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Mercado laboral

La película preocupa más que la foto.

06-12-2012
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Los economistas suelen distinguir la foto (es decir, cómo están las cosas en un momento dado) de la película (es decir, cuál es la tendencia). Seguir la tendencia suele ser importante porque, más temprano que tarde, será la foto del mañana. Aplicando esa división al mercado laboral, se pueden decir que lo que más preocupa no es la foto sino la tendencia.

La Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del segundo trimestre muestra la siguiente foto: tasa de actividad, 46,9%; de empleo, 43,3%; de desempleo, 7,6% y de subocupación, 8,9%. Un año atrás, la situación era la siguiente: 46,7%, 43,4%, 7,2% y 8,8%, respectivamente. En principio, la película no parece estar indicando una tendencia vertiginosa y preocupante en el mercado laboral.

Pero, ¿qué hay detrás de los números? Un informe de la Fundación Pensar, think-tank del macrismo, sostiene que en el último año se han perdido 100.000 puestos de trabajo en el sector privado. “El empleo asalariado del sector privado, que representaba poco más de 60% al comienzo del primer mandato de Cristina Fernández de Kirchner, fue cayendo con el peso del tiempo y en la actualidad alcanza 58,4%”, sostiene el documento. De todas maneras, entre el segundo trimestre de 2011 y el de 2012, la creación de empleo fue positiva en término netos (8.600 mil), producto de un aumento del empleo público (64.000) y de la categoría otros (45.000), principalmente de cuentapropistas. Si bien el desempleo es mucho menor al que había a finales de los '90 y a comienzos de los 2000, “nuestro país tiene un nivel de desempleo cercano a la media a nivel mundial, pero por encima del promedio de América Latina”.

Según la Fundación Pensar, si se toma una definición amplia de desempleo (incluyendo, además de los desempleados, a los subocupados y a quienes han desistido de buscar un empleo), “la población con problemas de empleo es de aproximadamente 2.200.000 en los 31 aglomerados que cubre la EPH y de 3.500.000 en todo el país”. Un trabajo de Cifra, centro de estudios de la CTA, dice “que la tasa de desempleo se mantiene entre los niveles más bajos desde 1990”.

¿A qué se debe el escaso dinamismo del sector privado a la hora de crear empleo? “La pérdida de dinamismo del sector privado a la hora de crear puestos de trabajo responde fundamentalmente a la política económica del Gobierno. Las inconsistencias de política macroeconómica, las trabas a las importaciones, el cepo cambiario y los problemas estructurales sin resolver que atentan contra la inversión terminan impactando negativamente en la creación de nuevos puestos de trabajo privados”, sostiene un informe de la consultora Economía & Regiones.

Un informe de la consultora Analytica distingue entre los factores cíclicos y los estructurales a la hora de explicar la suba en la tasa de desempleo. En el primer grupo, sobresalen tres factores: la fuerte desaceleración de la economía en su conjunto; la caída en la construcción, muy demandante de mano de obra y de la industria. Entre los estructurales, en cambio, el informe destaca el aumento de los salarios en dólares. La próxima etapa, en la cual el crecimiento a tasas chinas brillará por su ausencia, “demanda cierta adecuación macro, para evitar que se siga apreciando el tipo de cambio y los salarios medidos en dólares no compliquen aún más a las desafiadas estructuras de costos empresariales (en particular, de las pymes)”.

Hurgando aún más, un informe de la Fundación Mediterránea añade un factor a la escasa creación de empleo privado: la inflexibilidad a la baja de la informalidad. “Entre el año 2011 y 2012 se detuvo la tendencia declinante del empleo informal, que se ubica en torno a un nivel de 34% promedio. Incluso, puede decirse que para el segundo trimestre de 2012, la informalidad se incrementó en 1,7 puntos porcentuales con relación al primer trimestre, aunque se mantuvo constante respecto a igual período del año 2011”, sostiene el trabajo, y agrega: “Durante los primeros años de crecimiento económico se encuentran altos niveles de crecimiento del empleo asalariado formal y una importante reducción en los puestos informales. Ya en el año 2008 comienza a disminuir significativamente el ritmo de crecimiento de los puestos formales y el empleo asalariado informal alterna períodos interanuales de contracción y expansión”.

Los trabajos informales significan menos remuneraciones; falta de cobertura previsional, médica o de riesgos de trabajo y ambientes de trabajo no aptos, entre otras cosas y, en consecuencia, la reproducción intergeneracional de la pobreza. “Para superar estas restricciones y posibilitar la formalización continua es necesario aplicar estrategias activas que focalicen el problema desde una perspectiva integral, con herramientas que brinden incentivos precisos que posibiliten mayores niveles de formalización y promuevan, entre los trabajadores, políticas de formación en habilidades requeridas en el mercado laboral y les permita alcanzar mayores niveles de productividad”, sugiere la Fundación Mediterránea.

Si bien la foto del mercado laboral no es crítica, la película muestra dos tendencias preocupantes: la escasa creación de empleo del sector privado (a menudo, calificado como “genuino”) y la inflexibilidad a la baja del empleo informal.

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