“Hay que promocionar los libros y el placer por la lectura”

Entrevista a Graciela Rosenberg de la Cámara del Libro.

26-04-2016
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La presidenta de la Cámara Argentina del Libro, Graciela Rosenberg, dialogó en exclusiva con El Economista. Habló sobre el sector editorial y, aunque destacó la importancia de la Feria del Libro, sostuvo que no es redituable económicamente para las editoriales.

¿Cómo se encuentra el sector actualmente?

El 2015 fue un año que mostró un descenso de ventas. Aunque se editaron casi 29.000 títulos, lo que es un buen número, los tirajes disminuyeron, principalmente porque bajó el consumo. El libro, al no ser un elemento de primera necesidad, no está exento de los vaivenes de la actividad comercial en general. Este primer trimestre del 2016 estamos aún peor que en el 2015. Hay que ver cómo termina el año porque fue un trimestre difícil, debido al cambio de Gobierno y el aumento de precios.

La situación en los números no mejoró, ¿pero desde el Gobierno tomaron medidas que en el corto plazo deberían mejorar las ventas?

Nosotros estamos hablando con el Gobierno pidiendo cierto apoyo para, sobre todo, recuperar el mercado exterior. Ya se eliminaron las retenciones para la exportación y estamos trabajando para generar un régimen simplificado de exportaciones. Además, todavía nos falta mucho para poder equiparar nuestras condiciones tributarias en relación a nuestros competidores. En España, México y Colombia las ediciones cuentan con fuertes incentivos. Si bien con la nueva gestión estamos trabajando en conjunto y de forma integrada, todos los cambios son muy recientes.

Cada vez es más común que desaparezcan las pequeñas librerías de barrio y en su lugar funcionen las grandes cadenas. ¿En las editoriales también se está viviendo este mismo proceso?

Hay una tendencia a la concentración, pero es un problema mundial. En la Argentina, entre el grupo Planeta y el Penguin Random House (Alfaguara, Aguilar y Santillana, entro otras compañías) tienen el 32% del mercado. También hay concentración en las librerías. Pero es un mercado muy particular, porque el producto sale a la calle casi totalmente pago y se entrega a las librerías consignado. Se dice que el libro es caro, pero por unidades no es un bien costoso. Por esto mismo las librerías tienen que vender mucha cantidad para compensar los altos precios de los alquileres.

¿Cómo se generan estos valores de los libros y cómo es el proceso productivo?

El trabajo intelectual no se mide, pero el proceso de producción en sí es muy largo. Una vez que te llega el original, tenés que evaluar si vas a publicarlo y cuándo. Después, el proceso de corrección, de edición y de armado. Recién entonces empieza la parte de fábrica: impresión, encuadernación, diseño de tapa, dibujos, fotografías, pagos sobre los derechos, etcétera. A lo mejor un libro te lleva un año de proceso, por lo que la inversión nuestra es muy alta y siempre las ventas son una gran incógnita.

Según los números de la Cámara Argentino del Libro, el e-book tiene una porción del mercado muy pequeña en el país. ¿Eso es algo a mejorar?

No representan ni el uno por ciento de las ventas. Hubo mucha inversión, se apostó mucho, pero todavía no dio los resultados esperados. Eso sucede acá y en otros países. Se incentivó mucho el desarrollo tecnológico, pero se sigue editando más en papel. La demanda todavía es reacia, no se acostumbra. Dicen que tiene que pasar una generación entera para que comiencen a adaptarse de pequeños.

¿Cómo es la relación con el Estado y qué le exigen como sector?

Quisiéramos tener condiciones más favorables en cuestiones de impuestos. Hoy en día tenemos una carga muy fuerte con el “IVA papel” que influye bastante en el costo final del libro. Además, pagamos impuestos, como por ejemplo ganancias, sobre libros que no movemos. Hay muchos factores que ayudarían a la promoción y a la venta de los libros. Además, hay que realizar campañas de promoción de la lectura, pero es imposible hacerlas de forma privada. Tenemos que tener el apoyo del Estado. Hay que promocionar los libros y el placer por la lectura.

En este sentido, ¿qué rol cumple la Feria del Libro?

La Feria es el evento cultural más importante que tiene la Ciudad en el año. Es donde todos tenemos la posibilidad de que vean nuestros catálogos, de exhibir nuestras producciones y que el público se acerque a los autores. Además, el contacto con los lectores nos sirve para entender mejor a la demanda. Igualmente, algo a mejorar es que no es redituable desde el punto económico, porque el costo de participar, sumando al de la logística, es muy alto.

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