El mercado laboral

De la recuperación al estancamiento.

24-05-2012
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“La dinámica en materia de empleo no ha sido constante durante todo el período recorrido por el régimen de acumulación de la posconvertibilidad. Se pueden identificar dos etapas diferenciadas con respecto a la capacidad del ciclo económico para incidir sobre la recomposición del cuadro laboral argentino”, sostiene un informe del Instituto de Pensamiento para la Políticas Públicas (IPPYP). La primera etapa va desde el 2002 al 2006, y la segunda desde 2006 a la actualidad.

En la primera etapa creció 19,3% la tasa de empleo; se crearon casi tres millones de puestos de trabajo; la tasa de desocupación cayó 57,2% y la subutilización laboral (desocupados y subocupados) descendió 52%. “La segunda etapa 'de estancamiento' desde el 2007 hasta la actualidad queda expuesta al ser comparada con la etapa inicial: mientras la tasa de empleo creció 19,3% durante el período 2003-2006, lo hizo en 2,1% para los cuatro años posteriores hasta llegar al año 2011 al 43%. Siguiendo esta línea, la tasa de desocupación descendió 51,2% en la etapa de recuperación y tan sólo un 22,5% a partir de 2007. Al integrar el comportamiento del desempleo con el de la subocupación, se observa una tendencia similar: la subutilización laboral cae 52% en la etapa inicial y 26,9% entre 2007 y 2011”, agrega el informe coordinado por el diputado Claudio Lozano y el economista Tomás Raffo.  Según las últimas cifras del Indec, la tasa de desempleo subió entre el último trimestre de 2011 y el primero de 2012 de 6,7% a 7,1%.

¿Ya pasó lo mejor?

Sólo en el 2003 se crearon el 48,7% de los empleos de la posconvertibilidad: 1.455.778. “Entre 2003 y 2006 se crearon 71,4% (4.185.252) de los empleos de todo el período de la posconvertibilidad”, añade el trabajo. En la primera etapa (2003-2006) se creaban en promedio 747.053 empleos por año, y en la segunda (2007-2011), 239.408. No es que la economía dejó de crecer en el segundo período, aunque sí hubo una recesión entre finales de 2008 y comienzos de 2009. Lo que ocurrió, dice el trabajo, es que “la capacidad de derrame de la economía, focalizando en la capacidad de tracción de la misma sobre el mercado laboral, es cada vez menor”. Es lo que los economistas llaman la elasticidad empleo- producto.

Precarización

Hay 8,8 millones de trabajadores precarizados según el trabajo, es decir, aproximadamente el 53,5% de la Población Económicamente Activa (PEA). Los principales subgrupos de ese universo son los desocupados (1,63 millones), los asalariados no registrados (4,2 millones) y aquellos que tienen remuneraciones por debajo del salario mínimo (3 millones). La tasa de trabajadores no registrados (de 34,2% en el cuarto trimestre de 2011, según el Indec) es más alta de la que había en los '90.

Inversión

Más del 70% de la inversión entre 2003 y 2011 se destinó a dos rubros con escasa capacidad reproductiva: construcción y material de transporte. El “déficit de inversión” ha impedido modificar el patrón productivo y ha sido la causa principal del proceso inflacionario que comenzó a despuntarse en 2007, dice el trabajo de Lozano y Raffo y concluye: “En tanto no se experimenten cambios en la orientación de la inversión y de estructura productiva vigente, la capacidad de revertir el dominante uso precario de la fuerza laboral está seriamente comprometida fijando límites también para el mejoramiento del cuadro laboral argentino”.

(De la edición impresa)

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