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Cuáles son los errores más comunes en la contratación de coberturas y seguros

Es fundamental tanto una toma de conciencia a la hora de contratar seguros como un control periódico posterior

Cuáles son los errores más comunes en la contratación de coberturas y seguros
12 marzo de 2023

Por Martín Ghirardotti y Juan Ignacio Renna Socios de Auditoría de Lisicki Litvin & Asoc

Si bien todo Director de una compañía de cierta envergadura tiene claro que la falta de controles en los procesos claves de negocio puede generar cuantiosas pérdidas, resulta paradójico que en la práctica estén asumiendo grandes riesgos, derivados de su inadecuada política de contratación de seguros y, sobre todo, de la falta de control posterior sobre estas contrataciones.

Tanto en las empresas como en las economías familiares, la contratación de un seguro normalmente viene de la mano de la necesidad de resguardar y proteger determinados activos ante algún hecho fortuito o contingencia que pueda ocurrir. 

Pero al igual que sucede en la vida cotidiana de cualquiera de nosotros, las consecuencias de la falta de conocimiento a la hora de hacer una de estas contrataciones, solo se pondera cuando, desafortunadamente, ocurre el hecho que necesitamos cubrir y lamentablemente ya no estamos a tiempo de remediar.

En ese contexto y asociado al mundo empresario, la falta de preparación de los sectores de compras, la competitividad en precios y las tensiones propias del mercado asegurador hacen que las empresas estén asumiendo riesgos que no tienen identificados y que de producirse ocasionarán grandes pérdidas. 

Es clave que las estructuras de control de las empresas contemplen, como uno más de los temas a monitorear, la revisión de las coberturas de seguros sobre activos y/o actividades críticas, para corregir desvíos y errores a tiempo.

Prestar atención a la letra chica

En la actualidad, numerosas empresas están pagando coberturas que en casos de siniestros de grandes dimensiones no cubren los riesgos que creen haber contratado. Esta falsa creencia de "estar cubiertos" es uno de los errores más comunes que se comenten al contratar pólizas y el hecho de considerarse cubiertos suele ser un factor que potencia el perjuicio que podría generar un potencial hecho contingente. 

A modo de ejemplo, en el contexto actual del país, solo por el simple hecho del paso del tiempo y la inflación a la que se encuentran expuestas las empresas, las pólizas contratadas con antigüedad que no contemplan variables de ajustes quedan desactualizadas y ante la ocurrencia de algún hecho disparador suelen no cumplir las expectativas de cobertura para las que fueron contratadas. 

Este es tan solo uno de los casos posibles ya que, al momento de llevar a cabo una revisión, las pólizas vigentes están plagadas de  errores, descubiertos, restricciones, limitaciones, deducibles que, incluso, pueden hacer nulo el contrato. Todo esto representa un grave riesgo que muchas veces no es adecuadamente visualizado.

Es razonable que las empresas no cuenten con gente especializada dentro de su estructura que pueda atender estas necesidades de control, y como en funciones técnicas específicas, hace falta un equipo de auditores especializados en seguros para abarcar con profundidad, el análisis de los mapas de riesgo y de cada uno de los contratos, aportando además de la independencia, objetividad y transparencia, la experiencia profesional y conocimientos específicos necesarios que requieren y posibilitan alcanzar la integralidad de una auditoría en seguros. 

Asimismo, los productores de seguros -por la naturaleza de su negocio-  tienden a maximizar su rentabilidad muchas veces a expensas de las coberturas lo cual es un grave riesgo.

En síntesis, los directivos de las empresas tienen la responsabilidad de evitar perjuicios patrimoniales que, según su magnitud, pueden incluso afectar la continuidad del negocio. 

Es fundamental tanto una toma de conciencia a la hora de contratar seguros, como un control periódico posterior, ya que en el proceso se cometen múltiples errores que solo se visualizan cuando ya es demasiado tarde. 

Por ello, la eficacia de la política de traslación de riesgos y su correcto aseguramiento brinda un valor agregado para futuras gestiones, en la medida en que los directivos comprendan la necesidad de generar "preventivamente" las mejoras sugeridas, antes de la ocurrencia de un siniestro/evento, que carezca de la cobertura adecuada o de su plenitud, y que ello implique un quebranto inesperado. Hoy la auditoría de seguros se ha transformado en una necesidad para las empresas, en un área que termina siendo una "caja negra" sino es adecuadamente gestionada.

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