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El arancel cero para notebooks no convence a la industria

09-11-2016
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Desde hace días los teléfonos no dejan de sonar y los principales actores de la industria informática y tecnológica nacional buscan pistas que permitan avizorar el escenario que sobrevendrá, una vez que se aplique efectivamente la baja de aranceles. El Gobierno ya tomó la decisión de eliminar el arancel del 35% a 0% para la importación de computadoras, notebooks y tablets, a partir de marzo de 2017, con el argumento de beneficiar a usuarios particulares, así como pequeñas y medianas empresas.

Desde el Ejecutivo estiman que con eso se lograría una reducción del precio de venta de hasta el 50% y habría unas 15.000 consumidores beneficiados. Por lo bajo, fabricantes de computadores radicados en Tierra de Fuego, el principal centro productor de este equipamiento, y también en otras localidades del continente, aseguran que la baja de precios finales podría ubicarse entre 15% y 20%, por la incidencia de otros impuestos. Pero el principal cuestionamiento es que la actividad de la industria local se vería resentida y también correrían riesgo más de 1.000 puestos de trabajo. Frente a esto los ministerios de Trabajo y Producción diseñaron un plan de reconversión laboral, pero no todos podrían ser absorbidos debido a la debilidad de la demanda interna.

Consulta sectorial

El Ministerio de Producción decidió consultar a los fabricantes y ratificó su decisión de continuar con el régimen de promoción industrial y los planes de desarrollo productivo para la provincia de Tierra del Fuego. Ayer se reunió con directivos de la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Eléctrica (Afarte), y ya hubo contactos con la Cámara Argentina de Máquinas de Oficina, Comerciales y Afines (Camoca) y la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas y Luminotécnicas (Cadieel).

Si bien las diversas cámaras no tienen una voz unánime frente a este tema, todas reclaman básicamente lo mismo: la defensa de la industria nacional y el empleo en el sector. “Nos reunimos hoy con el Gobierno para dialogar sobre alternativas para hacer más competitiva la industria electrónica en Tierra del Fuego. El objetivo es lograr reducir el precio de venta al consumidor final de los productos electrónicos”, aseguró tras la reunión el presidente de Afarte, Federico Hellemeyer.

Por su parte, el secretario de Industria de la Nación, Martín Etchegoyen, recordó que “todas las semanas venimos manteniendo reuniones con alguna de las empresas, hoy armamos una mesa con todas las compañías, junto con el ministro Cabrera, para continuar trabajando y pensando ideas en conjunto con la industria, en la búsqueda de la mejora de su competitividad para los próximos años y del cuidado del empleo en ese contexto”. Según se acordó la agenda de reuniones con Afarte continuará en dos semanas.

El fondo de la cuestión

Los reclamos frente a la medida también provienen del Gobierno fueguino. Al respecto, el ministro de Industria de Tierra del Fuego, Ramiro Caballero, manifestó su rechazo a la decisión de la cartera de Producción nacional de abrir las importaciones de productos informáticos, sin embargo, admitió que la medida no tendrá un impacto “tan significativo” en la pérdida de puestos laborales dentro de la industria de la isla.

Fuentes del sector estiman que están en riesgo unos 500 empleos, dedicados a la fabricación de notebooks en la provincia. En este punto, Caballero aclaró: “Impacta muchísimo más en el continente que en Tierra del Fuego. Nosotros tenemos 250 trabajadores que pueden ser absorbidos por otras líneas de producción. Todos los puestos de trabajo de la provincia son importantes, pero el impacto mayor será en Buenos Aires”, consideró.

No son los únicos que se quejan, también hay temor por el impacto en los fabricantes de computadoras, memorias, distribuidores y pymes de venta minorista. En rigor, están de acuerdo con la medida pero les preocupa lo que puede pasar hasta marzo.

“La medida está perfecta, porque nos acerca a mercados como el chileno. El problema es el mientras tanto, los cuatro meses que faltan para marzo, cualquier consumidor final y más aún una empresa, no van a comprar nada, todos van a postergar (sus compras) a marzo”, señaló Hernán Chapitel, de la firma de motherboard ASROCK en diálogo con la agencia Télam. Además, con una caída de ventas entre 20% y 30% este año en comparación a 2015, el mercado está “sobreestokeado”.

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