Debate

¿El paper de Milei y Reidel fue escrito con inteligencia artificial? Pangram dice que sí y Grok lo pone en duda

El trabajo académico firmado por Javier Milei y Demian Reidel abrió una fuerte controversia en redes sociales. Un reconocido economista aseguró que cinco fragmentos fueron identificados con un 100% de probabilidad de generación por IA, mientras que Grok llegó a la conclusión opuesta. Qué pueden probar realmente estas herramientas y por qué inteligencia artificial, plagio y falta de originalidad no son sinónimos.

Ridel y Milei
Ridel y Milei EE
10 julio de 2026

El nuevo paper firmado por el presidente Javier Milei y el economista Demian Reidel quedó en el centro de una inesperada polémica: ¿fue escrito total o parcialmente con inteligencia artificial?

La discusión comenzó alrededor de "Minimum Viable Scale: Extinction and Escape under Increasing Returns", un trabajo que analiza problemas vinculados con rendimientos crecientes, escalas mínimas de producción y escenarios de colapso o supervivencia económica.

Más allá de sus conclusiones, el formato, la redacción, las derivaciones y las referencias utilizadas despertaron sospechas entre académicos, periodistas y especialistas en tecnología. Sin embargo, las herramientas consultadas ofrecieron respuestas completamente diferentes.



Mientras el detector Pangram atribuyó una probabilidad del 100% de generación artificial a varios fragmentos, Grok sostuvo que no existían elementos suficientes para afirmar que el paper hubiera sido producido total o mayoritariamente por un modelo de lenguaje.

Un economista sometió cinco fragmentos del paper a Pangram

Uno de los cuestionamientos más relevantes fue realizado por Jesús Fernández-Villaverde, economista y profesor de la Universidad de Pensilvania.

Fernández-Villaverde contó que descargó el artículo porque su contenido estaba relacionado con una investigación en la que se encontraba trabajando. Aunque aseguró ser comprensivo con el argumento central de Milei y Reidel, explicó que durante la lectura comenzó a sospechar que el texto había sido producido por un modelo de lenguaje.



Según relató, le llamaron la atención el formato, el estilo de redacción, el tipo de supuestos, la forma en la que se presentaban las derivaciones matemáticas y los trabajos académicos citados.

Milei y Reidel subieron a las redes un trabajo académico que pide pista en el mundo académico. - EE
Milei y Reidel subieron a las redes un trabajo académico que pide pista en el mundo académico. - EE

Para comprobar su impresión, tomó el resumen y otros cuatro párrafos seleccionados al azar y los ingresó en Pangram, una herramienta dedicada a detectar textos potencialmente generados por inteligencia artificial.



El resultado, de acuerdo con Fernández-Villaverde, fue contundente: los cinco fragmentos obtuvieron una probabilidad del 100% de haber sido producidos por IA.

El economista aclaró que no está en contra del uso de modelos de lenguaje en la investigación. Incluso reconoció que utiliza estas herramientas para diferentes tareas y para corregir textos escritos en inglés.

Sin embargo, marcó una diferencia entre utilizar IA como asistencia para investigar, editar o mejorar la redacción y pedirle a un modelo que produzca sustancialmente un artículo para después firmarlo.



De todos modos, Fernández-Villaverde evitó presentar su análisis como una prueba definitiva. "Por supuesto, puedo estar equivocado, y con gusto corregiré esta evaluación", señaló.

Sebastián Lacunza afirmó que la mitad del texto fue escrita con IA

El periodista Sebastián Lacunza se hizo eco del análisis y afirmó que "la mitad del texto de Milei y Reidel fue escrito con inteligencia artificial", según el resultado atribuido al verificador Pangram.

Además, relacionó la controversia con anteriores acusaciones de plagio contra Milei y sostuvo que dirigentes de otros países debieron abandonar la actividad pública por casos menos frecuentes o relevantes.



La afirmación, sin embargo, abrió otra discusión. Un detector puede estimar si un texto presenta patrones asociados con modelos de lenguaje, pero ese resultado no demuestra por sí mismo que exista plagio.

Para comprobar un plagio es necesario identificar coincidencias sustanciales con una fuente previa, analizar si hubo atribución y determinar si existió una apropiación indebida de ideas o formulaciones.

La crítica de Motyl: "Una tesina de Licenciatura es más decente"

Entre las respuestas más duras apareció la de Natalia Motyl, quien afirmó que se había comprobado que el paper estaba realizado con IA.



También sostuvo que el trabajo no presentaba aportes novedosos, sino que recopilaba conocimientos ya existentes, y cuestionó que hubiera circulado mediante un archivo de Google Drive en lugar de publicarse en una revista académica.

"Una tesina de Licenciatura es más decente", lanzó, antes de reclamarle a Milei que dejara de actuar como un "cosplayer de académico".

Sus críticas mezclaron tres cuestionamientos diferentes: el posible uso de inteligencia artificial, la supuesta falta de originalidad y la ausencia de una publicación académica formal. Aunque pueden estar relacionados, ninguno demuestra automáticamente a los demás.



Grok llegó a la conclusión opuesta sobre el paper de Milei y Reidel

En medio de la controversia, otros usuarios recurrieron a Grok, el modelo de inteligencia artificial vinculado a X, para analizar el mismo trabajo.

La respuesta difundida por el Alejandro "Galleguito" Álvarez, Subsecretario de Políticas Universitarias de la Nación, sostuvo que el paper no parecía haber sido generado total o mayoritariamente por inteligencia artificial, al menos no como una salida directa y sin intervención humana de un modelo de lenguaje.

Grok basó su conclusión en la originalidad metodológica, la complejidad de las demostraciones, el rigor interno del documento y la coherencia entre el enfoque económico del paper y las ideas expresadas públicamente por sus autores.



El modelo destacó especialmente la presencia de métodos matemáticos avanzados, verificaciones computacionales y estructuras formales que, según su evaluación, difícilmente podrían ser producidas de manera confiable por una IA sin una supervisión humana intensa.

También señaló que el artículo no presentaba algunas de las señales habitualmente asociadas con textos generados automáticamente, como repeticiones, contradicciones internas, citas inexistentes o análisis excesivamente superficiales.

Sin embargo, Grok dejó abierta la posibilidad de que la inteligencia artificial hubiera sido utilizada como herramienta de apoyo para la presentación formal, la edición o determinadas tareas computacionales.



¿Por qué Pangram y Grok dieron respuestas diferentes?

La contradicción expone uno de los principales problemas de los detectores de inteligencia artificial: sus resultados no constituyen pruebas concluyentes de autoría.

  • Pangram analiza patrones lingüísticos para estimar si un texto se parece estadísticamente a una producción de IA. 
  • Grok, en cambio, realizó una evaluación interpretativa más amplia, basada no solamente en la redacción, sino también en la complejidad matemática, la coherencia conceptual y la identidad intelectual de los autores.

Esto permite que dos sistemas lleguen a conclusiones opuestas sin que necesariamente uno de ellos pueda ofrecer una respuesta definitiva.

Los textos académicos presentan, además, una dificultad adicional. Suelen tener estructuras previsibles, un lenguaje uniforme, una sintaxis formal y una baja presencia de marcas personales. Esas características pueden aumentar la posibilidad de que un detector los clasifique como artificiales, incluso cuando fueron redactados por una persona.



Al mismo tiempo, un trabajo técnicamente complejo también podría haber sido desarrollado por especialistas humanos y luego redactado, corregido o reorganizado con asistencia de un modelo de lenguaje.

Inteligencia artificial, plagio y falta de originalidad no son lo mismo

La periodista especializada en tecnología Irina Sternik introdujo una distinción central en la discusión.



Según planteó, todavía sería necesario determinar si el trabajo fue producido de manera sustancial con IA y si, además, contiene plagio. Un texto puede haber sido generado por un modelo, ser genérico y no presentar aportes originales, pero no necesariamente copiar de manera directa una obra identificable.

También puede ocurrir lo contrario: un texto escrito por una persona podría plagiar a otro autor sin haber utilizado inteligencia artificial.



Sternik sostuvo que utilizar modelos de lenguaje para escribir un artículo académico constituye una mala práctica, pero consideró valioso su uso para editar, corregir, investigar o ayudar a pensar.

"Tenemos de presidente a un LLM", concluyó con ironía.

La autoría del paper sigue sin estar comprobada

Hasta el momento, las pruebas difundidas no permiten determinar de manera definitiva qué porcentaje del paper fue escrito por Milei, por Reidel o por una herramienta de inteligencia artificial.



El análisis de Fernández-Villaverde ofrece indicios llamativos, pero se realizó sobre cinco fragmentos y mediante un detector probabilístico. La evaluación de Grok, por su parte, tampoco constituye una pericia independiente capaz de certificar la autoría humana del documento.

La controversia deja, de todos modos, una paradoja: para saber si el paper de Milei y Reidel fue escrito con inteligencia artificial, sus críticos y defensores recurrieron a la propia inteligencia artificial. Y las máquinas tampoco lograron ponerse de acuerdo.

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