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A Batakis le toca enfrentar una desconfianza que aplasta

A la ministra se le quejan los ricos y se le quejan los pobres. Con malabares logró frenar la corrida cambiaria, aunque bonos y acciones bajaron.

Además de la tensión financiera, hoy para el campo y mañana habrá una movilización con posible acampe en Plaza de Mayo
Además de la tensión financiera, hoy para el campo y mañana habrá una movilización con posible acampe en Plaza de Mayo
Luis Varela 13 julio de 2022

Frecuentemente, cuando a muchos profesionales les toca asumir posiciones de alta responsabilidad se suele escuchar una frase repetida: "Me preparé para este cargo durante toda la vida". La idea de semejante expresión supone generar seguridad, confianza, convicción de que a partir de esa nueva designación todas las cosas van a mejorar.

Sin embargo, por más capacidad que tengan las personas que llegan a lugares preponderantes, sus actuaciones muchas veces no dependen de ellos mismos, sino de la realidad que los rodea, el marco que les marca la cancha. 

Fue usual en los últimos años escucharse que a Mauricio Macri y a Fernando De la Rúa les tocó una "soja gorila" porque cotizaba en la zona de US$ 300 por tonelada o menos, mientras que Cristina y Alberto tuvieron una "soja peronista" porque el yuyito tuvo un precio superior a los US$ 600 en sus mandatos.

A menos de diez días de haber asumido, Silvina Batakis enfrentará hoy su segundo gran escollo: deberá salir a intentar colocar bonos en pesos en un mercado local absolutamente renuente, desconfiado, lleno de dudas y en plena huída. Y la licitación de deuda de hoy quizás sea el menor de los problemas que enfrenta la flamante ministra de Economía. 

Hace apenas dos semanas no pasaba ni en la peor pesadilla de su cabeza la posibilidad de estar sentada donde está hoy, y ayer fue denostada de manera fulminante por un cúmulo de gremialistas y participantes de los movimientos sociales. Y lo peor de todo es que el mundo se le cayó encima, ya que la taba global se le dio vuelta: la "soja peronista" se van convirtiendo en "yuyo", y se le viene un trimestre donde la escasez será el elemento que obligará todas sus decisiones.

Una nueva colocación

Efectivamente, hoy la ministra sale a intentar colocar entre fondos de inversión, creadores de mercado e inversores comunes una variedad de letras y bonos, con un canje de papeles incluido, y para realizarlo sin problemas tomó buenos recaudos, ya que afrontará el problema atada a su silla, como con un cinturón de seguridad, como si estuviera en una montaña rusa. 

El BCRA se preparó comprando bonos a dos manos últimamente, le dio pesos a todos los organismos oficiales y participarán sin dudas del llamado para que la licitación sea un éxito. Pero, como seguro adicional organizó en línea con Miguel Pesce un sistema del Banco Central que intentará reducir la volatilidad de los títulos del Tesoro: le ofrecerán ofrecerá a las entidades del sistema financiero la opción de venta (put option) sobre títulos del Gobierno Nacional adjudicados a partir de julio de 2022 y que tengan vencimiento antes del 31 de diciembre de 2023.

Este sistema de opción de ventas no es exactamente equivalente a una garantía sino un instrumento derivado financiero que otorga al tenedor el derecho, pero no la obligación, de vender un activo subyacente al precio establecido en el contrato, en una fecha determinada o en cualquier momento hasta el vencimiento de este, y al emisor de esta opción la obligación de comprarlo en las mismas condiciones citadas previamente. 

O sea, la autoridad monetaria les entrega a los bancos la posibilidad de participar de este llamado y de abandonar la operación si finalmente no resultó beneficiosa, a tal punto llegó la urgencia del Gobierno para mantener vivo el mercado de pesos, única fuente de financiamiento que le queda.

Esta facilidad que se le otorga a los bancos para que sigan en el "Don Pirulero" de las letras y bonos argentinos en pesos le llega a Batakis en un momento donde se agudizan las protestas y movilizaciones desde todas partes. Hoy se produce un paro de actividades del campo en reclamo a una situación de emergencia, a lo que se le acaba de adosar el inminente revalúo inmobiliario, lo cual significará otra estocada en los tributos a las propiedades y la consecuente carga al impuesto a los bienes personales. Mañana habrá una movilización con posible acampe en Plaza de Mayo de los movimientos sociales opositores al Gobierno.

Y ayer mismo salieron con los colmillos afilados voces de la CTA, de Camioneros, e incluso una posible movida de la CGT, desde donde dicen que las medidas de Batakis les cayeron "como un balde de agua fría", advirtiendo además que van a "hacer un clamor con varias movilizaciones en contra de esta política económica que se parece a la de Domingo Cavallo".

Las señales del exterior

Pero todo lo dicho hasta ahora quizás sea la parte más blanda de los cascotazos que recibió ayer Batakis. En el mundo pasaron varias cosas: la sensación global es que la economía internacional se va orientando hacia un período recesivo, los inversores siguen volando hacia bonos del Tesoro de EE.UU. y con ello el billete verde estadounidense se sigue consolidando como súper dólar, tanto que ayer en el exterior el dólar saltó 2,6% en Chile (luego de que Boric lanzara un plan de ayuda a los pobres), 1,1% en Brasil (con Bolsonaro negociando con Putin para conseguir gasoil) y 0,6% en México (con AMLO visitando a Biden para que reciba a los migrantes), mientras que el la divisa verde no cambió contra el euro y la libra y bajó 0,4% contra el yen.

Pero lo que más aplastó la realidad de Batakis fue un movimiento de tijera: el dólar fuerte está afectando notablemente el valor de las commodities, informes del Departamento de Agricultura de EE.UU. dicen que las cosechas de granos de varios países del mundo vienen muy bien, por lo que los cereales cayeron fuerte ayer, al tiempo que la Bolsa de Cereales de Rosario y organismos vinculados a los agroexportadores plantean que La Niña está provocando una muy escasa cosecha en la Argentina, por lo que tendremos poco para vender, con precios más bajos y en un contexto en el que los productores venderán lo menos posible, ya que no quieren saber nada con tener pesos en sus bolsillos.  

Elbio Laucirica, de Coninagro, afirmó que "el productor no vende porque necesita previsibilidad", y en Argentina el largo plazo son los próximos diez minutos. Nadie puede decir con seguridad qué es lo que va a pasar mañana.

El marco internacional con el que se encontró ayer la ministra fue durísimo. Hubo un derrumbe del 7,8% para el petróleo, los metales preciosos estuvieron en descenso, los metales básicos actuaron para abajo, las criptomonedas tuvieron una estocada y rompieron otro piso y probablemente lo peor de todo ocurrió con los granos: hubo un derrumbe durísimo para el maíz tanto en Chicago como en Rosario, con caídas para la soja, el trigo y otras variedades. Esto, por supuesto, supone lo que le advirtieron en un informe reservado a la ministra: "Durante los próximos noventa días la entrada de dólares será mínima, probablemente la más baja para este período de los últimos veinte años".

La primera prueba para Batakis

Hoy, la flamante ministra de Economía enfrentará la primera herencia de Guzmán: tendrá que conseguir pesos en el mercado para pagar vencimientos de bonos en moneda local que emitió este mismo gobierno (vence medio billón de pesos antes de fin de mes). Para conseguir el dinero Batakis hace su primer llamado a licitación de Lelites, Ledes, un bono dollar linked y un Bote y operación de conversión de Ledes s29l2 y Lecer x29l2, en un menú con tres comensales: los fondos comunes de inversión, los denominados creadores de mercado y los inversores en general.

A los fondos comunes de inversión les ofrecerá una letra de liquidez del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 11 de agosto de 2022 (nueva) (dinero por un mes). A los creadores de mercado les ofrecerá una letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 31 de octubre de 2022 (s31o2 - reapertura) (dinero a 90 días por el que pagará más tasa). Y a los inversores en general les ofrecerá dos bonos, uno bono del Tesoro nacional vinculado al dólar estadounidense vencimiento 31 de julio de 2023 (t2v3d - nuevo) (vencerá durante este gobierno); y un bonos del Tesoro nacional en pesos vencimiento 23 de mayo de 2027 (bote 27) (ty27p - reapertura) (es un bono en pesos a tasa variable que vence dentro de dos gobiernos).

Y también, acompañando a esa movida, realizará una la licitación de las lelites con vencimiento 11 de agosto de 2022 que será por adhesión al precio de $ 963,82 por cada vno $ 1.000 con un único pliego (dinero a un mes). A lo que se le adosará una conversión de Ledes con vencimiento 29 de julio de 2022 (s29l2) y de Lecer con vencimiento 29 de julio de 2022 (x29l2) por una canasta compuesta por nueva Lede con vencimiento 28 de febrero de 2023 (s28f3) y por nueva Lede con vencimiento 28 de abril de 2023 (s28a3) en el marco del artículo 11 del decreto 331/2022 (con esto busca sacarse vencimiento de fin de mes y postergarlo 7 y 9 meses).

El Central y los dólares

Con semejante realidad en contra, la contabilidad creativa de Guzmán pasó a convertirse casi en alquimia. Ayer el BCRA perdió reservas por US$ 61 millones (con Brasil y Chile devaluando, mientras Argentina mueve el dólar oficial más lento que la inflación). Y para reacomodar los pesos y que el mercado cambiario no se altere todavía más el titular del Central Miguel Pesce chupó ayer de los bancos depósitos por un récord de $775.274 millones en Leliq cortas, a 28 días, con una tasa del 52%.

Con esa cantidad de bolas en el aire, el malabar del equipo económico no pudo evitar que el dólar blue se tranquilizara, ya que subió $4 hasta $272, pero sí pudo enfriar a los dólares financieros libres, que eran los que estaban traccionando hacia un desequilibrio ya muy peligroso. Ayer el dólar Senebi se desplomó $7,12 hasta $291,88, el dólar MEP bajó $6,29 hasta $279,40 y el contado con liquidación bajo $5,61 hasta $291,88. Por lo que la brecha entre el dólar oficial y el blue fue del 101,6% y la del CCL con el mayorista fue del 128,8%.

Si algún consuelo se le puede dar a la complejísima tarea de Batakis es que todo el mundo está mostrando valores completamente inestables. Ayer los bonos argentinos volvieron a bajar casi 2% y el riesgo país subió a otro récord poscanje de Guzmán, con un alza de 61 unidades, hasta 2.728 puntos básicos.

Las bolsas para abajo

Pero el problema no se desarrolló sólo en la Argentina. La Bolsa de Nueva York estuvo también para abajo, no muy grave, con una merma promedio del 0,7%, con leves subas en las Bolsas de San Pablo y México. Al tiempo que la Bolsa de Buenos Aires tuvo otro día para el olvido: con $1.478 millones operados en acciones y 4.916 millones en Cedears, bajó 1,2%. Y los ADR argentinos en Nueva York mostraron una suba del 1% para Pampa E (que lanzó tres ON en pesos); pero con bajas de hasta el 3% para IRSA, Francés, Supervielle, Telecom, YPF, Edenor y Galicia, y con un destacado desplome del 18% para Bioceres.

Hoy EE.UU. difunde su IPC de junio, aparentemente sería del 1,1% por lo que su inflación global estará casi en el 9% lo cual plantea que efectivamente la Fed subirá su tasa corta en 0,75 punto, por lo que los endeudados se complicarán, los balances de las empresas vendrán mal, y habrá algunos casos en los que sorprenderán problemas de pago. Y el jueves se dará a conocer el IPC de Argentina: muchos suponen 5,5%, pero adivinan un julio dos o tres puntos más alto. Y con esto, la gran pregunta de los especuladores es adivinar en qué nivel de dólar estamos: en doce semanas el CCL saltó de $191 a $292. 

¿Ya estamos en overshooting? Ariel Manito, de Portfolio Personal, dijo que el overshooting de octubre de 2020 traído a hoy sería de $403, pero con el cierre de ayer, como Batakis prometió tasas positivas, “hay algunos arriesgados que piensan en venderse en dólares y hacer un pulso para aprovechar la tasa en pesos”.

“La pregunta es si puede haber más pánico. Y debemos contestar que sí, que puede haber más pánico. Con la salida de Guzmán el salto del dólar fue importante, pero ocurrió luego de dos años muy quieto, por eso entiendo que el que busque pasarse a pesos, debe hacerlo de manera controlada y no arriesgar demasiado”, sentencia. 

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