El FMI pronostica un crecimiento de 3,5%

21 de enero, 2019

Lagarde: "Vamos a reexaminar el cronograma del programa financiero"

 

El Fondo Monetario Internacional volvió a recortar su pronóstico de crecimiento global que pasó de 3,7% a 3,5% en 2019 y de 3,7% a 3,6% en 2020. Sería un resultado peor al de los dos últimos años, pero mejor que el 3,2% registrado en 2016, lo cual demuestra que la economía mundial sigue en expansión aunque con menos fuerza. Christine Lagarde sostuvo en Davos que si bien “la recesión no está a la vuelta de la esquina, el riesgo de una brusca desaceleración del crecimiento global ciertamente se ha incrementado”.

 

Se mantuvieron las proyecciones de crecimiento para las economías de China y Estados Unidos (6,2% y 2,5% respectivamente) que habían sido corregidas en la revisión anterior. Un dato que no es menor desde el punto de vista político es que en 2020, año de elecciones presidenciales en Estados Unidos, el PIB sólo subiría 1,8% según el FMI.

 

Se prevé una desaceleración en las economías avanzadas en particular por el comportamiento peor al esperado de la zona euro (crecería 1,6%) y de Alemania en particular (1,3%). Entre las economías más grandes, las únicas que tendrían un mejor desempeño este año que el pasado son las de Japón e India. En el caso de los países emergentes el pronóstico de crecimiento pasó de 4,7% a 4,5% pero se espera un rebote de 4,9% como consecuencia de una mayor expansión de Argentina y Turquía. América Latina crecería 2% este año con el impulso de una suba del PIB de 2,5% en Brasil. Para Argentina se prevé una retracción de 1,7% este año y un crecimiento del 2,7% el que viene.

 

El informe del FMI deja abierta la puerta a futuros ajustes de las perspectivas económicas porque siguen operando con fuerza los factores que frenan la expansión económica global.

 

Los riesgos a los que apunta son conocidos: un posible incremento de las tensiones comerciales aunque valora que China y Estados Unidos estén negociando, el Brexit, la volatilidad de los mercados financieros, la política fiscal de Italia y el cierre parcial del gobierno en Washington.

 

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