A pocos días de las elecciones

El Gobierno es música de fondo en un baile que quedó a oscuras

La dolarización de ahorristas tuvo ayer un nuevo capítulo. Hubo retiro de depósitos y compra de billetes verdes al precio que se pidiera

El mercado cambiario argentino volvió a estar repleto de presiones.
Luis Varela Luis Varela 12-11-2021
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En otro día con mucho nerviosismo, incentivado por la difusión del dato de inflación de octubre que difundió el Indec (3,5% mensual y 52,1% anual), el mercado cambiario argentino volvió a estar repleto de presiones, con los 14 dólares de Alberto marcando nuevas subas y récords, con los bonos debilitándose más, el riesgo país en otro tope post canje y con las acciones argentinas empatadas, subieron apenas en pesos pero bajaron algo en dólares. 

A 30 horas de las elecciones legislativas, la condición que sigue mostrando el mercado local es de incertidumbre absoluta. El presidente Fernández y su ministro de Economía, Martín Guzmán, se reunieron con unos pocos empresarios en Olivos y buscó dar una señal de puntos de consenso, asegurando que se va a terminar acordando con el FMI, pero lo que dice el Gobierno es escuchado como si fuera música de fondo en un baile que se quedó a oscuras. 

Un mundo con inflación 

Es cierto que la situación actual no es sencilla en ninguna parte. Después de que EE.UU. difundiera el jueves que su inflación anual llegó al 6,2% el mayor nivel en 31 años, ayer Alemania y China también encendieron las alarmas: los alemanes marcaron en octubre una inflación anual del 4,5% (la mayor desde 1993) y los chinos anotaron un tremendo 13,5% anual para los precios a los productores (el índice de precios más caliente desde 1995). 

La condición en todas partes es más o menos la misma. Para no caer en situaciones de estancamiento brutal, los gobiernos abusaron de una emisión de dinero sin fin, los consumidores tienen dinero en sus cuentas para gastar, pero la lenta salida del Covid (con varios países registrando aún mucho contagio y cantidad de muertes que todavía asustan) está provocando un lento regreso al trabajo presencial y una demorada entrega en la oferta de productos, con cuellos de botella que dificultan las cosas todavía más. 

En países que tienen un historial con cumplimiento de los contratos la situación es más o menos manejable. Pero en una nación como Argentina, que ya cayó nueve veces en default, que hizo reperfilamientos, corralitos y otras yerbas, los inversores están muy asustados, muchos optan incluso por sacar sus fondos de los bancos, se pasan a dólares o a compra de productos, con lo cual elevan aún más la presión inflacionaria, presionan más en el valor del billete verde, y generan una situación de susto que es difícil de contener. 

Nadie puede garantizar a ciencia cierta cuál puede ser el resultado del escrutinio del domingo, sobre todo considerando que en las PASO uno de cada tres habilitados para votar no asistió a las urnas. Lo cual genera un verdadero desconocimiento sobre lo que puede llegar a pasar el domingo, y mucho menos conocer cómo será la conformación del poder legislativo desde el 10 de diciembre. 

Pero, más allá de los discursos de campaña, los inversores están convencidos de que los niveles de deuda que tienen el Tesoro y el Banco Central por papeles en pesos, y el nivel de deuda que tiene el Gobierno con el FMI para 2022 y 2023, será imposible que la política económica del oficialismo pueda mantenerse más allá del lunes, y todos están convencidos -sin lugar a ninguna duda- de que se viene una devaluación, y que puede llegar a ser inútil si el Ejecutivo no cambia sus políticas. 

Buscando refugios  

Así, mientras hay desconcierto en todas partes, en el exterior los inversores siguen tratando de buscar posiciones seguras, refugios, ir hacia activos de calidad. Y entre los elegidos (a pesar de la alta inflación norteamericana) está el dólar, que ayer subió en el exterior 0,4% contra la libra, 0,3% contra el euro y 0,2% contra el yen y el mexicano, pero bajó 0,1% en Chile y cayó 1,8% en Brasil.  
Sucede que este lunes se inicia el tapering de la Fed, es decir la reducción en la compra de bonos del Tesoro y bonos hipotecarios. Y sin ese combustible se supone que los precios contado de esos papeles tendrán una sensible baja que, al mismo tiempo provocarán una suba en la tasa a vencimiento, complicando notablemente los bonos de los mercados emergentes, que siempre son papeles considerados más inseguros. 

Argentina, con un historial de incumplimiento permanente, muestra ahora días en los que muchos inversores están retirando depósitos de los bancos y con ese dinero o compran lo que pueden, o directamente van al dólar o a la fuga. Así, los 14 tipos de cambio de Alberto marcaron ayer nuevos máximos en todos los canales, hubo récords para todos los gustos, algo que hasta ahora no se había dado. 

Mientras sigue girando la calesita que más ahuyenta a la inversión local (y que desactiva por completo la creación de empleo) el Banco Central siguió entregándole emisión nueva de pesos al Tesoro, que sale por una ventanilla y que entra por otra vía Letras de Liquidez, que hasta ahora el ministro Guzmán fue licuando, ajustando, perjudicando con inflación a todos los ahorristas. Ayer el BCRA colocó otros $196.982 millones en Leliq al 38% anual y los bancos siguieron pagando 37% por los plazos fijos, pese a los retiros, con una inflación que vuela 15 puntos más arriba.

El dólar para arriba 

Mientras tanto, el dólar turista subió 19 centavos hasta $174,55, el oficial subió 12 centavos hasta $105,79 y el blue subió $1,50 hasta $206,50. El dólar mayorista subió 2 centavos hasta $100,17, con el BCRA sumando US$ 7 millones a las reservas, a pesar de que gastó en el MULC US$ 330 millones en las últimas tres ruedas. Y pese a eso, el dólar Senebi subió $4 hasta $217, el dólar MEP subió 49 centavos hasta $183,23 y el contado con liquidación subió 48 centavos hasta $183,33. Y la brecha entre el dólar oficial y el blue subió al 95,1% y la del CCL y el mayorista fue del 83%. Al tiempo que medidos en pesos, el real subió 32 centavos hasta $18,54, el euro bajó 30 centavos hasta $114,71 y la libra bajó 44 centavos hasta $133,90.  

Evidentemente, mientras este traspaso de pesos a dólares se sigue estirando, continúa el desinterés total por los bonos argentinos, pero hay inversores altamente especulativos que siguen tomando alguna posición en acciones (menor que en las últimas ruedas) con la expectativa de que un mal resultado electoral para el oficialismo puede generar un rally corto en los papeles privados, dependiendo de las decisiones que anuncie el Gobierno a partir del lunes. 

Así, los titulos públicos argentinos volvieron a registrar debilidad en las cotizaciones (sin negocios con bonos en Wall Street ya que ese mercado operó parcialmente por el feriado del Día de los Veteranos de Guerra). Pero la baja local de los papeles estatales hizo que el riesgo país subiera otras 15 unidades hasta 1.753 puntos básicos, un nuevo récord pos canje, casi nueve puntos el nivel de riesgo que tienen los países vecinos. 

Con todo el mundo sumergido en alta inflación y con todas las naciones a las puertas de lo que se supone que será el fin del dinero gratis, las bolsas mundiales tuvieron un día chato, con cierre mixto en una rueda parcial en la bolsa de nueva york: el Dow bajó 0,4%, pero el S&P subió 0,1% y el Nasdaq mejoró 0,5%. Mientras que la bolsa de San Pablo subió 1,5% y la de México terminó con un alza del 0,1%. 

En el mercado bursátil local, volvió a registrarse un alto volumen negociado en acciones, sobre todo en Cedears, valores que son utilizados para dolarizarse, como cobertura a la devaluación que todos supones que ocurrirá a partir de lunes. Así, con $2.501 millones operados en acciones y $4.706 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 0,8% en pesos, pero bajó apenas en dólares. Mientras que los ADR argentinos operados en Nueva York estuvieron mixtos, con un buen día para Bioceres y con bajas para YPF, Edenor y Galicia. 

Hoy será una rueda intensa, ya que será el último día en el que todo el mundo buscará dolarizarse, ya que el Gobierno sigue sin enviar señales concretas de pretender hacer un cambio de curso. Ante tanta incertidumbre, los especialistas apuntaron en un solo sentido. Fausto Spotorno  dijo "lo que pasa con el dólar en la Argentina es un correlato de la incertidumbre de lo que puede pasar después de la elección; hay una desconexión entre el gobierno y la economía y los precios lo están demostrando". 

Mientras tanto, Andrés Borenstein (Econviews) puntualizó sin ambigüedades que "el tipo de cambio oficial así como está no se sostiene, y una devaluación es inevitable, y en 2022 no nos van a salvar los precios de los granos, porque el nivel de reservas del BCRA es muy exiguo. No sabemos cómo vamos a terminar, hay devaluaciones ordenadas y devaluaciones desordenadas, vamos a ver cuál nos toca".  

Detrás de todos esos movimientos, las commodities mostraron a nivel mundial que la inflación persiste. Hubo una nueva suba del 0,2% para el petróleo. También estuvieron muy firmes los metales preciosos, sobre todo la onza de plata. Los metales básicos arreciaron con un nuevo incremento. Los granos también mostraron cotizaciones hacia arriba. Y los únicos que parecieron mostrar un poco más de tranquilidad fueron las criptomonedas, que tuvieron alguna que otra baja (salvo el Stellar que sigue en aumento).  

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