Todo sobre el excéntrico Boris Johnson, nuevo primer ministro de Reino Unido

22 de julio, 2019

Boris Johnson, el Brexiteer que prometió sacar a Gran Bretaña de la Unión Europea con o sin un acuerdo para fines de octubre, finalmente será quien reemplazará a Theresa May como primer ministro luego de ganar el liderazgo del Partido Conservador esta mañana. Asumirá el miércoles.

 

El ex alcalde de Londres, derrotó en las primarias al ministro de Relaciones Exteriores Jeremy Hunt, su principal competidor. Johnson recibió 92.153 votos frente a los 46.656 de Hunt.

 

A minutos de conocerse la victoria de Johnson, recibió un saludo de su amigo, el presidente de EE.UU. Donald Trump, a través de Twitter. “Felicitaciones a Boris Johnson por convertirse en el nuevo primer ministro de Reino Unido. ¡Él será genial!”, tuiteó.

 

 

Quien fue la cara de la campaña para salir de la UE en 2016, tendrá ahora la tarea de resolver el enigma Brexit que obstaculizó a Theresa May y hundió al Gran Bretaña en una crisis política. También intentará estabilizar la llamada “relación especial” con EE.UU.: es el hombre que Trump quería en el puesto y por lo tanto, será su aliado de aquí en más.

 

El ascenso al pináculo de la política británica fue impulsado por un cúmulo de factores, entre ellos, por la fuerza de su personalidad y también por tener una habilidad similar a Trump por la adrenalina de las controversias, aunque a diferencia del presidente norteamericano, sus posiciones políticas (aparte del Brexit) son sólidamente de centro derecha.

 

Perfil

 

Johnson, casado y divorciado dos veces y con cinco hijos, estudió en Eton y Oxford, dos de las instituciones más prestigiosas y elitistas del Reino. Tras graduarse en Literatura Clásica, decidió probar suerte con el periodismo, donde dejó una marca indeleble en el creciente euroescepticismo del país cubriendo Bruselas para Daily Telegraph hasta mediados de la década del 90.

 

Elegido para el Parlamento en 2001, se desempeñó durante dos mandatos como alcalde de Londres (2008-2016) durante los cuales, varias veces señaló, el crimen cayó y los ingresos aumentaron. Él prosperó en el rol de cara al público mientras delegaba la mayor parte de la responsabilidad diaria.

 

Tiempo después, vino el referéndum. Johnson inicialmente dudó en respaldar al Brexit, pero los partidarios y detractores por igual dicen que, sin su campaña frenética, el resultado podría haber sido diferente.

 

Durante su posterior mandato como secretario de Relaciones Exteriores de Theresa May (2016-2018), Johnson fue acusado de rechazar las reuniones informativas y confiar en el encanto para conducir la diplomacia, con resultados mixtos.

 

Luego renunció por el plan Brexit de May, lamentando la falta de fe de la primer ministro en la promesa de Brexit.

 

Durante la campaña actual, Johnson se comprometió a “entregar Brexit para Halloween”, garantizando la salida de la Unión Europea el 31 de octubre y neutralizando el peligro de debacle electoral que representan la recalcitrante derecha del Brexit Party de Nigel Farage y la izquierda laborista de Jeremy Corbyn, su principal rival.

 

El contexto de cara al 31 de octubre es por demás de complejo y se pronostica que una salida sin acuerdo podría ser desastrosa. La economía ya se contrajo 0,4% el último trimestre. La libra cayó 15% frente al dólar desde el referendo en 2016.

 

La cumbre de la UE será el 17 y 18 de octubre, la última oportunidad para llegar a un acuerdo y poder obtener una nueva extensión del plazo para negociar el Brexit o pedir el divorcio definitivo con Europa.

 

Su relación con Trump

 

Trump siempre tuvo palabras de afecto hacia Johnson con respecto al Brexit, que sugieren que el líder de Estados Unidos olvidó o simplemente nunca escuchó que Johnson, de hecho, lo denunció como “claramente loco” a fines de 2015, cuando el entonces candidato a la presidencia estadounidense pidió por primera vez “un cierre total y completo” de musulmanes entrando a Estados Unidos.

 

“No se puede prohibir a las personas que van a Estados Unidos de esa manera, o incluso a cualquier país”, dijo Johnson, entonces alcalde de Londres, a un equipo de TV dos días después de que Trump sugiriera cerrar las fronteras de Estados Unidos a los musulmanes en un discurso de campaña el 7 de diciembre 2015.

 

Cuatro años después, Johnson rechazó una invitación para una reunión cara a cara con Trump durante su reciente visita a Londres, y los dos hombres hablaron por teléfono. Eso parece ser una evidencia de que la desaprobación del 67% de Trump en Gran Bretaña lo vuelve tóxico incluso para un líder potencial del Partido Conservador.

 

 

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