Huída antes de las elecciones

“Deme lo que sea: no quiero quedarme en pesos”

Ayer continuó la presión por todo tipo de canales para abandonar las posiciones en pesos

Los inversores buscan escarse del pesoa toda costa.
Luis Varela Luis Varela 10-11-2021
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A 100 horas de las elecciones, con una gran incertidumbre por lo que pueda surgir del escrutinio, ahorristas e inversores siguieron de salida, bajándose del peso por cuanta vía pudieron encontrar, al tiempo que el Gobierno siguió extremando sus alambiques, para evitar un número crucial: que el dólar blue no supere de ninguna manera los $200. 

El valor de $200 para el blue es tomado por el Gobierno como una señal para la sociedad sin cultura financiera como un indicador peligroso, que puede acentuar la sensación de más inseguridad y la concreta pérdida de votos el domingo, por lo que frenarlo en ese techo es absoluta prioridad para la política oficial y para el equipo económico. 

Por supuesto, el valor del dólar blue no surge de la nada: es el resultado de mercados mucho más grandes, con más volumen de negocios, como las transacciones que se realizan a través de los bancos en los denominados dólar MEP y dólar contado con liquidación, que se fijan mediante compra venta de títulos públicos. 

Y debido a la creciente intervención que fue tomando el Estado últimamente para que no se provocara una estampida en el precio del billete verde, los inversores financieros grandes comenzaron a operar dólares usando otras herramientas como puente, entre los que se destacan las ADR, los Cedears o las criptomonedas

Y ayer, de arranque, como sucede cada día desde que el ministro Guzmán no logró firmar un acuerdo con el Fondo en abril, todos los dólares arrancaron con subas de $3, que con el correr de la rueda fueron frenados con intervención oficial (reservas y bonos), pero ayer se agregó, como ya se hizo otras veces, otro elemento que ahuyenta aún más la inversión. 

En medio de nuevos incrementos de todos los dólares, con el blue operándose ya a $200, se conoció un comunicado de la Unidad de Información Financiera a las sociedades de Bolsa para que monitoreen quiénes son los que están haciendo operaciones con dólares financieros. 

Pero a pesar de esta movida, de intervención con bonos y reservas, y de amedrentamiento del órgano que regula las operaciones financieras, lo peor del caso es que el dólar Senebi pudo ser frenado, pero los dólares blue, MEP y contado con liquidación volvieron a marcar nuevos récords, con nuevos datos de salida de depósitos, lo cual indica que la incertidumbre de los inversores es mayúscula. 

El dólar aquí y allá  

Y lo más increíble del caso es que esta firmeza que tuvo el dólar en Argentina, se dio con un dólar que en el mundo estuvo claramente para abajo contra casi todas las monedas. La decisión de la Fed de iniciar el lunes próximo un tapering moderado, y la autorización para que Biden gaste una montaña de dólares en obra pública, le terminó quitando valor a la moneda estadounidense.  

En el exterior el dólar bajó 1,2% en Chile, 1% en Brasil, 0,3% contra el yen y 0,1% contra el euro y el mexicano, y no cambió contra la libra.  

Mientras que en  Argentina (con uso de bonos y reservas), el dólar turista subió 8 centavos hasta $174,29, el oficial subió 5 centavos hasta $105,63 y el blue subió 50 centavos hasta $199,50. El dólar mayorista subió 3 centavos hasta $100,11, con el BCRA sumando US$ 83 millones en las reservas.  

Con el dólar Senebi bajando $2 hasta $213, pero con el dólar MEP 60 centavos hacia arriba hasta $182,46 pesos y el contado con liquidación también subiendo 60 centavos hasta $182,56. Por lo que la brecha entre el dólar oficial y el blue fue del 88,9% y la del CCL y el mayorista fue del 82,4%. Y, medidos en pesos, el euro subió 16 centavos hasta $116,07, la libra subió 16 centavos hasta $135,78 y el real subió 14 centavos hasta $18,20. 

La agenda poselectoral  

El gran temor de los que miran los números finos de la economía tiene que ver con la masa de vencimientos en bonos que tiene el Tesoro en los próximos seis meses y la gran bola de nieve que tiene el BCRA por su deuda en Leliq, que ayer creció en otros 248.502 millones de pesos, y que en este momento es presionada por ahorristas e inversores que están sacando depósitos de los bancos, asustados por lo que pueda venir después del domingo. 

Santiago Abdala, de Portfolio Personal, hizo una buena radiografía de lo que está pasando: "Todo está dominado por las elecciones, los inversores se quieren cubrir de una potencial devaluación, por eso hay arbitrajes de bonos hacia títulos dolar linked y una notable compra de Cedears, que supuestamente actúan como cobertura, sin importar los precios en los que se están comprando. Lo normal en estos casos electorales es que los que busquen cubrirse por devaluación hagan contratos de dólar futuro, pero por el riesgo político no lo hacen". 

Y Abdala remató "en realidad hay mucho temor a que cambien las reglas del juego, y eso es lo que domina el movimiento del mercado. Los inversores nos llenan de consultas para ver de qué modo se pueden cubrir, y n momentos como este debe entenderse que los desafíos que tiene la Argentina por delante son enormes y desde el lunes lo primero que deberemos ver es cómo van a hacer para contener la bola de pesos que crearon, quiénes serán los perdedores". 

Con esa gran incógnita frente a la nariz, los bonos argentinos volvieron a perder valor ayer, por lo que el riesgo país volvió a subir en 15 unidades, hasta 1.731 puntos básicos, casi nueve veces más alto que el nivel de riesgo que tiene el resto de los principales países vecinos de la región, como Brasil, Chile, Uruguay, Perú o México. 

El rumbo de las bolsas 

Y este difícil momento local viene acompañado con una sensación de fin de fiesta en la Bolsa de Nueva York. Si bien Biden tiene las manos llenas de dólares para iniciar obra pública por todo Estados Unidos, Jerome Powell empezará a achicar la compra de bonos en Wall Street desde el lunes, y por eso la Bolsa de Nueva York tuvo ayer una rueda con bajas. 

Y los descensos de la principal Bolsa del mundo tuvieron un elemento destacable: hubo bajas significativas en algunos papeles que estuvieron muy de moda últimamente, como Tesla y PayPal. Ayer, de hecho, la empresa de Elon Musk sufrió en Manhattan un resbalón del 12%, que se estira a un desplome de casi 18% respecto de sus máximos.  

Esta baja de Tesla ya fue anticipada por fuertes descensos en otros papeles como Amazon, Alibaba y otras compañías en las últimas semanas, pero como la rotación de papeles es tan grande, los índices no mostraron la depuración que se desarrolla. Pero ayer los tres índices principales mostraron bajas, con cada vez más expertos haciendo severas advertencias. 

De hecho ayer, desde máximos históricos, una burbuja absoluta, el índice Dow Jones y el S&P 500 tuvieron bajas del 0,3%, mientras que el Nasdaq se achicó 0,6%. Con las bolsas latinoamericanas anotando actuaciones mixtas, ya que la  de San Pablo pudo subir 0,7% y la de México se achicó 0,3%. 

En realidad, todo este movimiento está ligado a la pérdida de valor que está teniendo el dinero en efectivo, no solo el dólar sino casi todas las monedas, con precios de los commodities que rueda tras rueda van logrando nuevos escalones. Ayer, por ejemplo, el petróleo tuvo un salto del 2,5% y las criptomonedas también estiraron el cogote, con suba del 1,5% para el Bitcoin, que tocó su récord, pero con subas aún más potentes en otras variantes como el Cardano.  

Pero el mundo, las principales potencias sobre todo, están mostrando que la robustez de sus economías vienen anotando un crecimiento más lento que el esperado, por lo que los insumos que usan las industrias (metales básicos) ayer perdieron valor, con los granos anotando un buen día, y con los metales preciosos sin tendencia definida.  

Con ese marco, con la UIF vigilando, el valor de las acciones argentinas entró en pausa, pero con una particularidad importante. Con $2.161millones operados en acciones y $4.945 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 1,7%, con los ADR argentinos en Nueva York mostrando un día mixto, con buen resultado para YPF y con mal día para Edenor. 

Pero lo más distintivo de la rueda fue el volumen en Cedears: sin considerar los riesgos que se corren porque la Bolsa de Nueva York está en niveles altísimos, los inversores locales realizaron ayer una compra sin precedentes de Cedears, casi $5.000 millones en un día. Lo hicieron con un único fin: tener cobertura cambiaria frente a una potencial devaluación después de las urnas. 

No importó que los operadores les advirtieran "mire que estos papeles ya acumulan en el año subas siderales. En lo que va de 2021 papeles como Bank of America, Google, Wells Fargo, American Internacional, Exxon, Ternium, Petrochina, Microsoft, American Express, Nokia, Banco Bilbao Vizcaya o Home Depot acumulan subas del 100 al 260%, están caros"...  

Pero del otro lado la respuesta fue la misma: "Démelos igual, no quiero quedarme en pesos". 

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