“Cambiemos sabe hacer campaña y hará una buena elección”

El consultor Lucio Guberman ofrecer su siempre interesante visión del escenario político actual

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Entrevista a Lucio Guberman Director del Posgrado en Comunicación Política (UNR) Por Alejandro Radonjic

En diálogo con El Economista desde Rosario, Lucio Guberman, consultor, profesor de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y la Universidad Nacional de Entre Ríos y director del posgrado en Comunicación Política de la UNR, ofrece su siempre interesante visión del escenario político actual.

Faltan las listas, algunos meses y un proselitismo aún más desembozado, pero hay cierto clima preelectoral. ¿La ciudadanía ya está enganchada o está pensando en otros temas?

La sociedad está en una transición de problemas muy centrados en la seguridad, que venía como la principal preocupación, y ahora empiezan a entrar en la agenda los temas más económicos y sus dificultades, como la pérdida a perder el empleo. También hay una transición en la expectativa política desde una primera expectativa de cambio que paralizó a los kirchneristas y los peronistas, que también esperanzaba a amplios sectores que realmente querían un cambio. Estos últimos fueron moderando sus expectativas mientas que el peronismo y el sindicalismo, que arrancaron muy quietos y no querían interrumpir la luna de miel y ser los malos de la película, ahora empiezan a manifestar sus desacuerdos con más claridad. Aunque no es una oposición abierta y salvaje. Como decía, es una transición para todos.

¿La incorporación de los asuntos económicos en la agenda tiene que ver con las capacidades del Gobierno (cuyos pergaminos allí, contrario a lo que se creía, no son tan buenos y han fallado varios pronósticos ya) o con el sesgo de su política (el famoso “Gobierno para los ricos”)?

La idea del “Gobierno para los ricos” es más una síntesis de la política, y en particular de Sergio Massa con su frase “ni Gobierno de ricos ni Gobierno de chorros”. Es un intento de etiqueteo. En las encuestas, la gente expresa, cada vez más, que siente que le cuesta llegar hasta fin de mes. Asimismo, hay menos gente que ahorra. Y eso se cuela en la agenda.

¿Pero hay tolerancia y se entiende que había que hacer algún ajuste? Allá por 2015 varios señalaban que había poca tolerancia porque no había una sensación de crisis abierta...

No había percepción de crisis claramente y era más difícil entrar con un shock. Era un riesgo grande. El gradualismo le viene dando resultados al Gobierno. (Jaime) Durán Barba dice “comunicando medidas antipáticas, bajamos poco”. Y comparto. El Gobierno generó más perjuicios que beneficios para los ingresos y, aún así, no bajó tanto como uno hubiera esperado. Asimismo, un Gobierno que no logra grandes niveles de aceptación en sus comienzos, y el actual nunca pasó el 50% de aprobación, uno se pregunta cómo hace luego para ir más allá con una economía muy lejos de estar volando. Uno se pregunta cuál es el juego posible. Con el 35% te alcanza en octubre, pero en 2019 vas a necesitar más de 40% o 50% en balotaje.

O sea que no hubo conversos en la primera etapa de Cambiemos, es decir, no aumentó su caudal político...

Depende desde dónde contás. Si lo hacés desde el balotaje, no. Pero si lo hacés desde las PASO o las generales, uno observa que hay un núcleo de apoyo superior a los votos alcanzados en esas instancias. Hoy, el Gobierno está a mitad de camino entre ese 30% y 50%. Tiene un buen pronóstico electoral para octubre mientras se mantenga el peronismo dividido. Con Massa lanzado con Margarita Stolbizer, eso es un hecho. Ya hay dos peronismos, y podrían haber más.

Y ese peronismo dividido en dos, o incluso tres, va a estar complicado para llegar a ese 35% que llegaría a tener el Gobierno...

Claro. Y además la suma del espacio no oficialista es muy diversa. ¿Adónde metés los votos del socialismo santafesino o el peronismo cordobés? ¿A quién se lo sumás?

¿Cuándo va a empezar a confluir el peronismo?

Va a depender de lo que ocurra en la provincia de Buenos Aires y, también, de cómo le vaya a algunos gobernadores. En la provincia, que Massa o Florencio Randazzo hagan una elección importante les daría la posibilidad de intentar liderar una tercera metamorfosis del peronismo, luego del menemismo y el kirchnerismo. Si esto no ocurre, el peronismo empezará  a mirar a los gobernadores como figuras de liderazgo y síntesis. Si el peronismo quiere ser una opción de poder, que es a lo que nos tiene acostumbrados, debeque sintetizar el menemismo y el kirchnerismo. La idea de que no se puede vivir aislado del mundo y,  a la vez, que no se puede vivir sin mercado interno y sin algunos sectores industriales. Creo que lo van a hacer. La gran pregunta es con quién. Massa aparecía como la figura natural, pero empezó a girar hacia Stolbizer y eso les hizo ruido a los peronistas. Aunque si, como decía, le va bien en octubre, quizás el peronismo lo empiece a aceptar y tolerar que haya componentes de centroizquierda, como Margarita. El peronismo está muy necesitado de un liderazgo de ese tipo.

¿Y si se presenta y gana Cristina?

Ese es el mejor resultado para el Gobierno.

Pero sería una opositora muy combativa...

El problema de Cristina es que no va a poder terminar de aglutinar la oposición a Mauricio Macri y termina siendo funcional para el Gobierno. A excepción que haya una crisis económica más aguda. Lo último que quieren los sindicalistas es a Cristina. Bancaron a Macri un tiempo y todo lo que pudieron y, cuando empezaron a ser corridos por izquierda por la bases, se pusieron más opositores.

Cristina, entonces, asegura la división de la oposición...

Sí. Aun si Cristina gana la interna del peronismo, si hay una crisis económica, todos los sindicalistas van ir a buscar a Massa y no a Cristina. Hay un problema de estilo de conducción. El kirchnerismo subestima a los sindicalistas, que juega y es un actor clave, aunque no tiene niveles de aprobación elevados.

¿Cómo imagina el desempeño de Cambiemos en octubre a nivel nacional? En 2015 se hizo muy fuerte en la región central del país y entre los mayores de 35 años...

Eso seguirá siendo así. Ese va a ser su bastión. La gran pregunta es la provincia de Buenos Aires. Mi impresión es que Cristina no está tan convencida de jugar sino más cerca de una lista de unida en la que le acepten jugadores propios.

¿Qué vara va a medir quién gane?

La elección de senadores en la provincia va a ser la vidriera, pero todos van a querer hacer una lectura conveniente y todo lo que ya sabemos. Va a estar muy teñido por el clima del final de campaña y la expectativa con la que se llegue. Creo que el Gobierno va a hacer una buena elección. La economía no va a ser la clave y va a ser más la política. Cambiemos sabe hacer campaña: hizo una gran campaña en 2015 sin tener los resortes del Gobierno, y ahora los tiene y eso lo va a ayudar.

¿Por qué dice que sabe hacer campaña?

Porque tiene estrategia, que es la principal variable en una campaña, es decir, sabe definir lo que realmente está en juego y qué se plebiscita. Tiene poder comunicacional, usa hasta el último vocero posible y tiene disciplina estratégica. Hay una ventaja.

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