La decisión del BCE fue dejar todo como estaba

27 de julio, 2018

Datos de inflación en Estados Unidos y de actividad industrial en China

 

El Banco Central Europeo ratificó su estrategia y por lo tanto seguirá comprando activos por 30.000 millones de euros por mes hasta septiembre, luego las reducirá a 15.000 millones hasta diciembre y, a partir de entonces, dejaría de hacerlo. Por otra parte, las tasas de interés no subirían antes de septiembre de 2019.

 

En la conferencia de prensa posterior al encuentro del BCE, su presidente, Mario Draghi, sostuvo que la recuperación de la economía de la eurozona se está fortaleciendo y que es extendida, aunque no está exenta de riesgos. Calificó como una “señal positiva” al acuerdo que lograron Donald Trump y Jean-Claude Juncker dado que una escalada de conflictos comerciales amenazaría el crecimiento global. También afirmó que hay una mayor presión por el lado de los costos en los países de la eurozona, lo que reduce la incertidumbre con relación al cumplimiento de la meta de inflación que es “cercana pero inferior al 2%”. Los motivos serían la elevada utilización de la capacidad instalada y un mercado laboral más ajustado. La inflación general registró una suba del 2% en la última medición pero, en el caso de la llamada núcleo, que excluye a los rubros volátiles, la suba fue de sólo el 0,9% con relación al año anterior.

 

Con relación a las diferentes políticas que llevan adelante el BCE y la Reserva Federal de Estados Unidos, Mario Draghi sostuvo que “reflejan las distintas posiciones en el ciclo económico”. Todo indica que la Fed subirá la tasa de interés en otras dos oportunidades antes de fin de año y lo hará al menos en tres ocasiones más en 2019.

 

Por lo tanto, el diferencial de tasas se seguirá agrandando y eso tiende a fortalecer al dólar pese a los deseos de Trump de que se cotice en un nivel más bajo. Ayer el dólar subió 0,5% contra una canasta de monedas mientras que el euro declinó 0,7%.

 

Por otra parte, el Departamento de Comercio de Estados Unidos dará conocer hoy los datos del PIB del segundo trimestre y los analistas coinciden en que mostrará una suba en torno al 4% mientras que el de la eurozona, que se conocerá el martes, habría crecido la mitad.

 

El mayor nivel de actividad en Estados Unidos está impulsado por la rebaja de impuestos, y además, porque está menos expuesto a las amenazas globales, como la suba del petróleo y los conflictos comerciales, dado que produce mucha energía y que su crecimiento depende menos de las exportaciones que en los casos de Europa y China. Por lo tanto, las diferencias entre las políticas monetarias de la Fed y el BCE se mantendrán por un buen tiempo