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Tras su gira, Lula confirmó que Brasil "está de vuelta"

Este fin de semana, tras finalizar su gira por China y Emiratos Árabes Unidos, el mandatario remarcó que Brasil está recuperando su rol como un actor importante en el sistema internacional. Además, en el marco de su encuentro con Xi Jinping, se mostró muy crítico de Estados Unidos.

Tras su gira, Lula confirmó que Brasil "está de vuelta"
16 abril de 2023

En 2022, durante su campaña presidencial, Lula da Silva explicaba que uno de sus objetivos era devolverle a Brasil su estatus de país con gran trascendencia internacional.

Para el propio Lula, el papel de Brasil se había visto significativamente desprestigiado durante la presidencia de Jair Bolsonaro, quien no solo practicaba una política exterior aislacionistas, sino que además se oponía a cuestiones de gran interés mundial, como la lucha contra el cambio climático.

Por ello, ni bien asumió en enero, el líder del Partido de los Trabajadores se puso manos a la obra y, en cuestión de semana, visitó Argentina, Uruguay y Estados Unidos, en donde se reunió con los presidentes Alberto Fernández, Luis Lacalle Pou y Joe Biden.

Sin embargo, parece que esta semana se ha consolidado el regreso al terreno internacional de Brasil, o al menos así lo ve el propio Lula, que desde Abu Dabi dijo que tiene "la certeza de que estamos volviendo a la civilización, porque el gobierno está haciendo lo que es su obligación, abrirse al mundo y al mismo tiempo convencer al mundo de abrirse a Brasil".

La última gira de Lula incluyó dos días de visita oficial por China, el pasado jueves y viernes, a lo que se sumó su visita a Emiratos Árabes Unidos el último sábado. Y, en ambos destinos, firmó acuerdos por miles de millones de dólares. 

Dos potencias se saludan

En China, país que Lula visitó en varias oportunidades durante sus anteriores presidencias, el mandatario se reunió con su homólogo Xi Jinping.

Teniendo en cuenta que Brasil y China forman parte del grupo de los BRICS, creado para contrarrestar la influencia de Estados Unidos en el sistema internacional, Lula explicó que "queremos que la relación con China no sea meramente comercial. Queremos que trascienda más allá y que sea profunda, fuerte".

Por su parte, Xi enfatizó que "el desarrollo continuo, sano y estable de las relaciones jugará un papel clave para la paz, estabilidad y prosperidad mundiales". 

El líder chino también "expresó su voluntad de profundizar la cooperación en el Mercado Común del Sur (Mercosur)". Actualmente, China es el principal socio comercial de Brasil y está negociando un acuerdo de libre comercio con Uruguay, pese a que esto no está permitido por el Tratado de Asunción. 

En el plano económico, Xi y Lula firmaron 15 acuerdos, por un valor de US$ 10.800 millones, para estrechar la cooperación en áreas como las energías renovables, la industria automovilística, la agroindustria, las líneas de crédito verdes, las tecnologías de la información, la sanidad y las infraestructuras. 

Entre los pactos se puede destacar la construcción del sexto satélite fabricado entre ambos países, el CBERS-6, que vigilará la biomasa de la Amazonía. 

Lula también dijo creer que su acercamiento a Pekín no hacía peligrar sus vínculos con Estados Unidos: "No necesitamos romper y pelearnos con nadie para mejorar. Brasil tiene que buscar sus intereses. Brasil tiene que buscar lo que necesita y Brasil tiene que hacer acuerdos posibles con todos los países (...) nadie va a prohibir a Brasil que profundice su relación con China". 

Sin embargo, fue el propio Lula quien pareció desafiar en más de una oportunidad a Washington durante los últimos días. 

Por ejemplo, el jueves, en Shanghái, se mostró muy crítico del dólar: "Todas las noches me pregunto por qué todos los países necesitan comerciar en dólar. ¿Por qué no podemos comerciar respaldados por nuestra moneda? ¿Quién decidió que el dólar fuera la moneda después de que el oro desapareciera como moneda? ¿Por qué no el yen? ¿Por qué no el real?".

Además, en lo que respecta a la guerra entre Ucrania y Rusia, el líder del PT dijo que "Estados Unidos necesita dejar de incentivar la guerra y empezar a hablar de paz". Por el momento, ni Brasil ni China, aliados de Rusia a través del grupo de los BRICS, han condenado la invasión de Ucrania. 

Y a esto se suma que, durante su estadía en China, Lula visitó las instalaciones de Huawei, empresa que ha sido sancionada por Washington por representar una amenaza para su seguridad nacional: "La visita a Huawei es una demostración de que queremos decirle al mundo que no tenemos prejuicios en nuestra relación con China", explicó Lula. 

La dura postura del líder del PT contra Estados Unidos no es llamativa si se tiene en cuenta la postura histórica de Brasil, que siempre ha intentado disputarle la hegemonía regional a Washington. Además, el propio Lula se ha manejado de esta manera durante sus dos anteriores mandatos.

De todas formas, sí sorprende que Lula, quien constantemente cataloga a Bolsonaro de "autoritario", se haya reunido con Joe Biden a principios de año con el objetivo de proteger las democracias en todo el mundo y, tan solo dos meses después de dicho encuentro, defienda tan profundamente sus vínculos con la China comunista de Xi Jinping, recientemente elegido para un inédito tercer mandato. 

Acuerdos con Emiratos Árabes

En el país de Medio Oriente, el brasileño fue recibido por el jeque Mohammed bin Zayed al Nahyan y firmó acuerdos sobre comercio, deportes, inteligencia artificial, el combate al cambio climático y la promoción de biocombustibles.

Respecto a esto último, se destaca un acuerdo para que la refinería Mataripe, bajo el control de Emiratos Árabes Unidos, en el noreste brasileño, invierta hasta US$ 2.500 millones en un proyecto de biodiésel.

Actualmente, el comercio bilateral anual entre Emiratos y Brasil es de unos US$ 5.768 millones, y tiene un superávit de US$ 740 millones a favor del país sudamericano. 

Por otra parte, cabe destacar que Emiratos será sede de la cumbre climática de la ONU COP28, mientras que Brasil es candidato para albergar la edición de 2025. 

En este sentido, los dos países comunicaron que existe un acuerdo para trabajar juntos a fin de "promover una ambiciosa acción climática" en el resto del mundo.

Por último, teniendo en cuenta que Emiratos Árabes se ha mantenido neutral en la guerra en Ucrania, Lula dijo que habló con el líder de este país y, junto a China, planean crear un grupo, parecido al G20, con el objetivo de mediar en el conflicto entre Moscú y Kiev. 

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