Análisis

Paraguay se resiste a la seducción china: cómo Taiwán mantiene a su último aliado en Sudamérica

Actualmente, sólo 12 países en el mundo mantienen vínculos formales con Taiwán, isla considerada como una provincia rebelde por parte de Pekín. Sin embargo, pese al poderío de China, Asunción se mantiene firme junto a Taipéi e incluso espera recibir a su presidente próximamente.

Paraguay se resiste a la seducción china: cómo Taiwán mantiene a su último aliado en Sudamérica

Aunque no hay una fecha exacta, la noticia ya está confirmada: el presidente de Taiwán, Lai Ching-te, visitará Paraguay en agosto. Y, aun cuando a simple vista esto no parece relevante, sí lo es si tenemos en cuenta que, en efecto, el viaje no caerá para nada bien en China.

Este mismo mes, en el marco de la celebración de los 68 años de amistad entre Paraguay y Taiwán, Santiago Peña, presidente del país sudamericano, confirmó la noticia.

Peña aseguró que su país "apoyará firmemente a Taiwán", ya que la asociación de Paraguay con la isla autogobernada refleja la política exterior soberana de su país y su compromiso con los principios democráticos.



"Paraguay se encuentra ahora en una etapa de desarrollo en la que tiene la fuerza económica para elegir a sus amigos sin ser extorsionado por ningún país. No ignoramos a la República Popular China, pero reconocemos la autodeterminación del pueblo de Taiwán. Defender a Taiwán también es defender a Paraguay", aseguró.

¿Por qué la polémica?

Actualmente, Paraguay es uno de los doce países que mantienen relaciones diplomáticas formales con Taiwán y el único en América del Sur. Pero, al mismo tiempo, esto significa que Asunción no tiene vínculos oficiales con Pekín.

El conflicto entre China y Taiwán tiene sus inicios a fines de la década de 1940, cuando el Partido Comunista chino, liderado por Mao Zedong, derrotó en la guerra civil al Kuomintang o Partido Nacionalista chino.



Ante esta situación, los nacionalistas se refugiaron en la isla de Formosa, también llamada Taiwán, y, durante varias décadas, fue reconocida como la "verdadera China", incluso ostentando el asiento permanente y el poder de veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unida. 

China insiste con Taiwán
 

Sin embargo, todo cambió en la década de 1970: en plena Guerra Fría, Estados Unidos, que necesitaba presionar aún más a la Unión Soviética, se percató del sisma comunista que existía entre Moscú y Pekín.



Por ello, Washington dejó de reconocer formalmente a Taiwán como la "verdadera China" y le dio ese estatus al país continental, aunque, a través de una ley, se comprometió a defender a la isla (hoy en día EE.UU. es su principal proveedor de armas).

Así, siguiendo los pasos de Estados Unidos, poco a poco, muchos países iniciaron relaciones formales con Pekín, aceptando la política de "una sola China". Por su parte, la China continental, que considera a Taiwán una provincia rebelde, jamás ha renunciado al uso de la fuerza para lograr la reunificación.

No obstante, algunos países, como Paraguay, se han mantenido fieles a su histórica política exterior, incluso teniendo en cuenta los importantes costos que esto representa: por ejemplo, durante la pandemia del Coronavirus, China no le permitía acceder a sus vacunas.



Y a esto se suman las cuestiones comerciales: en marzo de 2023, Honduras rompió lazos con Taiwán, que databan de 1941, para reconocer a Pekín y, de esta manera, mejorar considerablemente sus vínculos económicos. 

En este sentido, también es una realidad la creciente presión del lobby agrícola paraguayo en favor de un mayor acercamiento con China.

Opinan los expertos 

En diálogo con El Economista, Julieta Heduvan, analista internacional especializada en Paraguay, explicó que "el intercambio de visitas de alto perfil es un fenómeno recurrente entre Taiwán y sus aliados. En general, son utilizados para generar visibilidad a nivel global y también para demostrar a nivel local el lugar de relevancia que ocupan estos países en la agenda de un actor internacional". 



"Además, las visitas de autoridades taiwanesas suelen tener un incentivo adicional, que es servir como pretexto para realizar escalas informales en Estados Unidos. Aunque al inicio de esta práctica buscaba evitar una confrontación directa con Pekín, es evidente que en los últimos años ha perdido efectividad", agregó.

Justamente, hace un par de días, un portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos dijo que "los tránsitos de Estados Unidos por parte de funcionarios de alto nivel de Taiwán, incluidos presidentes, están en línea con la práctica pasada y son totalmente consistentes con nuestra política de larga data". Y mencionó que "dichos tránsitos se realizan teniendo en cuenta la seguridad, la comodidad, la conveniencia y la dignidad del pasajero".

Lai aún no ha visitado Estados Unidos desde que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asumiera el cargo en 2025, aunque a fines del año pasado transitó por Hawái y el territorio estadounidense de Guam.



Por otra parte, respecto a cómo esto puede repercutir en Pekín, Heduvan consideró que "los viajes a países aliados no suelen generar una respuesta de China, por lo que no hay una repercusión directa para Paraguay. Las reacciones por parte de Beijing tienen una mayor relación con las paradas en territorio estadounidense".

"Pero la presión sobre los aliados formales de Taiwán ha ido escalando también, por lo que no sería raro ver algún mensaje o comentario crítico del gobierno chino dirigido a Paraguay en el marco de la visita", explicó. 

En sintonía, Patricio Giusto, director del Observatorio Sino-Argentino, coincidió con que la posible escala técnica en Estados Unidos va a generar seguramente mucha repercusión. 



Cabe recordar que, más allá de las ideologías, Taiwán es el mayor productor de semiconductores en el mundo, algo clave en pleno desarrollo de la Inteligencia Artificial y a la hora de actualizar armamento. Es por ello que Washington tiene gran interés en el futuro del archipiélago. 

Con respecto a los vínculos entre Asunción y Taipéi, Giusto recordó que se alcanzó un acuerdo para exportar carne porcina a Taiwán con arancel cero desde julio de 2025, lo que duplicaría los 5.000 empleos directos en el sector. Además, Paraguay y Taiwán acordaron la eliminación de visas para sus ciudadanos desde fines de 2024.

"Creo que Peña va a seguir con su enfoque pragmático, sosteniendo la alianza con Taiwán en lo diplomático y económico, pero sin confrontar con China. Peña no querrá ser un obstáculo para el Mercosur si eventualmente se quiere avanzar en un acuerdo comercial con China", sentenció el analista internacional. 



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