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Crecen las inversiones en la industria de la salud

30 diciembre de 2016

En un contexto en el que los diversos sectores industriales atravesaron innumerables dificultades, especialmente por la caída de la demanda, la fuerte presión tributaria, la apertura de importaciones y la inflación que terminó impactando en los costos de producción, las industrias de la salud son una rara avis. Casi a coro declaran que durante el año 2016 terminó de forma positiva y muchas empresas del sector proyectan continuar con las inversiones en 2017.

Los proyectos se enfocarán en inversiones en desarrollo, recursos humanos y expansión de los servicios, tras un año en el que la apertura de importaciones, tras años de restricciones para importar, significó para el sector la posibilidad de incorporar tecnología médica y biofarmacéutica.

En diálogo con la agencia Télam, el director ejecutivo de Bayer Cono Sur, Kurt Soland, aseguró que “para el período 2016-2020 están estipuladas inversiones por más de US$ 100 millones en la ampliación de la planta de producción de Pilar y modernización de procesos”, y precisó que “entre estos proyectos, se encuentra el aumento de líneas de producción de multivitamínicos con destino a China y otros mercados”.

Al respecto, Soland explicó que “con una inversión inicial ya en marcha de US$ 64 millones, más una segunda etapa que implicará una inversión de entre US$ 16 millones y US$ 19 millones por año hasta 2020, convertirá a la planta Pilar II en un centro productivo de calidad internacional”.

Por su parte, Florencia Davel, gerente de Bristol-Myers Squibb, enfatizó que “el balance es muy positivo”, y puntualizó que “lo más importante es que fue un año en el que trajimos al país nuevas e innovadoras alternativas terapéuticas para pacientes con enfermedades graves, y dedicamos una inversión US$ 4 millones a remodelar nuestro laboratorio de control de calidad y depósito para dotarlo de tecnología de última generación”.

Desde Bioesthetics, el director ejecutivo Ricardo Ghigliazza, consideró que “sin dudas el año que finaliza fue de cambios, vértigo y mucho trabajo”. Sin embargo, apuntó que “siguiendo las máximas japonesas, hay una forma muy simple de sortear una crisis o recesión, que es trabajar más y mejor, y por eso crecimos más del 73% interanual”.

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