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CBDC

"La historia del dinero está entrando en un nuevo capítulo", vaticinó Kristalina Georgieva

"Los países buscan preservar aspectos clave de sus sistemas monetarios y financieros tradicionales mientras experimentan con nuevas formas digitales de dinero", dijo

“La historia del dinero está entrando en un nuevo capítulo”, dijo Kris
“La historia del dinero está entrando en un nuevo capítulo”, dijo Kris FMI
09-02-2022
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Más cien países están estudiando crear divisas digitales oficiales respaldadas por sus bancos centrales, conocidas como CBDC (Central Bank Digital Currency), informó un estudio del Fondo Monetario Internacional (FMI).

La principal diferencia entre las CBDC y las criptomonedas es que tienen un emisor único (el banco central de cada país) que controla el mercado monetario, como ocurre con el dinero clásico. Es  decir, se trataría de una emisión “centralizada”, al contrario de la descentralización que proponen las cripto.

"Si se diseñan con prudencia, las CBDC pueden ofrecer mayor resiliencia, seguridad, más disponibilidad y menores costos que las formas privadas de monedas digitales", indicó la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva. Entre los países que empiezan a plantearse usar CBDC mencionó a Uruguay, Suecia, Canadá y varios países del Caribe. En Bahamas ya circula el Sand Dollar hace varios meses.

También hizo la comparación con “los criptoactivos sin respaldo, que son inherentemente volátiles”, y señaló que “incluso las stablecoins mejor administradas y reguladas pueden no estar a la altura de una moneda digital de un banco central estable".

Una de las ventajas de los CBDC que mencionó el trabajo del FMI fue que mejorarían la inclusión financiera, ya que permitirían aumentar el acceso a los pagos digitales y servir como puerta de entrada a otros servicios financieros.

El estudio también mencionó que los CBDC permitirán hacer pagos más eficientes, ya que hoy los costos de las transferencias en distintos países son altos. Según dijo, el dinero digital permitirá “ofrecer formas de pago digitales más baratas”, ya que como “los bancos centrales no tienen ánimo de lucro, podrían ofrecer pagos de bajo costo”.

China está cerca y la Fed no quiere dormirse

En Estados Unidos, la Reserva Federal ya dio el primer paso para avanzar hacia un dólar digital convocando a consulta pública hasta el 20 de mayo para recibir sugerencias para el proyecto, aunque aclaró que el Congreso tendrá la palabra final.

Según la Fed, las ventajas de las monedas digitales son que permitirían “eliminar costos de impresión y transporte, incrementar la velocidad de los pagos, y ampliar la inclusión financiera hacia los no bancarizados”. Y entre los riesgos advirtió sobre una posible reducción de depósitos en el sistema bancario y preocupaciones por la privacidad, ya que permitirían rastrear todas las transacciones.

En un reciente paper, llamado “Money and Payments: The U.S. Dollar in the Age of Digital Transformation”, la Fed advierte que un eventual dólar digital tendría que tener entre sus prioridades la protección de la privacidad: “Una CBDC debería tener una apropiado balance entre resguardar los derechos de privacidad de los consumidores y sostener la transparencia necesaria para detectar actividad criminal”.

También remarcó la necesidad de mantener la “intermediación”, es decir que no haya cuentas de los individuos directamente en el organismo porque eso “traería una significante expansión del rol de la Fed en el sistema financiero y la economía”. En cambio, “bajo un modelo intermediado, el sector privado (bancos comerciales y proveedores de servicios financieros regulados) ofrecería cuentas o billeteras digitales para facilitar el depósito y los pagos de los CBDC”.

Otra característica que debería tener un dólar digital es ser fácilmente transferible: “Para que una CBDC sirva como un medio de pago ampliamente accesible tendría que ser fácilmente transferible entre clientes de diferentes intermediarios. La capacidad de transferir valor sin problemas hace que el sistema de pago sea más eficiente al permitir al dinero moverse libremente en toda la economía”.

En la otra vereda, entre los varios riesgos de un CBDC la Fed menciona que “las amenazas existentes hoy en los servicios de pago, incluidas las interrupciones operativas y los riesgos de ciberseguridad, también aplicarían” en este caso. “Cualquier infraestructura dedicada a una CBDC tendría que ser extremadamente resistente a tales amenazas, y los operadores de la infraestructura deberían permanecer alerta mientras los malos actores emplean métodos y tácticas cada vez más sofisticados”, sostuvo.

Además, “diseñar las defensas apropiadas para una CBDC podría ser particularmente difícil porque una red de este tipo podría potencialmente tener más puntos de entrada que los servicios de pago existentes”.

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