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Segundo golpe de tasa consecutivo: el BCRA la subió hasta 28,75%

La autoridad monetaria volvió a subir la tasa de los pases a siete días y aumentar el sesgo contractivo de su política

08-11-2017
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Por Mariano Cúparo Ortiz

En línea con las expectativas inflacionarias mostrando variaciones tan indisciplinadas como la de los IPC publicados por el Indec, el BCRA volvió a dar un fuerte golpe de tasa de referencia (la del centro del corredor de pases a 7 días): la subió 1 punto porcentual y la llevó a 28,75% (ya la había subido 1,5 puntos hace dos semanas). Una tasa real extraordinaria, que contra la inflación esperada por los analistas de la city ofrece un rendimiento de 10,8% anualizado.

Eso según lo que esperan, para la inflación del mes que viene, los 54 economistas de la city consultados por la autoridad monetaria en el REM de octubre. Otro dato extraordinario es si se saca una tasa real contra la inflación que supuestamente espera el propio BCRA para el año que viene. Es decir, la meta del 2018, que es una inflación de 10%, con un margen de error de 2 puntos para arriba y para abajo.

Bajo el supuesto de que el BCRA realmente crea que esa será la inflación del año que viene, la tasa real ofrecida por los pases a 7 días estaría por encima del 15%. Ahí la respuesta es casi unánime entre analistas: semejante tasa real es una locura. Pero por supuesto la comparación para calcular la tasa real ex ante es entre la inflación esperada por el mercado y la tasa.

Indisciplinadas

Dos grandes cuestiones presionan al BCRA hacia la suba de la tasa, que se soltó en forma decisiva tras las elecciones que ganó el oficialismo: la muy volátil y ahora acelerada inflación observada hasta ahora, por un lado, y una expectativa a futuro de la dinámica de precios que no se termina de mostrar disciplinada, por el otro.

Así fue que el comunicado de la decisión del Consejo de Política Monetaria publicado ayer encabezó con el dato del REM de octubre: “Las expectativas de inflación para fin de 2017 aumentaron respecto al mes anterior de 22% a 23% para el IPC a nivel nacional. La inflación esperada a doce meses vista aumentó de 16,9% a 17,3%, mientras que se espera un aumento en el nivel general de precios de 16% para 2018. Las expectativas se mantienen por encima de las metas de inflación”.

Respecto a la dinámica de precios ya cursada, la autoridad monetaria afirmó que octubre mostraría desaceleración: “Los indicadores de alta frecuencia monitoreados por el BCRA muestran desde octubre una menor inflación. Estos datos sugieren que la inflación núcleo ha retomado su dinámica descendente, aunque todavía se encuentra por encima del nivel buscado. La autoridad monetaria procurará acentuar la baja inflacionaria y minimizar el impacto de los próximos aumentos de precios regulados”.

En ella haydos cosas: por un lado, que la inflación de octubre, según las mediciones de alta frecuencia, desaceleran, pero contra el muy alto 1,9% de septiembre. De hecho, para Elypsis, una de las referencias en este tipo de mediciones de frecuencia diaria, el IPC Nacional de octubre cerró en 1,7%, también alto. Habrá que esperar hasta el martes, cuando el Indec presente sus números. Por otro lado, que el BCRA se muestra explícitamente condicionado por la política tarifaria a la hora de definir la tasa (ya en el último comunicado había dicho que la suba de combustibles era “superior a la esperada”).

Lecturas

En ese sentido, desde la consultora ACM sostuvieron que “a diferencia de lo que sucedió el año anterior, el presidente del BCRA no quiere pecar de permisivo y, a pesar de que los datos de alta frecuencia estarían indicando un descenso de la inflación en octubre, esta vez prefiere mantener una posición escéptica respecto a estos indicadores y evitar un relajamiento de la tasa de interés real”.

Y concluyeron: “Hasta el momento el BCRA respondía con la tasa de interés cuando la inflación venía por encima de lo planeado. Ahora parecería que quiere impactar directamente sobre las expectativas de inflación de los agentes. En particular, se anticipa al aumento de los precios regulados. Quizás de esta manera, logre cerrar lo que llama gap de credibilidad. Habrá que esperar al próximo relevamiento de expectativas para ver si este aumento de tasas hace corregir a los analistas la inflación esperada a la baja”.

El analista financiero Christian Buteler fue crítico respecto a los saltos consecutivos de la tasa: “Realmente no lo esperaba. Creo que el dato inflación de Octubre debe ser preocupante para que veamos 2 subas consecutivas por parte del BCRA. Es esperable que combustible pegue feo, siempre es así”. Gabriel Zelpo, economista jefe de Elypsis, se mostró satisfecho: “¡Así se sorprende al mercado! Buena movida del Banco Central demostrando el fuerte compromiso de la autoridad en bajar la inflación”. Coincidió el director socio de Consultora Ledesma, Gabriel Caamaño Gómez, aunque con críticas por el oportunismo electoral: “Welcome back BCRA intentando hacer inflation targeting. Tuvimos un lapsus de dominancia política de seis meses que salió carísimo, cada vez más claro”.

Según SBS, “fue un baldazo de agua helada”. Ampliaron: “Ciertamente, esta decisión confirma que el BCRA está dispuesto a llegar a últimas instancias para combatir la inflación. Sin embargo, la sorpresa al mismo tiempo encierra preocupación, ya que dificulta la identificación de una regla de política (más allá de que pueda haberse producido cierto “catch up” luego de las elecciones) y al mismo tiempo genera una creciente evaluación sobre la efectividad que pueda tener una suba de tasas para alinear expectativas. En especial, queda planteado el interrogante respecto del nivel de tasas requerido para disciplinar las expectativas inflacionarias de la economía”.

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