Mercosur, sin cumbre por ahora: Brasil agarra la presidencia pro-tempore en julio

13 de junio, 2021

Mercosur, sin cumbre por ahora: Brasil agarra la presidencia pro-tempore en julio

Finalmente, se suspendió nuevamente la reunión entre los cancilleres de los cuatro países miembros del Mercosur para debatir, entre otras cuestiones, la flexibilización del bloque.

En un principio, el encuentro estaba pautado para el martes 8 de junio. Sin embargo, buscando mayor consenso, se retrasó hasta el 15 de junio. Ahora, la reunión fue nuevamente pospuesta, pero esta vez no se fijó una nueva fecha.

Los presidentes de Brasil y Uruguay, Jair Bolsonaro y Luis Lacalle Pou, respectivamente, están impulsando una modernización del Mercosur. Con una postura más liberal, ambos pretenden reducir el Arancel Externo Común a la mitad (su promedio es del 13%) y que cada miembro pueda negociar acuerdos comerciales individualmente.

Sin embargo, Argentina, con una postura más proteccionista, se opone a eso. En las últimas semanas, gracias a varias negociaciones diplomáticas, nuestro país sumó el apoyo de Paraguay, que también apoya una flexibilización, pero no tan abruptamente.

La semana pasada, la UIA y su par de Brasil (la CNI) manifestaron su posición, y fue coincidente con la de Argentina. Lo mismo habían dicho, unos días antes, Fernando Henrique Cardoso y Lula.

A esa oposición, se añade el hecho de que las relaciones entre el presidente Alberto Fernández y sus pares brasileño y uruguayo no están en su mejor momento.

Con el primero, tras declarar que los “brasileños salieron de la selva”, se generó una gran tensión.

Con el ríoplantense, las cosas no mejoraron mucho desde que Lacalle Pou llamara indirectamente “lastre” a Argentina en el marco del 30° aniversario del bloque. En la Casa Rosada ya sabían del descontento charrúa con la operatoria del bloque, pero consideraron que Lacalle jugó “sucio”.

Este mes, además, finaliza la presidencia pro tempore de nuestro país en el Mercosur y pasará a Brasil por los próximos seis meses. Durante ese período, se espera que Paulo Guedes, ministro de Economía de Bolsonaro, presione mucho más para modernizar el bloque.

La semana pasada, los equipos de Lacalle Pou y Bolsonaro se juntaron para afinar la estrategia en Brasilia. La posición de Guedes, sin embargo, no es la misma que la de la diplomacia de Brasil, con sede en Itamaraty.

Argentina sigue firme con el artículo 1° del Tratado de Asunción, que manifiesta que las negociaciones con terceros países y bloques regionales se hacen en conjunto, pero se muestra más receptivo en la negociación por el AEC. Más por necesidad que por convicción.

“Hay una diferencia que estamos tratando de superar en lo relativo al AEC. Argentina tenía una propuesta de convergencia en el 25% del nomenclador, y finalmente, trabajando en conjunto con los ministerios de Economía, Desarrollo Productivo y Agricultura, alcanzamos una convergencia del 75% del arancel restando todavía 25% a resolver con nuestros socios. Argentina optó por no afectar los bienes finales, resguardar la competitividad de nuestro sector industrial para no afectar a los sectores más sensibles. Creemos que se puede avanzar en este marco”, subrayó el secretario de Relaciones Económicas, Jorge Neme, el viernes pasado.

Un consenso en ese tema podría calmar un poco los ánimos y evitar escenarios negativos que, aun siendo improbables hoy, no pueden descartarse y han crecido en los últimos meses. Por ejemplo, que alguno “tome otro barco”, como sugirió el propio Fernández.