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Peronismo

Axel Kicillof es el "perfecto enemigo" de Javier Milei

El gobernador de Buenos Aires teje vínculos con los intendentes radicales para lograr apoyo en sus reclamos por recursos al Gobierno Nacional y busca consolidar su base camino a la reconstrucción del peronismo

El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof.
El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof.

Las victorias de Javier Milei en la Nación y de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires abrieron un escenario poco común en la historia democrática del país. Se trata de una disonancia entre el partido a cargo del distrito más populoso y el que llevará adelante el Ejecutivo nacional. 

El antagonismo de los gabinetes de ambos funcionarios anticipó una relación rígida entre la Nación y la provincia. Sin embargo, la convivencia es necesaria, dada su interdependencia. 

En ese marco, Kicillof se vuelve el eje de la reconstrucción del peronismo como resistencia a La Libertad Avanza, dado que está a cargo de la provincia más populosa del país, que presentó un ajustado rechazo a Milei en el balotaje de noviembre.

El gobernador debe contraponerse ideológicamente al Presidente, pero también presentar una línea estratégica que le permita consolidar al justicialismo como la oposición más firme, aprovechando así la situación de quiebre de Juntos por el Cambio y el acercamiento del PRO al Gobierno.

Ausencia en el Pacto de Mayo

Pese a la compleja situación que atraviesa el Ejecutivo bonaerense en el plano financiero, políticamente Kicillof sigue mandando señales directas a Casa Rosada. El gobernador apuntó sucesivamente contra el Gobierno, haciendo énfasis en el contraste con el economista liberal.  

El gobernador cruzó al Presidente por la falta de política de parte del Estado nacional contra la epidemia de dengue "más grave de la historia" y acusó al Gobierno de "borrarse por completo".

También calificó de "inconstitucional" al DNU 70/2023 y de "destructivas" a los proyectos de ley. Aseguró que LLA tiene "una intención deliberada de desfinanciar las provincias", así como "una vocación de planchar los salarios como elemento de ajuste".

La relación conflictiva entre Kicillof y Milei recién está sumando sus primeros capítulos. Uno de los episodios que dará diagnóstico de la situación será el Pacto de Mayo. 

En el Gobierno creen que el gobernador de Buenos Aires no se sumará a la convocatoria del Presidente, pero tampoco tratan de acercar posiciones para construir consenso.

"En verdad no quieren que vaya Axel. Si los únicos que no van son los peronistas, van a resignificar el pacto", analizó un funcionario cercano al gobernador.

La ausencia de Kicillof en la foto familiar del 25 de mayo le serviría al oficialismo para afianzar la confrontación con el peronismo, señalar al gobernador como parte de la "casta" y acusarlo de negarse al cambio. Sin embargo, al ser la provincia más populosa del país, el faltazo de Kicillof también podría generar que la legitimidad del Pacto sea limitada. 

La clave del kirchnerismo

El consultor político, Gustavo Marangoni, definió que el posicionamiento de Kicillof es "una decisión casi primariamente del gobierno de Milei, de ponerlo como el perfecto enemigo". 

Y explicó que el gobernador representa el arquetipo de todas las cosas que son la oposición del gobierno libertario: "El Estado presente, el economista keynesiano, las regulaciones y por supuesto la representación del kirchnerismo". 

También señaló que se trata de una "cuestión estratégica", ya que la provincia de Buenos Aires es la que, en los últimos años, estuvo recibiendo mayor cantidad de fondos discrecionales. Eso le permitiría al oficialismo "ponerla en el eje del mal a su gobernador, y al distrito le permite recortar fondos para alcanzar también más rápido sus objetivos de naturaleza fiscal".

Kicillof parece ser el interlocutor más válido del kirchnerismo frente al gobierno de Milei, y también el de mayor peso institucional. Esto se debe a que la provincia de Buenos Aires será el gran bastión de Unión por la Patria hasta las próximas elecciones. Tucumán fue la segunda provincia por el tamaño de su población que ganó el peronismo, pero su gobernador está ahora muy cerca del Gobierno nacional.

En esa línea, Marangoni aseguró que el territorio "le consolida una base al gobernador", aunque advirtió que "todavía es temprano para plantear la posibilidad de que esa figura pueda trascender las fronteras de la provincia".

Además, planteó que si Kicillof apuesta a pasar la frontera de la General Paz en el mediano plazo, deberá "empezar a tocar una canción que no sepamos todos, es decir, no reiterar los temas ya consabidos del kirchnerismo, sino incorporar otras melodías".

"Todavía no lo está haciendo, pero quizá no sea este el momento porque ahora está en una instancia más defensiva", agregó. 

Tras el Congreso Nacional del Partido Justicialista, se definió que no se designará un sucesor en la presidencia, sino que la titularidad recaerá en los cinco vicepresidentes del espacio, entre los que está Kicillof. 

Esa decisión pone al gobernador en el centro de escena de la reconstrucción del espacio. En 2027, Kicillof cumplirá su segundo mandato en la provincia y no tendrá reelección. Y aunque aún hay un largo camino hasta ese momento, el economista busca, desde ya, posicionarse estratégicamente en la reconfiguración del mapa político. 

Con la discusión interna brotando en el peronismo, algunos dirigentes asumieron posturas muy marcadas. Tal es el  caso de Jorge Ferraresi, jefe comunal de Avellaneda, quien pidió por una candidatura de Kicillof para 2027, proceso que llamó a comenzar a construir desde "ya".

Marangoni concluyó diciendo que "es obvio decir que la suerte de cualquier proyecto opositor estará ligada a la suerte o a la mala suerte del desenvolvimiento del gobierno de Milei".

En busca de aliados

La motosierra del presidente aceita la relación entre Kicillof y parte de la oposición en Buenos Aires. En una reunión celebrada en La Plata, el gobierno y la tropa de intendentes radicales afinaron sintonía, pese a los reclamos que enumeraron los jefes comunales. 

El recorte que se aplica desde Casa Rosada afecta a toda la provincia en materia de obra pública, educación, seguridad y salarios, por lo que la convivencia entre las intendencias radicales y la gobernación se sustenta por estos días en la necesidad del gobierno provincial de sumar aliados en la lucha con La Libertad Avanza. 

La tropa radical pidió reuniones periódicas y una mesa de diálogo con Kicillof, quien aceptó y prometió que continuará con los encuentros. También les hizo un pedido puntual: que lo respalden a la hora de reclamar por los recursos al gobierno nacional.

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