El Economista - 70 años
Versión digital

jue 18 Abr

BUE 17°C
Que dejó el Ceraweek 2024

El GNL, un factor determinante en el rompecabezas energético que viene

La tendencia mundial indica que los hidrocarburos no convencionales seguirán creciendo. Sigue incierto el futuro del hidrógeno y se prevé un importante incremento de la demanda eléctrica mundial.

La agenda se orientó en 4 ejes clave: seguridad energética, transición con cero emisiones, demanda eléctrica y oportunidades de inversión en GNL.
La agenda se orientó en 4 ejes clave: seguridad energética, transición con cero emisiones, demanda eléctrica y oportunidades de inversión en GNL. .
23 marzo de 2024

Los CEOs de las empresas energéticas más importantes del mundo, ministros de Energía de varios países y destacados especialistas analizaron el presente y futuro de la industria energética global en lo que fue una nueva edición de Ceraweek 2024.

Esta vez la agenda estuvo orientada a cuatro ejes clave: seguridad energética, transición con cero emisiones, demanda eléctrica y oportunidades de inversión en torno al GNL, principal vector de un cambio de paradigma cuyo horizonte son las energías limpias.

La mirada de Daniel Dreizzen, director de Aleph Energy, quien participó del evento que se llevó a cabo en Houston, Estados Unidos, propone cinco aspectos clave que podrían marcar una tendencia en los próximos años en la industria energética mundial. 

  • En primer lugar se observa un rol destacado del gas natural, considerada como la energía del futuro y como vector de desarrollo para el proceso de transición energética; un mayor consumo del gas licuado como energía limpia, almacenable y versátil con bajas emisiones que reemplazará al carbón; una gran incertidumbre en cuanto al futuro del hidrógeno; una demanda de LNG muy sensible al precio, y un incremento del consumo eléctrico mundial para los próximos años, no sólo por la transición energética sino por la aparición de la inteligencia artificial.
  • De hecho, el jefe de Energías Renovables de Next Era Energy, John Ketchum, señaló que el desarrollo de la inteligencia artificial casi duplicará el crecimiento anual en la demanda de energía en los próximos cinco años en EE.UU. La tasa de crecimiento anual será del 1,8% en lugar del 1% pronosticado por la Administración de Información Energética (EIA).

Según la Inflation Reduction Act (IRA) de Estados Unidos todavía existe una enorme incertidumbre sobre qué tecnología ayudará a la transición energética. Para el organismo estadounidense varias petroleras se comprometen a ser Net Zero en sus operaciones, en tanto los hidrocarburos no convencionales seguirán creciendo porque hay eficiencia de escala para ganar y ventaja para las grandes empresas consolidadas.

Para la empresa Saudi Aramco, hasta ahora el mundo pudo reemplazar muy poco los combustibles fósiles por energías renovables. Y sostienen que hay que abandonar la ilusión de que la industria Oil & Gas desaparezca. Sí se puede reducir emisiones utilizando las nuevas tecnologías cuando sea posible por infraestructura disponible y por economía. 

El tema de la seguridad y diversidad energética también formó parte de la agenda. La Secretaría de Energía de Estados Unidos consideró que la economía global se revitalizará con energía limpia. Y en ese sentido los proyectos en ese país -especialmente en hidrógeno y geotermia- son irresistibles para los inversores gracias a las leyes sancionadas de incentivos a la inversión y de promoción fiscal.

Desde el punto de vista geopolítico mundial, los empresarios explicaron cómo Europa logró desvincularse energéticamente de Rusia. En líneas generales se refirieron a la guerra en Ucrania y remarcaron la importancia de la seguridad energética a fin de poder satisfacer la demanda. 

"Hemos perdido el gas barato de Rusia en Europa. Se necesitan políticas de transición energética. Europa deberá regular la demanda y Estados Unidos tendrá que ayudar a la oferta. Deberá existir una combinación de ambas. Para contar con seguridad energética es necesario que exista la diversidad energética", remarcaron. 

En este contexto se dio a conocer que Rusia registró una baja del 25% en sus ingresos por la venta de gas, que la guerra fue un puntapié para que se potencie el desarrollo del GNL y que Estados Unidos fue el encargado de satisfacer la demanda de gas de los países europeos ante el conflicto bélico.

Sobre la realidad en Argentina, el capítulo energético estuvo representado por el CEO del Grupo Techint, Paolo Rocca; el vicepresidente senior para Américas de TotalEnergies, Javier Rielo; el vicepresidente de Gas, Energía y Desarrollo de Negocios de Pan American Energy (PAE), Rodolfo Freyre y por el CEO de Tecpetrol, Ricardo Morkous. 

Los empresarios defendieron el programa económico de Javier Milei y reclamaron cambios regulatorios y nuevas políticas fiscales para atraer mayores inversiones. 

  • También coincidieron que "el gas argentino podría ser la mejor manera para gestionar la flexibilidad del mercado eléctrico de Brasil frente a la demanda creciente en Latinoamérica".

En esta nota

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés