El ajuste emergente impacta en el comercio

Tipo de cambio y exportaciones

8 de septiembre, 2015

El ajuste emergente impacta en el comercio

La devaluación de las monedas de las economías emergentes no ayudará a estimular sus exportaciones. Así lo establece un nuevo informe del Banco Mundial que se intitula “¿Depreciación sin exportaciones?”. El principal hallazgo, en base a un estudio de 46 países entre 1996 y 2012, es que la elasticidad entre las exportaciones y el tipo de cambio ha caído en los últimos años. Es decir, tener monedas más débiles no conduce, necesariamente, a exportar más. La explicación es que se han consolidado las cadenas globales y, por ende, se limita la capacidad de los países de competir vía precio en el comercio global. “La debilidad de las monedas emergentes está afectando el comercio global porque reduce las importaciones sin aumentar los volúmenes exportados”, informa Financial Times (FT). El resultado, por ende, es que se reducirá el comercio global y, con él, las proyecciones de crecimiento mundial. Si bien es innegable que una depreciación reduce los costos laborales en dólares de producir en aquellos países, también es cierto que reduce su poder de compra al reducir sus salarios en dólares. Por eso, más que aumentos en las exportaciones, lo que estamos viendo es fuertes caídas en las importaciones, sobre todo en los emergentes. El FT analiza la evolución del comercio exterior de más de 100 países en los doce meses siguientes a la depreciación de sus monedas y no encuentra una suba en sus exportaciones. En cambio, encuentra que los volúmenes importados caen 0,5% por cada punto porcentual que la divisa se depreció contra el dólar. El principal objetivo de los emergentes, más que estimular las exportaciones, es importar menos para cuidar las cuentas externas en un escenario externo más ajustado por la caída en las commodities y las exportaciones. En Brasil, por ejemplo, las importaciones están cayendo al 13%. El problema es que se trata de un círculo vicioso, como lo demostró el proteccionismo en los ’30. Todos importan menos y, es obvio, todos exportan menos también. El proteccionismo vuelve a asolar.