El reconocido economista y empresario Gustavo "Lacha" Lazzari lanzó una nueva edición de su clásico newsletter "En Una Carilla". Con su estilo directo y sin filtros, desmenuzó la agenda de transformación del gobierno, alertó sobre el "terror" de las Pymes y reveló una medida espectacular que pasó completamente bajo el radar.
¿De qué se trata? Te lo contamos en esta nota súper didáctica para que entiendas hacia dónde va la economía real.
El Tridente del Largo Plazo: "Quemar las naves" de la irresponsabilidad fiscal
El gobierno retomó la agenda de reformas con tres proyectos clave que buscan "sembrar expectativas" y generar un cambio institucional duradero. El objetivo de fondo es blindar el superávit fiscal para que a ningún gobierno futuro se le ocurra volver a la fiesta del gasto.
El "shutdown" a la argentina: En EE.UU., si el Congreso no aprueba el presupuesto, el Estado se apaga. Acá, históricamente, si no había presupuesto se prorrogaba el anterior, dándole al Jefe de Gabinete la excusa perfecta para repartir los excedentes de recaudación de forma discrecional. Con la propuesta de Shutdown, si no hay presupuesto, los excedentes irán por ley a pagar deuda, invertir o bajar impuestos; nunca a más gasto.
Una nueva Carta Orgánica para el BCRA: Fundado en 1935 para cuidar el valor del peso (¡vaya si falló!), ahora se busca su independencia total. ¿La clave? Prohibición expresa de emitir sin respaldo en divisas y sanciones penales para los funcionarios que financien al Tesoro.
Universalizar la inocencia fiscal: Una reforma potencial para que este beneficio sea para todos, sin límites, topes, e incluyendo de forma urgente a las sociedades jurídicas (Pymes).
"La política de superávit fiscal tendrá encadenamientos institucionales de largo plazo. Con estas medidas se eleva para las nuevas administraciones el costo de emitir dinero para financiar al Estado y el costo de gastar sin presupuesto. Además, de funcionar, implicaría para el futuro una mayor responsabilidad del Congreso a la hora de sancionar el presupuesto. Aumentar los costos de una 'futura y eventual irresponsabilidad fiscal' constituye una tremenda señal para los inversores presentes locales e internacionales. Equivale a un 'quemar las naves' de la irresponsabilidad fiscal. No es menor como señal", dijo Lazzari.
La medida espectacular que pasó inadvertida (¡Atención Pymes!)
"Lacha" no se anda con vueltas: si Netflix hiciera una serie sobre Argentina, un capítulo entero se dedicaría a nuestra costumbre de discutir pavadas y dejar pasar lo verdaderamente importante. Mientras todos miraban para otro lado, la Comisión Nacional de Valores (CNV) lanzó una batería de resoluciones (de la 1145 a la 1150) que cambian las reglas del juego para el financiamiento.
¿Qué cambió? Se desreguló por completo el acceso de las Pymes al mercado de capitales para emitir acciones, obligaciones negociables (ON) o fondos comunes.
Chau burocracia: Se elimina el permiso previo para emisiones de hasta 100 millones de UVA (unos US$ 140 millones). Ojo, hay que seguir informando y respetando al inversor, pero ya no hay que pedir "permiso para arrancar".
El mercado no es solo para los grandes: La Bolsa dejó de ser un club privado exclusivo.
"Las pymes ya tienen disponible una enorme avenida de financiamiento. Habrá que acercarse, proponer, intentar, fracasar, reintentar. El financiamiento está más cerca. El sistema bancario no es la única alternativa. Se abre el mundo del mercado de capitales para las pymes", celebró "Lacha", que suele ser muy crítico de los bancos.
"La formalización es hija de impuestos pagables", dice Lacha
Modo Urgente: El "Terror" de los embargos fiscales
No todo es color de rosa. Para aprovechar el mercado de capitales, las Pymes necesitan formalizarse. Pero Lazzari advierte que "no hay formalización posible con esta estructura tributaria", calificando al sistema impositivo actual como incompatible con la vida privada.
El gran peligro actual radica en la agresividad de los fiscos (Nación, Provincias y Municipios) que están asfixiando a las empresas con intimaciones y embargos de cuentas corrientes por impuestos que, simplemente, son impagables.
¿Por qué el embargo de cuentas es una locura inviable e inconstitucional?
Es inconstitucional: El mismo Estado obligó a las Pymes a bancarizar el pago de sueldos y proveedores. Al embargarles la cuenta, les impide ejercer el "comercio e industria lícita", empujándolas a la fuerza a la informalidad.
Es un tiro en el pie para la recaudación: En lugar de cobrar, el Estado destruye a la empresa. Como dice "Lacha", "un embargo fiscal a las cuentas corrientes equivale a embargar los pulmones u otro órgano vital".
Rompe la cadena: Si una Pyme no tenía plata para una cuenta, tras el embargo tiene que salir a buscar financiamiento informal (cuevas a tasas usureras) para cubrir los cheques caídos. El desbarranco es total.
El veredicto de "Lacha"
El proceso de cambio económico y la transición hacia el nuevo paradigma son complejos. Requieren inversión, reconversión y, sobre todo, que la formalidad sea viable a través de impuestos pagables.
Para Lazzari, la solución es clara y urgente: se necesitan planes de reestructuración de deudas fiscales a largo plazo, con tasas lógicas que vayan en sintonía con la baja de la inflación. "Abortar todo este enorme y prometedor desafío por una torpe e inconstitucional ola de embargos fiscales de Arca y de los fiscos provinciales es una locura lastimosa", dijo Lacha.
La puerta al futuro está abierta, pero el "mientras tanto" requiere que el Estado deje de cazar en el zoológico si realmente quiere ver nacer una Argentina productiva.