Trump volvió a la realpolitik en la ONU

20 de septiembre, 2017

trump EE.UU. Estados Unidos

 

En su debut en las Naciones Unidas, Donald Trump sostuvo que Estados Unidos estaba dispuesto a destruir totalmente a Corea del Norte si se constituía en una amenaza para el país o para sus aliados. También atacó con dureza al gobierno de Irán e invitó a los ciudadanos de ese país a cambiarlo. Cuestionó el acuerdo firmado con Irán por el expresidente Obama y otros gobiernos , que Emmanuel Macron defendió en su mensaje. El presidente francés también defendió el Acuerdo de París sobre el cambio climático, un tema que Trump obvió en su discurso. Por otra parte, sostuvo que todos los líderes deben, como él, poner a sus países primero porque el Estado-nación sigue siendo “el mejor vehículo para mejorar la situación de las personas”.

 

Muchos analistas calificaron al discurso de Trump ante la Asamblea de la ONU como una clara expresión de realpolitik. Sin condimentos morales, pensando sólo en los resultados y con un inocultable tono belicista. Trump arremetió contra varios gobiernos y en el caso específico de América Latina sostuvo que la dictadura socialista de Nicolás Maduro le “inflige un terrible dolor y sufrimiento” al pueblo de Venezuela.

 

En tiempos de globalización y en los cuales  los límites entre los países parecen borrarse, Trump apostó fuerte por las políticas que los gobiernos nacionales deben poner en marcha para favorecer a sus ciudadanos. No fue casual que utilizara la palabra “soberanía” en veintiuna oportunidades durante su mensaje. Y sostuvo que su país pretende ser amigo de los demás y en particular de sus aliados pero no está dispuesto a firmar acuerdos en los cuales da mucho y no recibe nada a cambio. Un mensaje consistente con sus deseos de renegociar el Nafta, aparatarse del Acuerdo de París y retirar a Estados Unidos de las negociaciones por el acuerdo  Trans Pacífico. En ese contexto también cuestionó  las relaciones entre  China y Corea del Norte. El día anterior, el representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer, sostuvo que China constituye “una amenaza sin precedentes para el sistema comercial internacional”.