Donald Trump está de vuelta

28 de septiembre, 2017

trump EE.UU. Estados Unidos

 

Donald Trump y los líderes republicanos en el Congreso llegaron a un acuerdo e impulsarán una amplia reforma impositiva que será motivo de intensos debates durante las próximas semanas en Washington. El Presidente sostuvo que la iniciativa representa el mayor recorte de impuestos de la Historia y el titular de la Cámara de Representantes,  Paul Ryan sostuvo que este es el momento para llevara adelante la reforma, es “ahora o nunca” dramatizó.  El Gobierno aspira a darle un fuerte impulso  a la economía con esta iniciativa y asegura que favorecerá principalmente a la clase media y no a los sectores de mayores ingresos. Pero los críticos apuntan a que la reforma favorece a los más adinerados a la vez que se reduce la carga sobre las ganancias empresarias. La discusión promete ser dura. Mientras tanto, ya empezaron hacerse los primeros cálculos sobre los ingresos que resignaría el Estado de aprobarse la reforma  y hay analistas que apuntan  a US$ 5,8 billones a lo largo de la década  y que eso llevará a un mayor endeudamiento. Pero el Gobierno dirá que la pérdida inicial es menor y que luego la recaudación tenderá a subir por la mayor actividad económica.

 

La respuesta de los mercados

 

Luego del sorpresivo triunfo de Trump en las elecciones presidenciales de 2016, los activos financieros comenzaron a moverse dando por descontado un escenario económico que no se caracterizaría por una mayor inflación como consecuencia de un mayor nivel de actividad y un creciente desequilibrio fiscal originado en el recorte de impuestos.  Eso motivaría un aumento en el rendimiento de los bonos y todo ese marco llevaría a que la Reserva Federal acelere la suba de tasas lo que fortalecería al dólar contra el resto de las monedas.

 

Pero los primeros meses del gobierno de Trump transcurrieron por carriles opuestos. Pero en los últimos días, reaparecieron algunos rasgos de los que se suponía sería el comportamiento de los mercados en esta etapa. El dólar recuperó parte de lo que había perdido desde comienzos de año. A principios d septiembre estaba en su punto más bajo en dos años y medio y desde entonces subió 2,2%.

 

En el caso del rendimiento de los bonos del Tesoro a diez años, había bajado a 2,039% en los primeros días de septiembre mientras que ayer cerró a 2,31%.  Durante esta etapa las acciones subieron pero ahora comenzarán a hacerlos también las de las empresas de menor tamaño que serán beneficiadas  por el nuevo contexto económico.

 

El cambio de tendencia obedece a varios factores, uno de ellos es que en el mercado financiero predomina la visión de que la Fed subirá las tasas de interés en diciembre, otro, ciertas dudas sobre el euro, que subió mucho este año, luego de que Angela Merkel obtuviera un resultado peor el esperado en las elecciones legislativas en Alemania.

 

Y el demorado acuerdo para impulsar una reforma impositiva anunciado ayer en Washington puede dinamizar estas tendencias.  Ese no es un buen escenario para los mercados emergentes que retrocedieron en los últimos días porque un dólar fuerte no los favorece dado que debilita el precio de las materias primas y las tasas más altas encarecen su endeudamiento. En ese marco, las monedas de los emergentes se debilitan como ocurrió, por ejemplo, con el real que ayer se operaba a casi 3,20 por dólar,  un nivel al que no llegaba desde mediados de agosto. Sin embargo, el presidente del Banco Central de Brasil,  Ilan Goldfajan, señaló que en la medida en que la suba de tasas sea gradual en Estados Unidos no habrá una repercusión negativa sobre los mercados emergentes.

 

Un dato positivo

 

Las órdenes de bienes durables  – aquellos que tienen una duración estimada de al menos tres años-  subieron el 1,7% en agosto con relación al mes anterior, según informó el Departamento de Comercio de Estados Unidos.  En ese desempeño tan positivo, que superó las expectativas de los analistas, tuvo mucha influencia el volátil rubro Transporte porque aumentaron mucho las ventas de aviones de uso civil. Sin considerar ese sector, la suba fue de sólo el 0,2%.  En el caso de inversiones de las empresas en nuevo equipamiento la mejora fue del 0,9% y la suba acumulada en los  primeros ocho meses de 2017 con relación a igual período del año anterior fue de 3,3%.  Más allá de la volatilidad de los datos sobre órdenes de bienes durables, incrementada este año por los efectos de los huracanes Harvey e Irma, lo cierto es que las inversiones de las empresas están creciendo.  También suben las exportaciones por las mejores condiciones económicas globales que tonifican la demanda y la debilidad del dólar hace más competitivos a los productos  estadounidenses.  Todo lo cual lleva a que la actividad manufacturera esté en buenos niveles.