Acuerdo comercial entre Europa y Japón

18 de julio, 2018

Acuerdo comercial entre Europa y Japón

 

Si tu amigo de siempre te empieza a tratar mal, vas en búsqueda de otros amigos. Esa parece ser la actitud que tomaron los líderes europeos frente a los ataques constantes de Donald Trump y la imposición de aranceles a muchos de sus productos que fue el comienzo de una escalada de conflictos comerciales. Por eso, la Unión Europea firmó ayer un acuerdo comercial con Japón que entrará en vigencia en 2019 y le dará un fuerte impulso al comercio bilateral que alcanza aproximadamente a US$ 150.000 millones y también está en negociaciones con China.

 

La UE y Japón representan alrededor del 30% del PIB mundial y se comprometen a eliminar muchos de los aranceles en el comercio entre ellos. Eso facilitaría, para alegría de Toyota, el ingreso de autos japoneses a Europa que a su vez tendría mejores condiciones para exportar alimentos a Japón.

 

Los europeos firmaron un acuerdo comercial con Canadá en el momento en el cual Trump cuestionaba al Nafta, también reinició conversaciones con India y están avanzadas las negociaciones con el Mercosur. Se trata de una agenda muy activa que tiene, además, un fuerte contendido político porque Europa estará convirtiéndose en la abanderada del librecomercio mundial ocupando el lugar que dejó vacante Estados Unidos desde la llegada de Trump. De la misma manera que intenta hacerlo Japón -más allá de la buena relación entre Shinzo Abe y Trump- con el Acuerdo Trans Pacífico luego de que Estados Unidos desistiese formar parte de él.

 

Las negociaciones con China son las más difíciles y los europeos tienen los mismos recelos que el resto del mundo a la hora de sentarse frente a los funcionarios chinos. Pero intentan, desde el comienzo, el camino del diálogo y se diferencian así de la estrategia de Washington que amenazar con aranceles primero y negociar después.

 

De todas maneras, los analistas advierten que más muchas estrategias políticas encuentran un límite en la realidad económica que indica que Estados Unidos sigue siendo el principal socio comercial de Europa (aunque hay analistas que sostienen que pronto China podría ocupar ese lugar) y por lo tanto siempre deberán negociar. Es una cuestión de dimensiones porque el intercambio con Japón representa sólo el 20% del que Europa tiene con Estados Unidos. Pero las señales políticas son contundentes porque si bien muchos de estos acuerdos se están negociando desde antes que Trump llegase a la Casa Blanca, en los últimos meses los europeos se propusieron acelerarlos.