Una cita en la Corte

El país y los holdouts volverán a encotrarse la semana próxima en Nueva York

11 de enero, 2016

Una cita en la Corte

El Gobierno del presidente Mauricio Macri mejoró en muy poco tiempo la postura de Argentina en todos los frentes de la discusión con los acreedores liderados por Paul Singer a fin de lograr un acuerdo a mediados de año, apuntando a volver a los mercados internacionales de deuda en el segundo semestre. Las expectativas para la cita de la semana próxima en la corte del juez Thomas Griesa son limitadas, pero igualmente servirá para seguir mejorando la posición argentina. El equipo de Macri mostró una clara determinación en el camino a la resolución del litigio por la deuda incumplida. Por un lado, el ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, logró calmar los ánimos en el tribunal de Nueva York con la presentación del secretario de Finanzas, Luis Caputo, y cambió el eje del enfoque argentino para centrarlo en la cuestión de los intereses punitorios excesivos fijados por Griesa. En tanto, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, ha comenzado tratativas clave con los gobernadores. La opinión de Prat-Gay sobre los punitorios, que el ministro mencionó al pasar en su última conferencia de prensa, ya era conocida. Pero de todos modos vale la pena rescatar lo que afirmaba hace exactamente un año, en una columna publicada en La Nación. “No hay ninguna razón de justicia distributiva que avale compensaciones tan obscenas como las otorgadas por Griesa. Solo así será posible frenar los punitorios y resolver definitivamente el problema, con quitas verdaderas y superiores al 60%”, sostenía. Un escenario para la reunión de la semana entrante es que los funcionarios de Argentina planteen el rechazo a esos intereses desmedidos que pretenden cobrar los holdouts, éstos se mantengan impasibles en ese punto, y Griesa medie de alguna manera para empezar a desanudar la cuestión. “Las dos partes van a empezar desde una distancia importante. Puede que se acuerde una metodología de trabajo”, comenta Daniel Marx en conversación con El Economista. En un informe reciente, JP Morgan resaltó la mejora de los precios de los bonos argentinos como una señal de esperanza en la posibilidad de que se concrete el arreglo. El desempeño de los títulos públicos locales llama la atención no solo en términos absolutos, sino también relativos, considerando que son unos de los pocos activos de riesgo que dieron ganancias en momentos en que otros papeles de esta clase caen arrastrados por los temores sobre la economía china y otros factores globales. El banco de inversión estadounidense se mostró todavía más optimista que los que, en línea con Marx, ven un entendimiento en el segundo trimestre, al mencionar un posible cierre de la disputa en el primero. Por su parte, en otro reporte, los analistas de Bank of America Merrill Lynch notaron “un tono más conciliador” por parte de PratGay, que habilitaría un acuerdo antes o hacia el tercer trimestre, allanando el retorno de las colocaciones de bonos argentinos en la plaza internacional en ese período. El rol del Congreso Aparte del tribunal de Nueva York y las expectativas de los mercados, un tercer flanco es el Poder Legislativo. JP Morgan dice: “La mejor estrategia para el Gobierno sería desplegar inicialmente todo su capital político en el Congreso para derogar la ‘Ley Cerrojo’, que prohíbe acordar con acreedores externos en mejores términos que los del canje de bonos de 2010”. Esto, según el banco, permitiría un arreglo financiero suficiente mente atractivo como para que la discusión con los holdouts no se empantane. Por este lado, el Gobierno también hizo avances. Un dato muy significativo fue la participación de la gobernadora de Santa Cruz, Alicia Kirchner, en la reunión que mantuvo Macri con todos los mandatarios provinciales. Con una provincia quebrada económicamente y carente de sustento político, esta presencia hizo pensar que la gobernadora podría asumir un enfoque pragmático en su relación con el Gobierno de Cambiemos. Si la misma Alicia, contrariando a su sobrino Máximo, se acercó a Macri, otros gobernadores de distritos con problemas de financiamiento podrían ser mucho más flexibles a la hora de acordar con los acreedores. Por más que esto es difícil de medir o prever, los observadores ya dan cuenta de acercamientos entre Frigerio, que controla los fondos nacionales, y algunos gobernadores peronistas. Habrá que ver cuántos de sus senadores asumen un papel constructivo cuando se vuelva a reunir el Congreso.