró 0,4% y el Dow bajó 0,1%. Mientras que la Bolsa de San Pablo se sigue hundiendo peligrosamente, perdió otro 2,1%, con la de México finalizando sin cambios. Al tiempo que la Bolsa de Buenos Aires tocó el freno: con $1.817 millones operados en acciones y $4.289 millones en Cedears, el índice Merval bajó 0,9%. Pero, atención, los ADR argentinos que cotizan en Nueva York mostraron una suba del 1,5% para Mercado Libre; pero detrás de eso se vio una baja en bloque de hasta el al 6%, con Edenor, TGS, YPF y Supervielle como los papeles más castigados. 

Más allá de todos los números que ya quedaron planteados, los inversores deben tener en cuenta que el tapering y el Covid están generando un verdadero maremoto en la cotización de las commodities. Ayer, a contramano de todos los pronósticos de las últimas semanas, el petróleo volvió a bajar (ya que Arabia Saudita pateó el tablero en la OPEP+, ya que dijo que producirá más crudo, tal como pide EE.UU.). Y detrás de eso los metales preciosos repuntan mostrando que hay inquietud. Los metales básicos son afectados, con un desplome en el aluminio, ya que el Covid está alterando la actividad en China y la demanda declina. Y los granos también sufrieron bajas en bloque en Chicago, con maíz y soja también débiles en Rosario (aunque el trigo se salvó). Y dentro de todo este estruendo las criptomonedas bajaron de nuevo, muchas vuelven a precios de hace ocho meses, y dejan a los millennials analizando cuál fue el costo de oportunidad por haberse mantenido tan fanáticos, ya que en ese lapso hubo otros valores que subieron más del 30%. 
 

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