El Gobierno bonaerense negó haberle ofrecido a Sarlo vacunarse “sin esperar el turno”

10 de marzo, 2021

El Gobierno bonaerense negó haberle ofrecido a Sarlo vacunarse "sin esperar el turno"

El Gobierno bonaerense desmintió hoy haberle ofrecido a la escritora y ensayista Beatriz Sarlo vacunarse contra el coronavirus “antes de tiempo o sin esperar el turno”. También precisó que, en el inicio de la campaña de vacunación, se la había invitado a participar de una cruzada de concientización para contrarrestar la campaña de desprestigio que por entonces impulsaban “parte de los medios y algunos sectores de la oposición”.

Los voceros de la administración provincial señalaron que la idea de hacer una campaña en defensa de la vacunación estaba inspirada en acciones similares llevadas a cabo en otras partes del mundo, como la llevada adelante por el Servicio Público de Salud (NHS) de Gran Bretaña, que para transmitir confianza en la vacuna convocó a figuras relevantes en la vida pública de ese país.

Así lo expresaron fuentes del Gobierno bonaerense luego de que Beatriz Sarlo declarara en Tribunales que una oferta de vacunarse contra el coronavirus le había llegado en enero último “desde la provincia de Buenos Aires, a través de la esposa del gobernador”, Soledad Quereilhac.

De acuerdo con la administración bonaerense, la iniciativa del gobierno siempre fue pública y el propio Axel Kicillof la anunció el 26 de enero, en rueda de prensa desde Villa Gesell. En aquella oportunidad, el mandatario provincial anunció que convocaría a 100 intelectuales, personalidades de la cultura, del deporte y del espectáculo “para que se vacunaran públicamente con el objetivo de generar confianza”. Sin embargo, al final no se concretó porque antes de ponerse en marcha se publicaron los ensayos médicos en la revista The Lancet.

Además, desde la gobernación remarcaron que, en aquel momento, segunda quincena de enero, “existía por parte de los medios y de algunos sectores de la oposición una campaña de desprestigio muy fuerte contra la vacuna” y recordaron que, por esa razón, el Presidente, la vicepresidenta Cristina Fernández y el propio Kicillof “comenzaron a inmunizarse con el objetivo de generar confianza en la población”. 

En ese momento existía una ‘continua campaña de desinformación que promovía dudas respecto a la eficacia de la vacuna y provocaba un lento proceso de inscripción’“, recordaron desde La Plata. Por ello, Kicillof y su equipo comenzaron desde el 22 de enero a conversar por diferentes medios con referentes de distintas áreas para convocarlos a participar de la campaña de difusión masiva.

“La idea era sumar a personalidades del deporte, de la cultura y del espectáculos por los que la sociedad siente simpatía o en quienes cree para que nos ayuden a echar por tierra las versiones que señalaban que la vacuna Sputnik era veneno y llegar así a diferentes grupos poblacionales”, detallaron. “Uno de los nombres que surgieron fue el de Sarlo, que cumplía con el requisito de pertenecer a uno de los grupos privilegiados establecidos por la campaña de vacunación, por ser mayor de 60 años, ser una personalidad destacada en el ámbito de la cultura y la academia, con una amplia trayectoria y reconocimiento, y una orientación política no cercana a la del gobierno de la provincia”, informaron.

Por otro lado, contaron que la esposa de Kicillof, Soledad Quereilhac, le preguntó a Díaz, director de la editorial Siglo XXI -donde ella, Sarlo y el propio gobernador publican sus libros- si Sarlo deseaba sumarse a la campaña.

Desde la administración bonaerense destacaron que la ensayista Sarlo respondió a la invitación ese mismo día con un correo en el que rechazó la convocatoria. Cerca del gobernador contaron que, en esos días, “muchos famosos se mostraron dispuestos a sumarse, pero habíamos quedado en no divulgarlo, hasta que la campaña no se concretase”. Y explicaron que desde el gobierno bonaerense “se siguió trabajando en la campaña de concientización pero la demora en la llegada de nuevos lotes de vacunas, su puesta en marcha se retrasó”.

La declaración de Beatriz Sarlo

Hoy Beatriz Sarlo, de 78 años, hizo declaración judicial hoy a la mañana ante la jueza federal María Eugenia Capuchetti y el fiscal Eduardo Taiano por la causa que investiga irregularidades en el Ministerio de Salud de la Nación tras el escándalo del Vacunatorio VIP.

Contó que el editor Carlos Díaz, de la editorial Siglo XXI (por la que publica sus libros), le había hecho llegar una propuesta de la esposa de Kicillof para participar de la campaña de vacunación con personalidades públicas que por entonces estaba motorizando el Gobierno bonaerense.

Además, Sarlo entregó a modo de prueba copia de correos intercambiados con Díaz, quien hizo referencia a que la esposa de Kicillof colaboraba “con la campaña de concientización para que la gente se vacune”. En ese correo electrónico, Díaz le dijo que Quereilhac lo llamó y le pidió “una mano para contactar alguna gente, empezando por vos”, en alusión a Sarlo y explicó que “se trataba de una campaña bien pensada” y que no se le iba a dar un “uso político berreta”. “Es todo por derecha”, agregó.

La escritora, que declaró durante media hora en los Tribunales Federales de Comodoro Py, también entregó copia del mail en el que rechazó el ofrecimiento. Según relató ante Capuchetti y Taiano, ella interpretó que se buscaba “lograr fotos” de gente conocida aplicándose la vacuna Sputnik V para disipar dudas sobre su efectividad. 

La propuesta “llegó desde la provincia de Buenos Aires, a través de la esposa del gobernador de Buenos Aires, Soledad Quereilhac”, sobre quien dijo fue alumna suya. “Díaz me dijo que la idea era legitimar la vacuna a través de figuras”, agregó.

Antes de llegar a los Tribunales de Retiro, Sarlo había declarado ante la prensa que no aceptó la oferta de participar de una campaña de difusión en favor de la vacuna Sputnik V por “ética”.