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Sequía

El mundo político y empresario no tomó real dimensión del impacto de la sequía en sus vidas cotidianas

La caída de la cosecha podría implicar un costo fiscal de más de medio punto del PIB en forma directa y una merma de US$ 20,000 millones en exportaciones

El mundo político y empresario no tomó real dimensión del impacto de la sequía en sus vidas cotidianas
12 marzo de 2023

Pasan los meses y la sequía no da tregua. Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), ya se cargó 3% del PIB y todavía no hay un techo ya que siguen recortando semana a semana las estimaciones de producción.

En este contexto adverso, Econviews agrega también que el PIB del 2023 arranca con un arrastre estadístico negativo de 1,4 puntos para este año, una inflación de 100%, un tipo de cambio atrasado, sin reservas y un déficit que, si bien bajó de sus máximos, es elevado para alguien que no tiene financiamiento.

"Los datos de la sequía ponen un enorme signo interrogante sobre la capacidad de delivery del ministro Sergio Massa. Los dólares no parecen alcanzar para llegar a buen puerto y el nivel de actividad que veremos no es consistente con las necesidades electorales de los socios de Massa. Da la impresión de que el mundo político y hasta cierto punto el mundo empresario no tomaron real dimensión del impacto de la sequía en sus vidas cotidianas", señaló la consultora.

"Esto no es un tema agrícola. Es un tema macroeconómico que impacta mucho en la producción agrícola, pero con repercusiones graves en todos los ámbitos de la economía y la política", afirmó.

En esta línea, en Econviews revisaron su proyección de actividad económica para este año, estimando 3% de caída.

"Este es el escenario en donde la política está a la altura de las circunstancias. No hay portazos de Massa, manotones de ahogado, etcétera. Es decir, sigue todo como hasta ahora, pero con menos cosecha, menos impuestos cobrados y sobre todo menos dólares. En castellano, esto quiere decir que no descartamos nuevas correcciones hacia abajo", aclararon.

En promedio, los 6 cultivos principales de la Argentina implicaron una producción de unos 127 millones de toneladas en los últimos 3 años. El récord fue en 2019 con 135 millones.

"La expectativa es que este año la cosecha esté entre 86 y 87 millones de toneladas. Esto es una caída superior al 30% con efectos secundarios en muchas otras ramas de la economía y un costo fiscal de más de medio punto del PIB en forma directa y una merma de US$ 20,000 millones en exportaciones. No hay antecedentes de sequías pasadas (2009, 2012 y 2018) en que no haya habido recesiones. Esta sequía parece ser la peor de todas las mencionadas", alertó Econviews.

El impacto directo no es difícil de estimar. El agro es 8% del PBI y pesa mucho en transporte, que es otro 4%.

"Menos toneladas exportadas son menos camiones en la ruta. En los años mencionados que el agro cayó entre 24 y 40% interanual en el segundo trimestre, el transporte se contrajo entre 4 y 8%. Y siempre su peor marca interanual se dio entre marzo y junio. Lo mismo vale para el PIB, salvo en 2009 que ya venía en baja por la crisis global", indicó el informe.

"Tomando el año entero, el agro no cae tanto porque parte de la sequía queda en diciembre del año anterior. De todas formas, las caídas anuales de 13-16% en 2012 y 2018 costaron más de un punto del producto. Suponiendo una campaña normal para el trigo 2023/24, este año el agro puede caer 20% con un costo directo de 1,6 puntos de PIB", alertó Econviews.

Por su parte, desde Inveqc señalan que la atención también está puesta en el frente cambiario.

En la semana la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y la Bolsa de Comercio de Rosario recortaron fuertemente sus proyecciones de cosecha para los principales cultivos, en un contexto de sustancial agudización de la sequía.

"Estimamos que el impacto directo en materia de exportaciones por productos primarios y manufacturas de origen agropecuario vinculadas a estos cultivos (especialmente soja y maíz) rondaría los US$ 2.500 y US$ 2.700 millones anuales", precisó la consultora.

En relación a cómo se traslada esto al balance cambiario del 2023, Inveq apuntó: "La meta de acumulación de reservas netas del 2023 bajo las condiciones actuales luce prácticamente imposible de cumplir. Con los targets actuales y en ausencia de un sustancial ingreso de divisas vía canal financiero (que no prevemos en nuestro escenario base), es altamente probable que el Gobierno incumpla estas metas".

Eso, de todos modos, ya parecía descontado. 

La gran pregunta es cuán fuerte deberá ser el torniquete sobre las importaciones. Esperan "aún más restricciones y controles a las importaciones" y un "recesión", con caída del PIB de 3%, "lo que significaría la mayor recesión anual desde 2009 si excluimos el 2020 de pandemia y cuarentena".

El fin de La Niña

Sin embargo, la buena noticia la dio la Administración Nacional del Océano y la Atmosfera (NOAA), que decretó el fin del fenómeno de "La Niña" que persistía hace tres años y la transición a un estado neutral a partir de marzo. A mediano plazo, el regreso del fenómeno de "El Niño" parece muy probable, brindando buenas perspectivas para la campaña 2023/24.

En este escenario, el régimen pluvial se normalizaría hacia el invierno y la cosecha gruesa de 2023/24 se recuperaría a niveles normales.

"Aunque la mayor oferta mundial puede gatillar algún descenso de los precios internacionales, las mayores cantidades arrojarían un gran incremento del valor de las exportaciones agroindustriales. Adicionalmente el gasoducto desde Vaca Muerta estaría operando en plenitud, lo que eliminaría gran parte de las importaciones de Gas Natural Licuado que se realizarán este año (cerca de 40 barcos)", afirmó la consultora Delphos.

Respecto al panorama de cara a las próximas elecciones, Delphos aseguró: "A grandes rasgos, el nuevo gobierno encontraría una situación mucho más benigna en el sector externo, con importaciones deprimidas por la recesión de este año (con un piso de 1,5% de caída) y los complejos exportadores funcionando a buen ritmo. La deuda comercial por importaciones, al igual que en 2015, agregará complejidad a la situación".

"Sin embargo, la disponibilidad de alrededor de US$ 20.000 millones adicionales de exportaciones respecto de 2023 ayudaría a que el nuevo Gobierno tenga un mayor margen de maniobra, considerando que el Banco Central podría sufrir una caída de reservas brutas de más de US$ 10.000 millones en este año", agregó.

"En particular, el aumento de ingresos por retenciones a las exportaciones y otros tributos por las mayores exportaciones facilitaría lograr el equilibrio primario más rápidamente. Asimismo, la salida progresiva del cepo es factible a medida que ingresen al mercado de cambios las divisas 'extra' en 2024", concluyó.

Falta demasiado.

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