El Gobierno y el sector privado confían en que ya arrancó la economía

23-01-2017
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Todavía no hay indicadores oficiales, pero las estimaciones privadas y algunas que realizan en el Gobierno coinciden en que la economía “pegó” la vuelta y comenzó a crecer en el cuarto trimestre.

“Según nuestras estimaciones, en los últimos tres meses del año pasado la economía habría registrado un alza superior al 1,2% (más de 4% anualizado)”, sostiene Martín Polo, economista jefe de Analytica, una de las consultoras más bullish para 2017. El Indice General de Actividad (IGA) de Orlando Ferreres y Asociados en diciembre mostró una mejora de 1% en la comparación desestacionalizada contra noviembre mientras que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de Consultora Ledesma dio un crecimiento intermensual de 0,5%.

“De acuerdo a resultados preliminares de nuestro Nowcast, estimador adelantado del PIB, la economía se expandió 1% entre el tercer y el cuarto trimestres del año pasado”, sostiene Matías Carugati, economista jefe de Management & Fit. En la misma línea se expresa Hernán García, economista jefe del Banco Galicia, en la página cuatro de esta edición.

Voces oficiales

"En el cuarto trimestre, el Indicador Líder de la Actividad del BCRA (ILA) señala que la actividad económica habría iniciado una fase de expansión”, indicó Federico Sturzenegger, titular de la entidad, la semana pasada.

Lo mismo opina Nicolás Dujovne, un agudo observador de los datos por su pasado como consultor. “Los números que miramos en el Ministerio nos muestran que después de un octubre que no fue bueno, los números de noviembre y diciembre fueron mucho mejores y en muchas variables. Incluso en diciembre vimos variables positivas en términos interanuales ?por ejemplo, en cemento y en producción de autos? y la recuperación de noviembre y diciembre empieza a tener una difusión distinta”, detalló desde los gélidos Alpes suizos.

Asimismo, hay un informe que circula por los despachos oficiales, y habría salido del Ministerio de Producción, que indica que la economía creció 0,9% en el último trimestre de 2016. Sobre la chicharra, finalmente, llegaron los brotes verdes y el tan mentado “segundo semestre” no fue, después de todo, una fábula amarilla. Además, coinciden tanto adentro como afuera del Gobierno, los brotes verdes, ahora, llegaron para quedarse y difundirse, tras el fallido despegue de agosto, que naufragó pronto y generó inquietud sobre la habilidad de la Casa Rosada por sacar a la economía de la estanflación.

Motivos y futuro

“¿Por qué mejoró la economía? Básicamente porque el agro comenzó a mostrar los resultados de una muy buena cosecha de trigo en tanto que la industria y la construcción moderaron su caída, incluso con cierta mejora en el margen de la mano de la producción automotriz y la mayor demanda de Brasil. Todo esto en un contexto en el que la inflación se desaceleró notablemente permitiendo cierta recuperación en la masa salarial real”, dice Polo.

Y sobre la pregunta del millón, es decir, la sostenibilidad de la recuperación, dice: “¿Se sostendrá la recuperación? Sí. Con las buenas perspectivas de la cosecha (aunque amenazadas por el clima), el agro seguirá liderando el crecimiento en tanto que los demás sectores irán ganando cada vez mayor dinamismo. Por un lado, con más obra pública, menor margen de tasas de interés y con las bondades del blanqueo de capitales, la construcción comenzará a despegar. Al mismo tiempo, la industria también presentará un panorama más alentador, no sólo en lo que se refiere a industria automotriz, sino también en metalúrgica, minerales, alimentos, productos químicos y energía”, aventura.

Si bien el contexto internacional está amenazante y la incertidumbre local siempre hace de las suyas, Polo defiende su optimismo: “Mantenemos nuestro optimismo en cuanto a que en 2017 la actividad económica presentará una muy buena performance con un crecimiento que superará con creces las perspectivas que tiene el consenso de analistas”. Eso, argumenta, facilitará la tarea de ajuste que aún falta en el frente fiscal y el de ajuste de precios relativos. Con crecimiento, siempre todo es más fácil.

Todo es más fácil

El documento oficial antes comentado tiene 35 páginas y argumenta que el PIB podría expandirse cerca de 3,9%, casi medio punto más que lo proyectado en el Presupuesto y la tasa más elevada desde 2011. “Los motores económicos para 2017 comenzaron a marchar”, dice el documento, según revela el periodista Marcelo Cantón en Clarín. El poroteo de brotes verdes llegaría a nada menos que 50. Envalentonado, el ministro de Producción, Francisco Cabrera, dijo que el crecimiento podría llegar hasta 5% en 2017.

La noticia más esperada para el Gobierno, y la sociedad, finalmente llegó. El derrame, sin embargo, aún no comenzó, y recién llegaría con las nuevas paritarias (desinflación mediante) y cuando el empleo privado comience a crecer en serio (vale recordar que aún no se recuperaron los empleos perdidos en 2016). Pero los próximos meses no serán fáciles pues hay varios ajustes de tarifas en danza y los precios podrían calentarse un poco. Sin embargo, llegó el crecimiento y en el Gobierno respiran aliviados. “Todo será más fácil ahora”, dicen.

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