Tras el salto de más del 5% que registró en junio, el dólar desaceleró su marcha en los primeros días de julio y avanza apenas un 0,7% en el mes. Analistas de la City advierten que detrás de esta calma aparece una estrategia oficial para contener el tipo de cambio en torno a los $1.500, en un escenario de expectativas de Inflación a la baja que vuelve a poner al carry trade en el radar de los inversores.
El BCRA desplegó distintas herramientas para administrar la presión cambiaria en medio de un contexto internacional más desafiante y de un aumento estacional de la demanda de Dólar en el mercado local. El objetivo, según los analistas, es evitar nuevos saltos bruscos de la cotización sin endurecer excesivamente las condiciones monetarias.
Las herramientas del BCRA para contener al dólar
Para moderar la suba del tipo de cambio, el Central volvió a utilizar varios de los instrumentos que ya había desplegado durante los últimos meses. Entre las principales medidas se encuentran:
- Una mayor oferta en el mercado de futuros.
- La intervención en el mercado secundario con instrumentos de cobertura cambiaria, para desviar parte de la demanda de empresas e inversores.
- Una fuerte desaceleración de las compras de reservas en el mercado oficial de cambios.
En las primeras ruedas de julio, el BCRA apenas acumuló US$ 290 millones por sus intervenciones en el mercado mayorista, un ritmo considerablemente inferior al promedio alcanzado durante el primer trimestre.
A esto se sumaron otras dos señales que, para el mercado, refuerzan la idea de que el Gobierno pretende mantener al Dólar como una de sus principales anclas durante los próximos meses. Por un lado, se autorizó una mayor emisión de bonos Lelink por hasta US$ 1.000 millones, lo que amplía las herramientas disponibles para intervenir y contener las presiones cambiarias. Por otro, el Central consiguió extender hasta 2028 el vencimiento de operaciones de REPO por US$ 6.000 millones con bancos internacionales.
Inflación a la baja y un dólar cerca de los $1.500
En paralelo, las expectativas de Inflación volvieron a moderarse. Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA, los principales analistas proyectan una desaceleración de los precios durante la segunda mitad del año, mientras que el Top 10 de los pronosticadores más precisos ubicó la inflación de junio por debajo del 2%.
Esta combinación de menor inflación esperada, tasas en pesos positivas y un Dólar contenido cerca de los $1.500 vuelve a mejorar el atractivo relativo de las colocaciones en moneda local.
"Las señales del Tesoro y del BCRA indican que se busca acotar la volatilidad del tipo de cambio sin endurecer demasiado las condiciones monetarias. Por un lado, el Tesoro inyectó un gran volumen de pesos a la economía y, por otro, va retirando una parte mediante la venta de instrumentos dólar linked. Creemos que esto busca aliviar la presión en las tasas cortas, mientras se retira la porción de esos pesos inyectados que buscan dolarizarse, lo que moderaría los movimientos del tipo de cambio", explicaron a Clarín desde Balanz.
¿Vuelve el carry trade?
Con este escenario, algunos analistas consideran que vuelve a abrirse una ventana para el carry trade, la estrategia que consiste en invertir en instrumentos en pesos para aprovechar sus rendimientos y luego medir la ganancia en dólar, siempre que el tipo de cambio permanezca estable o avance menos que la tasa obtenida.
"La conjunción de esos dos elementos, un MLC contenido por decisión oficial, expectativas de Inflación ancladas o en baja, reabre en el margen una ventana de carry de corto plazo para perfiles moderados", señalaron desde la consultora Outlier.
Sin embargo, los especialistas advierten que la oportunidad tiene límites y depende especialmente de que el Gobierno consiga sostener la calma cambiaria. Con el dólar spot en torno a los $1.490 y un techo de facto cerca de los $1.500, las tasas en pesos vuelven a ofrecer un diferencial atractivo frente a una inflación esperada inferior al 2% mensual.
"El punto fino es la asimetría: con el spot en la zona de $1.490 y un techo de facto que el propio activismo oficial ubica en torno a $1.500, mientras las tasas en pesos de liquidez corren cerca del 20% TNA en REPO y la tasa efectiva mensual de la curva LECAP se sostiene por encima de una inflación esperada que perfora el 2% mensual. Ese diferencial vuelve a favorecer al peso mientras la presencia oficial sostenga el nivel", explicaron en Outlier.
Las inversiones en pesos que vuelven a ganar atractivo
El carry trade fue una de las estrategias ganadoras durante el primer semestre, con los bonos CER a la cabeza, aunque el salto del Dólar registrado en junio terminó absorbiendo parte de los rendimientos acumulados.
Hacia adelante, los analistas identifican principalmente dos tipos de instrumentos con posibilidades de ofrecer ganancias medidas en moneda dura hasta fin de año:
- Bonos ajustados por inflación, que ofrecen cobertura frente a una eventual aceleración de los precios.
- Bonos duales, cuyo rendimiento combina distintas alternativas de cobertura y puede resultar atractivo ante escenarios de mayor volatilidad.
La oportunidad, de todos modos, está directamente vinculada a la capacidad del Gobierno y del BCRA para mantener controlado el Dólar. Mientras el tipo de cambio permanezca cerca de los niveles actuales, la Inflación continúe desacelerándose y las tasas en pesos ofrezcan rendimientos positivos, el carry trade podría recuperar protagonismo. Pero cualquier salto cambiario significativo volvería a poner a prueba una estrategia que, por definición, depende de la estabilidad del Dólar.