La volatilidad extrema por los ataques de EEUU e Israel sobre Irán generó un clima de tensión en los mercados con el petróleo subiendo por el ascensor. Aparecieron varios bancos de Wall Street pronosticando que el crudo podría irse hasta US$ 120 (por ejemplo, el JP Morgan). "Es un shock externo fuerte y es difícil saber cuánto puede durar. Va a tener sus consecuencias. El mejor escudo es tener la macroeconomía ordenada", apuntó Luis Caputo.
El funcionario reiteró que la Argentina no buscará fondos en Wall Street y que seguirá este año con la idea de recolectar dólares del mercado local. Ese "desendeudamiento" de Wall Street que predica el ministro de Economía se da en un contexto donde el riesgo país se acerca a los 600 puntos básicos.
Para el Citi, una de las entidades más relevantes del mundo, un shock sostenido de US$ 10 por barril de petróleo podría desanclar drásticamente las expectativas de inflación en los mercados emergentes, afectando con mayor fuerza a los países con bajas reservas de divisas. La Argentina, Sri Lanka, Pakistán y Turquía son los más expuestos a salidas repentinas de capitales, según el Citi.
Pero no todos ven que la suba del petróleo sea completamente negativa. "Argentina ha vuelto a ser un exportador neto de energía. Estimamos que cada aumento de US$ 10 en el precio del petróleo genera una ganancia inesperada en divisas de US$ 1.700 millones (0,25% del PIB). Hace unos años, el mismo shock habría erosionado la cuenta corriente. Ahora la apuntala", sostuvo el economista argentino Martín Castellano, jefe de research de Latam en el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en inglés).

La idea de Castellano es que la cuenta corriente es menos vulnerable que hace unos años por la exportación de petróleo, algo que contrasta con el pasado.
En lo que sí hay más dudas es en caso de tener que buscar algún tipo de financiamiento, incluso sea un Repo. Se sabe que el hecho de que se reviertan ciertos flujos que venían siendo positivos no es menor para la Argentina. Pero se verá.
"Creo que la Argentina hoy en día está acercándose más al mundo y como tal va a sufrir en caso de que haya aversión al riesgo, pero creo que Argentina todavía no es parte del mundo de mercados emergentes tal de que si hay algún tipo de disrupción muy fuerte hacia el riesgo, Argentina pasa a ser un problema como esos que había en los 2000, en los '90, donde de repente había un shock externo y la Argentina era el primero en sentir las consecuencias", explicó Javier Timerman, socio de Adcap Grupo Financiero.
En ese sentido, cree que Caputo profundizará su plan de "vivir con el mercado local". "El Gobierno fue muy enfático en eso. Tanto cuando se reunió con operadores locales, como cada vez que se junta con operadores de afuera. La realidad es que el Gobierno insiste que no quiere volver a acudir a los mercados internacionales de crédito, cree que, justamente por lo que estamos viendo ahora", contó Timerman.
Y dice que países como Colombia, Brasil, México, tienen un acceso a su propio capital, producto de un desarrollo del mercado de capitales local, que les permite estar inmunes. "Y creo que a eso apunta el Gobierno. Por eso está buscando alejarse de Wall Street, justamente, por lo que estamos viendo hoy. Así que creo que esto le da cierta razón a Caputo", concluyó el socio de Adcap.