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Merval y bonos: pese a precios bajos y atractivos, expertos dicen que ingreso es solo para valientes

Más allá de las caídas en los precios y la cercanía con un posible piso, expertos sugieren mirar desde afuera aun

19 noviembre de 2019

Todo lo que baja, alguna vez vuelve a subir. La inteligencia consiste en saber cuándo se formó el piso y es momento de volver a entrar. ¿Qué pasa con los bonos y las acciones?

“Los valores actuales de las acciones descuentan 'peronismo', pero no 'kirchnerismo'”, dice el último reporte semanal de Delphos. La eventual radicalización del nuevo Gobierno determinará si hay piso para la renta variable o si es arena movediza. Agrega Delphos: “Si se observan muchos integrantes del Gabinete o medidas que permitan inferir una mayor probabilidad de la última opción, entonces es posible que las acciones puedan seguir bajando. Todavía hay mucho espacio para recorrer tomando como referencia los precios del 2013”.

“Empiezan a detectarse niveles de valuación atractivos desde el punto de vista riesgo/retorno. Solo queda esperar por alguna señal que clarifique un poco el panorama en materia de reglas de juego. Por ahora sugerimos mirar pero no tocar”, dicen y reconocen que “la tentación es grande”. La destrucción de valor desde los máximos de 2017/2018 ya supera el 82% en promedio y llega, en algunos casos, hasta 95%. Sin embargo, los precios están casi 40% por encima del pozo de 2013.

“Lo difícil de estos momentos es determinar si los papeles están baratos o caros, sencillamente porque no conocemos las reglas sobre las cuales van a operar. Por ejemplo, para los bancos hay rumores de un impuesto extraordinario a las ganancias, para el campo un incremento adicional de las retenciones y para las energéticas una amenaza de pesificación de las tarifas”, añaden en Delphos.

“Los valores actuales del Merval en dólares en torno a los 400 puntos claramente muestran un importante descuento respecto de los 1.800 puntos de enero de 2018. Sin embargo, todavía es muy pronto para decir si ya las acciones tocaron piso o si queda todavía una corrección adicional pendiente. Para perfiles que puedan esperar 5 años, empezar a acumular posiciones en las acciones podría darles grandes satisfacciones en unos años”, dice Matías Daghero ante El Economista.

“Por citar algún caso de crisis previas, el ADR de Galicia llegó a comprarse a US$ 1 en la crisis del 2001 para luego pasar a costar cerca de US$ 72 en 2018: invirtiendo US$ 1.000, hubieras tenido diecisiete años después US$ 72.000. No necesariamente la Historia se repetirá, pero el mercado accionario de Argentina suele dar ese tipo de oportunidades”, dice Daghero.

En la renta fija también hay una bifurcación que se abre y el reperfilamiento a la uruguaya (amistoso pero exigente) va quedado atrás. “Las opciones ahora serán 'reperfilamiento plus', es decir estirar plazos pero discutir pagos de cupones, o 'reestructuración', que implicaría quitas del capital”, dicen en Delphos.

Daghero sugiere esperar afuera. “Considero que se trata de algo sólo para inversores muy agresivos ya que no se sabe cómo y cuándo finalmente se terminará cobrando. Considera la ecuación riesgo/retorno es mejor en las acciones que en los bonos. Un dato del pasado ayuda a graficar. Luego de la crisis del 2001, el bonista argentino demoró ocho años en recuperar su capital, mientras que el inversor en acciones lo hizo en apenas 3”, dice Daghero.

Axel Cardin (Bull Market Brokers) resume su view para ambas clases de activos dado que, a su juicio, están muy sincronizados. “Nosotros vemos una estrecha relación entre la renta variable y la renta fija. Mientras no haya una mejora en la renta fija, difícilmente veamos una suba sostenible en el tiempo del Merval, aunque claro está que algunos sectores particulares pueden quedar mejor parados que otros en las próximas semanas”, dice Cardin.

Allí menciona a aquellas relacionadas a Vaca Muerta según “el tipo de marco legal y de negocios que busque darle Alberto Fernández”. Otro caso son las empresas relacionadas a las tarifas, “dado que si se pisan las tarifas o, al menos, se actualizan por inflación son dos cosas completamente distintas”. Otro sector que enfrenta un clivaje es el sector bancario, “de acuerdo a cómo decida resolver el tema Leliq el Gobierno entrante”.

Según el analista de BMB, “es imprescindible una resolución respecto a la renta fija que permita reducir fuertemente el riesgo país para empezar a pensar en subas a largo plazo del Merval”.

Sobre la renta fija, Cardin dice: “Depende de como termine siendo la reestructuración de la deuda, las bonos pueden estar baratos o caros. Hoy los bonos pricean una quita del 40% al 50% aproximadamente en el valor presente de sus flujos de fondos (ya sea por quitas de capital, baja de cupones o extensión de plazos), por lo que cualquier a reestructuración con quitas (de valor presente) menores a 30-35% uno podría hacer negocio entrando a los bonos hoy”. Sin embargo, dice, “si la negociación se decanta por una solución a los 2005 (quita del 67%), los bonos aún están caros para entrar”.

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