Urtubey, el opositor moderado, con problemas para dar el salto

26 de julio, 2018

Urtubey, el opositor moderado, con problemas para dar el salto

 

El gobernador está decidido. Ya dio el aviso a sus colaboradores. Con tres mandatos al frente de la provincia de Salta y sin margen para reelecciones posibles, Juan Manuel Urtubey considera que llegó la hora de insistir en su intento de dar el salto hacia la escena nacional. Con mayor visibilidad y potenciando su perfil de peronista moderado, negociador, que se ofrece como canal de diálogo con la gestión de Cambiemos y interlocutor de su esquema de gobernabilidad. Y, a su vez, diferenciándose en los trazos finos. La crisis financiera y económica, sumado a la polarización política mayor que se espera entre oficialismo y el kirchnerismo, le resta chances. Pero sin conminarlo a abandonar su apuesta.

 

Números

 

Las encuestas de opinión que le llegan a su despacho combinan cal y arena. Las dos últimas a las que tuvo acceso El Economista van en ese sentido. Según el relevamiento mensual que la Universidad de San Andrés hizo en julio, el salteño tiene un nivel de conocimiento apreciable (96%), uno de los capitales más apreciados por los dirigentes políticos con aspiraciones. Y un saldo a favor de tan solo dos puntos: el 37% tiene una imagen positiva y el 35% negativa. Sin grandes variaciones en los últimos sondeos. En tanto, según el último estudio de Raúl Aragón & Asociados, la imagen negativa está dos puntos arriba de la positiva: 22,7 a 20,6%. Pero con una intención de votos muy por debajo de lo sus pretensiones. Con 3,6%, lejos de Cristina Kirchner que encabeza el sondeo con el 26,5% e, incluso, por debajo de Nicolás del Caño, del PTS en el FIT.

 

El deseo del salteño es convertirse en candidato del peronismo federal, referencia de la liga de gobernadores. La articulación de sus legisladores en el interbloque de Argentina Federal, precisamente, tiene que ver con eso. Pero los resultados, en ese sentido, también tienen matices. Es uno de los interlocutores del Gobierno a la hora de negociar, pero sin lograr la ascendencia necesaria entre sus pares. En ese sentido, espera que se desvanezcan las posibilidades de los otros aspirantes para convertirse en alternativa a una candidatura de Cristina Kirchner, que da por hecho. Para ello, necesita anclaje bonaerense, pretensión que quiere cubrir con un acuerdo con Sergio Massa y su Frente Renovador, golpeado luego de una elección medio término adversa y una alianza con el GEN de Margarita Stolbizer que lejos estuvo de traer resultados positivos.

 

Urtubey también viene de una derrota. En su tierra, donde se sentía invulnerable. Allí, los candidatos de su lista lograron salir airosos en la PASO, pero quedaron atrapados en la ola amarilla de Cambiemos. Su Frente Unidad y Renovación obtuvo 24% de los votos, bastante lejos de los casi 31 puntos de Cambiemos País, pero cerca del kirchnerista Frente Ciudadano para la Victoria, que recogió el 22,5% de las adhesiones.

 

Moderado

 

En cuanto a la relación con el Gobierno Nacional, Urtubey es hoy uno de los gobernadores más cercanos. Tal vez, el más próximo entre los opositores. Ayer, el ministro del Interior, Obras Públicas y Vivienda, Rogelio Frigerio, estuvo en su provincia y supervisaron obras en conjunto. Con gestos de afinidad reeditados y algunos reparos. “Trabajamos para que Salta pueda cerrar el 2018 con equilibrio fiscal. El error que no hay que cometer es que el Gobierno Nacional resuelva el déficit trasladándolo a las provincias”, dijo el gobernador durante la recorrida, de la que también participó el intendente de la ciudad capital, Gustavo Sáenz.

 

En ese sentido, los antecedentes de respaldo son muchos. Por encima del de sus pares. Los últimos, vinculados al acuerdo del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional, la negociación por el Presupuesto 2019 y al nuevo rol que el presidente Mauricio Macri pretende darle a las Fuerzas Armadas. El cordobés Juan Schiaretti, en ese sentido, ofreció sobre los mismos temas bastante más distancia. También Urtubey comparte con Cambiemos un mayor rechazo a Cristina Kirchner, con la que considera que no existe vínculo político posible. “Yo creo que hay que ayudar al Gobierno desde el primer día de la gestión hasta el último, y lo vengo haciendo, pero pretender que porque yo haga eso soy macrista, es no entender”, señaló hace unos días en una entrevista con el diario Perfil.