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Los autos vuelan

Ventas récord y precios en baja

15-11-2013
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Con los tenedores de dinero arrinconados, imposibilitados para comprar dólares, desalentados para colocar fondos a tasa de interés y, sobre todo, apurados para sacarse los pesos de encima debido al deterioro inflacionario, la plaza automotriz argentina vuela, con niveles de venta jamás vistos, y con mucha gente de la industria intuyendo que se puede venir un final de fiesta.

Con mayoría de ventas financiadas y con quinientos planes alternativos para llegar a un 0 km, en octubre se patentaron 87.014 unidades, el mejor octubre de todos los tiempos, 24% por encima del mismo mes del año pasado que había sido excelente en colocaciones. Este notable número de vehículos anotados determina, según la Asociación de Concesionarios (ACARA), que en los primeros diez meses de este año se hayan registrado 842.159 autos nuevos, superando en 12,9% la venta de enero-octubre de 2012, una cantidad no imaginada por ningún experto.

Por si queda alguna duda, debe decirse que el número de autos registrados en enero-octubre de este año, o sea en diez meses, supera a los 840.661 autos nuevos que se anotaron en todo el 2012 completo. Y si a algún desprevenido le queda alguna duda debe decirse que desde abril último a esta parte, a excepción de junio, todos los meses fueron los mejores de la historia: o sea tuvimos el abril con más ventas de autos nuevos de toda la historia, el mejor mayo, el mejor julio, el mejor agosto, el mejor septiembre y ahora la pole position de todos los octubre.

Con este nivel de colocación, el sueño del millón de autos vendidos en un solo año queda todavía un poco lejos, pero analistas del sector afirman que es altamente posible que en todo 2013 se logre una venta anual de 950.000 autos nuevos. Lo ciertamente paradójico del caso es que esta evidente explosión vendedora se está dando con algunos elementos muy extraños, que pueden convertirse en señales amarillas que anticipen que el enorme jolgorio que está viviendo la argentina automotriz puede estar por terminar.

¿Cuáles son esos elementos tan distintivos? Veamos:

El más importante tiene relación con el nivel de precios. En un mercado con superdemanda, debería haber interminables listas de espera y precios claramente en alza. Pero las cotizaciones de lista están retrocediendo. Según los concesionarios, en los últimos catorce meses se produjeron dos modificaciones en las listas, en febrero y en este momento. En septiembre de 2012 había en venta 602 versiones nominadas en dólares, con un precio promedio de 73.900 dólares. Mientras que en noviembre de 2013 hay 651 versiones que se venden en moneda extranjera, con un precio promedio de 70.300 dólares, 4,9% por debajo del valor de venta de hace catorce meses. Claro que en moneda nacional la realidad es otra: en septiembre de 2012 había en venta 711 versiones que se vendían en moneda argentina, con un precio promedio 165.400 pesos, mientras que en noviembre de 2013 hay 821 versiones pesificadas, con un valor promedio de 198.500 pesos, 20% por encima de la cotización de lista de hace catorce meses. Por supuesto, estas son cotizaciones promedio, casi antojadizas, por que las diferencias y distorsiones son mayúsculas. Entre los autos que se venden en dólares en este momento el más caro es el Ferrari 599 - 599 F1, que se ofrece por módicos 515.000 dólares y el más barato es el CHERY QQ - 1.1, cuyo valor de venta es de apenas 11.300 dólares. Y la distancia de los que se ofrecen en pesos es todavía más escandalosa: el más caro es el Porsche Panamera GTS, que se vende en 2.350.000 pesos, y el más barato es el Ford Courier - Pick-up 1.6 N Base, con un valor de venta de apenas 52.600 pesos.

Otro de los elementos que está generando una enorme distorsión es la cantidad de vehículos que se venden a crédito. Hasta hace unos años, por cada 100 autos vendidos, 72 se despachaban con pagos al contado y apenas 28 con ventas a crédito. En este momento, la proporción es 57% al contado y 43% financiado. Y en esa financiación los bancos no avanzaron siquiera un milímetro: de lo que se vende a crédito, las entidades despachan el 30%, el 70% restante está a cargo de las terminales, o bien con financieras propias o con planes de ahorro. Con esto puede decirse que las empresas están pasando a hacer operaciones de depredación: exigidos por las casas matrices para que se mantengan las cuotas de venta de mercado, los gerentes se sacan las unidades de encima como sea. Hasta hace unos años casi ninguna empresa vendía más del 35% de sus ventas con colocaciones a crédito, mientras que en este momento el 62% de lo que vende Fiat es financiado, el 49% de lo que despacha Chevrolet es a crédito, el 45% de Volkswagen y Renault y el 43% de Ford. La única que, al menos por ahora, se mantiene lejos de esta liquidación es Toyota, que está vendiendo 80% al contado y 20% financiado.

Una tercera circunstancia que revela el terremoto que vive el sector es la participación en las ventas. Tradicionalmente, la alemana Volkswagen tenía el liderazgo vendedor, con el 20% de los despachos totales, segunda estaba Chevrolet con el 15% y el tercer lugar era discutido por Ford y Renault, con el 13% cada una. En octubre se dio algo que nunca se había visto: la estadounidense Chevrolet pasó al primer lugar con el 17,4% del mercado, seguida por la decaída VW con el 16,2%, tercera Renault con el 15,2% y la norteamericana Ford quedó cuarta con el 11,6% de las ventas. Las notables distorsiones que está mostrando el mercado hace que las terminales estén empezando a desconfiar: piensan que esta euforia casi sin límites no puede durar demasiado y empiezan a levantar el pie en el acelerador de la fabricación local y en las exportaciones. En este punto, el foco del tema tiene vínculos con el tipo de cambio y la brecha cambiaria: los gerentes de venta suponen que se viene una aceleración en la devaluación del tipo de cambio oficial, y eso encarecerá sustancialmente en pesos los modelos que se ofrecen en dólares. En consecuencia, según el informe mensual de la Asociación de Fabricantes (ADEFA), en octubre se terminaron 75.604 vehículos, 4,8% por debajo de los armados en octubre de 2012. Con esto, entre enero octubre se armaron 683.899 unidades, 9,3% por encima del registro de enero-octubre de 2012.

Las exportaciones

Pero el renglón en el que más se está viendo el freno de las terminales es en la exportación. En octubre último se mandaron al exterior 42.873 unidades, 16,3% por debajo de los vehículos exportados en octubre del año pasado. Así y todo, en enero-octubre de 2013 se llevan exportados 375.690 vehículos, 14,2% por arriba de los primeros diez meses del año pasado. Este retroceso en la exportación no tiene que ver con la voluntad de los gerentes locales, sino por menos pedidos desde Brasil, mercado que desde hace rato está mostrando signos de cansancio.

Y aquí debe advertirse que Brasil es clave para la venta externa argentina: por cada 100 autos mandados al exterior, 86 van a Brasil, 4,4 a Europa, 2,5 a México, 2,2 a Colombia, 1,7 a Chile y 1,5 a Uruguay. Ahora bien, a pesar de levantar el pie en la fabricación local, las terminales radicadas en el país están llenando a más no poder la red de concesionarios, cada vez más con mayoría de vehículos de origen externo. En octubre, la red recibió 81.358 unidades (20,3% más que en octubre de 2012) y de esa cantidad 51.921 fueron importados y apenas 29.437 de origen nacional (armados con mayoría de piezas importadas).

En diez meses de este año, la red recibió 799.676 unidades (19,1% más que en enero-octubre del año pasado), de los cuales 500.499 fueron importados (28,2% más que en enero- octubre de 2012) y 299.177 fueron nacionales, (apenas 6,5% más que los repartidos en enero-octubre del año pasado). Debe puntualizarse que desde enero a octubre se exportaron 375.690 vehículos y se repartieron en la red local 500.499 importados.

Esta circunstancia, más la cantidad de piezas importadas con las que se arman los autos nacionales (73% piezas foráneas y 27% autopartes locales), más la lluvia de repuestos que se tienen que traer de afuera para mantener los autos usados, determinan que el sector automotor sea una de las principales fuentes de salida de dólares del país, con una pérdida anual calculada en los 9.500 millones de dólares.

Con este enorme nivel de venta de autos 0 km, también hay auge de venta de autos transferidos. Hasta hace cinco años se vendían 1,4 millón de autos usados por año, mientras que de 2011 a esta parte esa cantidad se acerca al 1,9 millón de vehículos al año. El río revuelto del mercado también generó una sorpresa en cuanto a los modelos más vendidos. En la cumbre de los más elegidos sigue estando el Volkswagen Gol, con 52.013 unidades vendidas en los primeros diez meses de este año, seguido por el Chevrolet Classic (34.144) y tercero se ubicó la Ford Ecosport, que llegó al tercer puesto con 29.226 unidades. Hasta hace poco el tercero en el podio era el Peugeot 207, que ahora quedó quinto, superado incluso por el Renault Clío, que llegó al cuarto puesto.

¿Qué puede pasar a partir de ahora? La enorme pérdida de reservas que sufre el Banco Central no podrá ser mantenida durante mucho tiempo. En consecuencia, debería esperarse la aparición de tipos de cambio múltiples, una mayor devaluación del tipo de cambio oficial o algo por el estilo. Cuando eso suceda, se verá si el mercado sigue tan vivo como hasta ahora.

Recuadro: Las ventas por jurisdicción

En cuanto a las ventas por jurisdicción no hay sorpresas. Por cada 100 autos registrados, el 33,9% se sigue anotando en la provincia de Buenos Aires, el 16,5% en Capital Federal, el 9,4% en Córdoba, el 8,3% en Santa Fe y el 4% en Mendoza.

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