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Aprovechando la ausencia de Rusia, Azerbaiyán atacó Nagorno-Karabaj

Históricamente, Rusia ha mediado entre Azerbaiyán y Armenia por el conflicto territorial que ambas tienen en torno a Nagorno-Karabaj. Sin embargo, aprovechando que Moscú está cien por ciento concentrada en la guerra en Ucrania, desde Bakú decidieron atacar la región en disputa.

Aprovechando la ausencia de Rusia, Azerbaiyán atacó Nagorno-Karabaj
Damián Cichero 19 septiembre de 2023

Si se observa lo que está ocurriendo en estos días en la Asamblea General de las Naciones Unidas, rápidamente se concluirá que es la guerra entre Ucrania y Rusia el conflicto que más preocupa al mundo en la actualidad.

Sin embargo, es justamente la "ausencia" de Rusia en una región la que está generando que un nuevo conflicto estalle: este martes, Azerbaiyán envió tropas, respaldadas por ataques de artillería, a Nagorno-Karabaj, la región controlada por Armenia.

Nagorno-Karabaj, conocida como Artsaj por los armenios, es una región montañosa en el extremo sur de la cordillera de Karabaj, dentro de Azerbaiyán. 

Pero, aunque está reconocida internacionalmente como parte de Azerbaiyán, la mayoría de sus 120.000 habitantes son de etnia armenia, a lo que se suma que su gobierno es más cercano a Armenia, a pesar de no ser reconocido oficialmente por este país ni por ningún otro.

Como si esto no fuese suficiente, el gran problema es que, mientras que los armenios son cristianos, los habitantes de Azerbaiyán son musulmanes, lo que hace que la cuestión religiosa sea otro foco de tensión. 

Como consecuencia de estos tópicos, luego de que la Unión Soviética se disolviera (tenía un gran poder de influencia en la región), estalló la Primera Guerra de Karabaj (1988-1994) y alrededor de 30.000 personas murieron y más de un millón fueron desplazadas. 

La gran mayoría eran azeríes, que fueron expulsados cuando el bando armenio terminó controlando Nagorno-Karabaj y franjas de siete distritos circundantes.

Tras estos sucesos, se alcanzó cierta estabilidad. Sin embargo, un nuevo conflicto estalló en 2020, cuando, durante 44 días, Azerbaiyán inició una operación militar que se convirtió en la Segunda Guerra de Karabaj, rompiendo rápidamente las defensas armenias. 

Los azeríes obtuvieron una contundente victoria, lo que les permitió recuperar los siete distritos y aproximadamente un tercio del propio Nagorno-Karabaj.

Al menos 6.500 personas murieron y Rusia, que tiene un tratado de defensa con Armenia y buenas relaciones con Azerbaiyán, negoció un alto el fuego.

El nuevo conflicto 

El Ministerio de Defensa de Azerbaiyán informó en un comunicado que su intención era "desarmar y asegurar la retirada de las formaciones de las fuerzas armadas de Armenia de nuestros territorios, (y) neutralizar su infraestructura militar".

Además, dijo que estaba actuando para "restaurar el orden constitucional de la República de Azerbaiyán" y que los civiles eran libres de salir por corredores humanitarios, incluido uno hacia Armenia.

En este sentido, Hikmet Hajiyev, asesor de política exterior del presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, dijo que Bakú había desplegado fuerzas terrestres que, según él, habían atravesado las líneas armenias en varios lugares y logrado algunos de sus principales objetivos, algo que las fuerzas separatistas armenias negaron.

Por su parte, Nikol Pashinyan, primer ministro de Armenia, expresó que esto era otro intento de Bakú para que los armenios abandonaran Karabaj como parte de una campaña de "limpieza étnica".

Las autoridades separatistas de Karabaj dijeron que 25 personas habían muerto, incluidos dos civiles, y 138 habían resultado heridas.

La ausencia de Moscú 

Para Rusia, el sur del Cáucaso es una región de vital importancia, ya que es atravesada por oleoductos y gasoductos, además de que al Kremlin le preocupa una mayor actividad de Turquía, que respalda a Azerbaiyán. Sin embargo, concentrada en Ucrania, no ha podido darles garantías a ambos países, lo que desembocó en el nuevo conflicto.

Justamente, Armenia acusó a Moscú de estar demasiado distraído por su propia guerra en Ucrania como para protegerla y dijo que las fuerzas de paz rusas en Karabaj no estaban haciendo su trabajo. 

Ante las acusaciones, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, manifestó que Rusia está en contacto tanto con Azerbaiyán como con Armenia y ha instado a negociaciones.

De todas formas, lejos de rebajar las tensiones, Turquía, país que entre 1915 y 1923 llevó a cabo el famoso "genocidio armenio", confirmó que apoyaba la iniciativa de Bakú para preservar su integridad territorial.

Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, pidió a Azerbaiyán que detuviera su operación de inmediato, mientras que la Unión Europea, Francia y Alemania también condenaron la acción militar.

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