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Milei, el cross a la mandíbula a la "casta" y dos meses interminables para la economía

Por el batacazo, el dólar paralelo voló y los precios de la economía volaron entre 20% y 25%.

Todo gira en torno a Javier Gerardo Milei
Todo gira en torno a Javier Gerardo Milei .
Leandro Gabin 17 agosto de 2023

Hay algo que asegurado: que serán dos meses interminables para la economía y la política hasta las elecciones del 22 de octubre. 

El batacazo de Javier Milei retumbó por todos lados: en los mercados, que tenían otro escenario "base" con JxC (de flojísima elección) liderando y en la política, completamente desorientada en cómo responderle a un candidato sin filtro que captó el sentimiento de una sociedad permeable al "que se vayan todos"

El libertario ni siquiera tiene que disfrazar sus polémicas propuestas, como arancelar la educación pública, prohibir las huelgas para sectores sensibles (educación, por ejemplo), vaciar a los sindicatos y echar a una cantidad inconmensurable de empleados públicos. 

Milei hace un show en la TV tachando ministerios que eliminará si es presidente mientras crece en intención de votos (o al menos no baja). Ni siquiera el publicitar medidas extremas hace mella, al menos por ahora, al apoyo popular. 

Por eso serán dos meses de reconfiguración total para los partidos políticos tradicionales ("casta" como los llama el libertario), todavía grogui del cross a la mandíbula que le dio el votante. No hubo tercios, como decían los encuestadores, otros de los grandes perdedores del domingo pasado. "No sé como hará Patricia para levantar 12 puntos con parte de los votantes del Pelado que irán a Massa. Me parece que es la que más la tiene complicada", decían en el entorno larretista. 

Para el círculo íntimo del jefe de Gobierno, que por estas horas se pregunta si no es momento de dejar la política profesional, el 22 ganará Milei e irá a una segunda vuelta con Sergio Massa. "Ojo que no sé si hay segunda vuelta", acota sin dar más precisiones. 

El 30% de Mieli será el piso, no el techo como algunos preveían antes de las PASO. Ese era el diagnóstico de los armadores políticos de Bullrich y Larreta. "La gente votará con bronca, pero después pensarán mejor el voto". Poco probable.

El analista de Opina Argentina, Facundo Nejamkis, plantea que ese escenario es virtualmente imposible porque la gente que vota en las PASO no se retracta de su elección. "Puede ser que se quede ahí, que no crezca, o que suba. Pero nadie cambia el voto. Ese es su piso. Y juega otro factor, el de jugar a ganador. A la gente le gusta votar a ganador", apunta. "Puede que alguien que tuvo pocos votos, como Macri en 2019, después repunte y acorte la diferencia. Pero Alberto no perdió votos, sólo que Macri creció más", ejemplificó.

Así, el batacazo Milei generó un sinfín de reacciones. En lo económico, y como se preveía, el dólar paralelo voló. Lo hizo porque Massa tuvo que claudicar ante el Fondo y devaluar, pero también porque el libertario plantea una dolarización y los agentes económicos se adelantan al final del peso. El blue llegó a subir más del 30%, más que la devaluación del 22% del tipo de cambio oficial. Los precios de la economía volaron entre 20% y 25%. 

Tal como recuerda Gustavo Lazzari, economita y empresario Pyme, este nivel de remarcación (por su velocidad) no sucedía desde el '89, cuando arreció la híper. La suba de precios condena a una inflación en dos dígitos mensuales para agosto y septiembre, casi con seguridad. 

El dólar blue a $760 es un número que parece caro, pero quizás no lo sea tanto. Fernando Marull, director de FMyA, dice que el dólar convertibilidad está en torno a los $1.000. ¿Eso significa que se dolarizará a ese nivel? No. 

El cerebro de la dolarización que trabaja ya formalmente con Milei, el economista Emilio Ocampo, plantea que hay que hacerlo al valor de mercado pero que no es necesario conseguir dólares para hacerlo. Dice que los dólares ya están, o sea los argentinos con US$ 250.000 millones en el colchón o el exterior. Y tampoco sería necesario, según Ocampo, hacer frente a la bola de pasivos del BCRA que tendrá "un tratamiento distinto con una ingeniería financiera". 

Léase, habrá una especie de encapsulamiento de los pasivos del Central. Son algo así como el equivalente a US$ 30.000 millones, que se desarmarán con el correr del tiempo. Pero hay otros US$ 30.000 millones (en pesos) que están en manos del público. Esos sí se canjearán por dólares, pero, de vuelta, por los mismos billetes que el público ingresará al sistema. 

Ocampo le vendió a Milei una salida a la ecuatoriana, algo que genera críticas entre economistas del exterior por el resultado obtenido a lo largo de los años. Si bien bajó drásticamente la inflación (venía al 15% mensual y yéndose a una híper), Ecuador es un país con un crecimiento muy mediocre y sueldos promedio que no superan los US$ 500 mensuales. Sirvió para la inflación, no es tan claro para mejorar la economía del país. 

"La dolarización es una idea terrible. La última vez que se intentó esto terminó en una gran devaluación que lo descarta para siempre como un objetivo de política. El peso está, incluso con la devaluación reciente, sustancialmente sobrevaluado", dijo Robin Brooks, el economista jefe del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF). Y dijo que tampoco resultó bien en el caso ecuatoriano. "Ecuador ha importado una fortaleza masiva del dólar estadounidense, ya que el dólar se ha apreciado frente a todas las demás monedas, lo que ha provocado que el crecimiento sea débil y que, a su vez, haya provocado que la deuda se vuelva insostenible", recordó.

Otro que salió a criticar la dolarización del libertario fue Mark Sobel, que estuvo cuatro décadas en el Tesoro americano y que fue representante de EE.UU. ante el Fondo justo antes del acuerdo con Mauricio Macri

"No importa quién gane la presidencia, Milei tiene razón al pedir una consolidación fiscal masiva para detener el exceso de endeudamiento y liberalizar la economía para impulsar la productividad. Pero la dolarización sería una apuesta demasiado arriesgada. No hay fórmula mágica para los problemas del país", recordó.

"Pero la dolarización es una estrategia de 'no salida' potencialmente peligrosa. Podría sembrar las semillas de una gran contracción y colapso, mientras desvía la atención del arduo trabajo de arreglar la economía", advierte. Y enfatiza que  la falta de una política de salida para la dolarización bien podría conducir a una contracción económica y "un colapso mucho más grave, como sucedió después del plan de convertibilidad". "En cualquier caso, la estabilidad macroeconómica y monetaria no se logrará simplemente introduciendo un nuevo régimen monetario", sostuvo. 

En Wall Street todavía no se subieron a la discusión. Los bancos de inversión no se juegan demasiado. Excepto uno: Wells Fargo predijo que hay 65% de probabilidad de que Milei sea el próximo presidente de la Argentina. Bullrich tiene el 25% de chances y Massa el 10%. 

"En nuestro escenario donde gana Milei, esperamos que los mercados financieros estén bajo presión y haya otra devaluación del peso a pesar de que la plataforma política de Milei no podrá ser completamente implementada", explica Wells Fargo. 

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