Stablecoins: dólares del colchón en el celular

11 de junio, 2020

 

Por Gonzalo Martínez Mosquera Embajador de Algorand

Si hay un fenómeno que creció en los últimos 2 años en el mundo de las criptomonedas son las stablecoins. Más de US$ 10.000 millones están depositados en estas criptos (a comienzos de 2020 eran US$ 6.000 millones) que mantienen un valor de uno a uno con el dólar u otros activos.

¿Qué son las stablecoins?

Las stablecoins son criptomonedas que van 1 a 1 con el dólar u otro activo, como el euro o el oro. Es similar a tener dinero en MercadoPago o PayPal, con la diferencia que las transacciones se hacen en una blockchain descentralizada.

En mi artículo del 18 de mayo hablé de DOC y DAI como los dólares “anticorralito”. Esas son stablecoins cuyo respaldo son otras criptos, como Bitcoin o Ether. En este caso me voy a concentrar en las stablecoins “centralizadas”.

Las llamo centralizadas porque existe una empresa que las emite y las redime. Este factor implica la necesidad de confiar en aquel pero también le permite una enorme escalabilidad que se reflejan en los números mencionados (y esto recién empieza).

El hecho de que se maneje sobre una blockchain descentralizada tiene ventajas.

  • Le da seguridad por qué no hay un punto único de falla (en una blockchain el archivo de transacciones está en muchos entes diseminados, en general no identificables).
  • Le da una mayor transparencia porque todo lo que ocurre (y ocurrió) en una blockchain está a la vista de todos y por lo tanto no es tan simple “hacer trampa” para el emisor.

Para tener una stablecoin sólo hace falta bajarse una wallet en el celular y conseguir alguien que te la venda. Para vendértela simplemente le pasas tu clave pública (similar al CBU) y te mande las criptos. De esa manera pasas tus dólares del colchón al celular. Existen “bancos de criptomonedas” llamados exchanges que las venden a cambio de una transferencia bancaria o también se pueden comprar mano a mano enviando la cripto de celular a celular. En Argentina hay varios de esos exchanges con los que se puede operar sin problema.

¿Cuáles son las stablecoins?

Como muestra el gráfico, la stablecoin más importante es “Tether” que ya ronda los US$ 9.000 millones emitidos (aproximadamente, 85% del total). Se supone que es muy utilizada en Asia y su mayor crecimiento se dio en el intercambio entre chinos y rusos.

En Argentina, por lo que sé, las más utilizadas son DAI (de la que hablé en otro artículo), True USD y USDc.

En 2020 o el que viene se espera el lanzamiento de Libra, la stablecoin de Facebook (y otros), que tiene una potencialidad enorme por la red de clientes a los que podría alcanzar en poco tiempo.

Un dato de color, en el gráfico van a ver una stablecoin que se llama “Gemini”. La misma es emitida por los gemelos Winklevoss, esos a los que Mar Zuckerberg les roba la idea de Facebook en la película. Los mal pensados dicen que el nombre “Libra” fue elegido justamente para  ponerse al signo del zodíaco de los hermanos.

¿En qué blockchain “corren” esas criptomonedas?

Recordemos que existen distintas blockchains con distintas características respecto a funcionalidad, seguridad y experiencia.

La red más utilizada para stablecoins es Ethereum. Otras redes importantes son EOS, Tron, Omni, Liquid y Algorand. Estas redes son las que permiten la validación de transacciones de manera descentralizada. Allí es donde se encuentra el registro de las tenencias y donde se validan las transacciones entre usuarios.

Personalmente he utilizado dos: Ethereum y Algorand. En Ethereum “corren” todas las criptomonedas que aparecen en el gráfico. La ventaja de esta blockchain es que es la más utilizada, lo cual le da una enorme liquidez y posibilidad de pasar fácilmente de una a otra además de acceder al mundo de las finanzas descentralizadas muy desarrolladas en esa red (ya hablaremos de estas finanzas en otro momento).

El problema de Ethereum, por otro lado, se debe justamente a su éxito. El sistema de validación de transacciones que utiliza se llama “Proof of work” (el mismo que usa Bitcoin, aunque con otros parámetros) el cual tiende a saturarse cuando su uso crece demasiado.En ese caso las transacciones se vuelven muy lentas y muy caras.

En este momento mandar US$ 1.000 a través de Ethereum puede costar más de US$1 por transacción y puede tardar más de un minuto. Para eficientizar esta situación, la red está en proceso de pasar a tecnología “Proof of stake”, lo cual mejoraría sensiblemente aquellos parámetros aunque presenta un enorme desafío de coordinación (recordemos que estamos en un mundo sin entes centralizados) sumado a que aquella no es una tecnología tan probada en su seguridad.

En el caso del Algorand, en cambio, maneja un sistema de validación llamado “Pure proof of stake” (no confundir con “Proof of stak”e mencionado en el párrafo anterior). Fue diseñado por Silvio Micali, ganador del premio Turing y permite mucha mayor velocidad y menor costo (4  segundos y aproximadamente 0.025 centavos de dólar por transacción) asegurando, supuestamente, niveles de seguridad comparables con “Proof  of work”.

Esas características la hacen ideal para el manejo de stablecoins,  especialmente para el caso de microtransacciones. Por ahora sólo Tether corre sobre la misma aunque no me sorprendería que otras stablecoins se  sumen en el corto plazo (de hecho el rumor del mercado dice que Facebook coqueteo con lanzar Libra sobre su plataforma).

Es importante destacar que en el caso de Ethereum, la red fue puesta a prueba en forma exitosa ya hace bastante tiempo y en cambio Algorand se trata de una novedad lanzada recién en Junio del año pasado. Si bien la misma ya fue elegida por varios actores como plataforma para sus procesos (como, por ejemplo, el país Islas Marshall que lanzará su dinero digital sobre la misma), dicen que en la cancha se ven los pingos, con lo cual habrá que esperar a que gane en adopción para poder comprobar su resiliencia.

Tener en cuenta

Antes de bajarte una wallet para hacerse de stablecoins tener en cuenta lo siguiente.

  • Para usar una stablecoin es necesario conseguir la criptomoneda con la que se paga por el uso de la red (Ether en Ethereum, Algo en Algorand, y así).
  • Estás confiando en una empresa que va a tener tu fondos. En general todas tienen sus auditorías regulares pero no está demás averiguar un poco quién está detrás de cada una.
  • Por último, hay que tener en cuenta el tema de los reguladores. El tema stablecoin avanza rápidamente lo cual ha generado que sea un tema de estudio para los gobiernos. Por ahora el uso de las stablecoins no está restringido a nadie pero no me extrañaría que en el corto plazo su uso requiera KWC y AML (Conozca Su Cliente y Anti Lavado de Dinero, por sus siglas en inglés). Esto último, en realidad, probablemente le de un marco de mayor seguridad y un nuevo impulso a las stablecoins.
  • Otro riesgo a tener en cuenta respecto a los reguladores es la posibilidad de que algún gobierno pudiera freezar las cuentas bancarias del emisor de la stablecoin. De nuevo, siempre es conveniente asesorarse respecto de quien va a estar respaldando tu stablecoin.

Conclusión

El mundo de las criptos y en particular el de las stablecoins es muy reciente. Sin embargo, está creciendo a pasos agigantados. Tener los ahorros (dólares, euros u otros) en esa forma y poder transaccionarlos de manera segura y descentralizada podría ser una opción muy atractiva para mucha gente, especialmente para aquellos que deciden tener sus ahorros fuera del sistema financiero local. La mejor manera de aprender sobre sus posibilidades es usándolo, aunque sea con un monto pequeño. Antes de hacerlo es conveniente asesorarse con alguien que conozca del tema.