Conflictos en el Renatea y Senasa

18-05-2016
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Los trabajadores del Registro Nacional de Trabajadores y Empleadores Agrarios (Renatea) denunciaron que el Gobierno se apresta a despedir a 1.200 personas de la planta permanente del organismo, creado en 2011 para controlar las condiciones laborales de los peones rurales. Según aseguran, con el retorno de Gerónimo “Momo” Venegas ?de la mano del presidente Mauricio Macri? el Renatea fue prácticamente desactivado y en los últimos meses no se les ha asignado tareas a los encargados del territorio.

Según los trabajadores de la filial mendocina, fueron alertados de los despidos por los delegados de UPCN en esa provincia. De cara a esa situación, se declararon en estado de asamblea permanente. “Además de defender la estabilidad de nuestros puestos de trabajo como empleados del Ministerio de Trabajo de la Nación y nuestra reubicación dentro del mismo, estamos exigiendo, el pleno funcionamiento del Renatea y la vigencia de la Ley 26.727 (Ley de Trabajo Agrario) para garantizar el cumplimiento de los derechos de los trabajadores agrarios”, manifestaron en un comunicado.

El conflicto, que permanece acotado a esa provincia, podría expandirse al resto del país si se confirmara la intención de avanzar con las cesantías. Las nuevas autoridades del organismo, Ramón Ayala y Arnulfo Bazán, que responden a Venegas, ya concretaron una primera tanda de despidos, mediante la que disolvieron el área dedicada a las investigaciones económicas y sociales vinculadas a la vida rural.

Ayer, Ayala dijo que están “acelerando” los pasos tendientes a cumplir con el fallo de la Corte Suprema que dictó la inconstitucionalidad de artículos de la ley que creó el Renatea y dispuso el traspaso del registro al antiguo Renatre. “Como parte del cumplimiento de esa resolución judicial, hemos firmado un acuerdo con UPCN tendiente a posibilitar la adecuación del personal a las necesidades y posibilidades de este organismo, y poder cumplir con la tarea registral y prestacional”, admitió.

Senasa

Trabajadores del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) comenzaron el lunes una ocupación pacífica de sedes del organismo en repudio a lo que entienden como una virtual “intervención”, y en defensa del salario y de los puestos de trabajo. Los trabajadores señalaron que, “frente a los cambios arbitrarios y unilaterales que han ocurrido en las últimas horas del pasado viernes en la conducción” del organismo, se asiste a “una intervención en el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria en el marco de la, ya en marcha, tercera reforma del Estado”. Según informaron desde ATE, una de las funcionarias a las que se le pidió la renuncia es a la directora nacional del organismo, Rafaela Esber, quien se desempeña en el cargo desde hace más de 20 años.

Al respecto, la representación gremial destacó que “esta intervención viene con la intención de achicar un Servicio Nacional que tiene a cargo funciones esenciales y de interés nacional”.

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