Positivo: la inflación de junio rondaría el 1,5%

La meta de 17% del BCRA, sin embargo, aún sigue (muy) lejos

20-06-2017
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La inflación de junio daría buenas noticias, si es que en realidad se apunta a una inflación de 22% para cuando el año termine. Aunque esas mismas noticias no serían tan buenas si se apunta a una  de 12-17%. Las mediciones privadas de alta frecuencia, mientras se cursa la tercera semana del mes, prevén una inflación de alrededor de 1,5% y tal vez de alguna décima menos si se cumple la previsión de que en lo que queda puede haber alguna otra desaceleración.

Cómo viene

Además de PriceStats, el dato más mencionado y seguido de inflación de alta frecuencia es el de Elypsis. Su economista jefe, Gabriel Zelpo, comentó a El Economista que la primera semana del mes había mostrado una muy buena desaceleración y que en la segunda los precios volvieron a calentarse un poco más. Es la cifra que sigue Nicolás Dujovne y su equipo.

“La tercera semana se estaría pareciendo más a la segunda que a la primera y eso no está ayudando a que el IPC que esperamos para junio esté por debajo del 1,5% que ya veníamos previendo. Los lácteos siguen complicados por las dificultades desde el lado de la oferta, también los panificados están acelerando y también las frutas y verduras, aunque eso se explica por razones estacionales”, dijo Zelpo.

Desde F&E Consult, tal como señaló su director Hernán Hirsch, se vio, hasta el 18 de junio, una inflación que cerraría el mes en 1,5%, con una gran dispersión de precios pero con una leve tendencia a la baja que, de continuar, podría permitir cerrar en 1,3% o 1,4%.

“La media móvil de las últimas cuatro semanas nos da 1,5% pero proyectamos que va a desacelerar un poco más, por cómo viene. En realidad la dispersión de precios este mes es tal que no permite asegurar que haya una tendencia hacia abajo en los últimos días, hay datos mixtos que no permiten estar seguro, pero estimamos que esa dispersión se resuelve para abajo”, dijo Hirsch ante El Economista.

Dispersión

La cuestión de la dispersión (datos mixtos otra vez) que están mostrando los precios es interesante. Un economista que trabaja en el Gobierno lo destacó, en estricto off, de la siguiente manera: “Hay aceleraciones y desaceleraciones en distintos productos y sectores, que se explican por complicaciones de la oferta, problemas de la demanda e incrementos en los costos, en una economía que claramente tiene algunos sectores con concentración y que es bastante cerrada. Si abrieras, se terminaría la joda”.

La misma fuente lo graficó así: “Los alimentos aceleran. La demanda de alimentos no se plancha nunca. Las carnes suben, y los derivados de harina también. Los vinos suben sin parar porque se vienen dando malas campañas en Mendoza. En artículos de limpieza, en prendas de vestir y en artículos de tocador se están viendo incluso bajas, porque remarcaron demasiado y el consumo está planchado. En la segunda quincena de mayo la economía se enfrió y eso explica el 1,3%. En la primera de junio remarcaron bastante y ahora en la segunda se va a enfriar de vuelta”.

Hacia el 22% Zelpo sostiene que el 1,5% no está mal, pero podría ser mejor. “Está bien para una inflación de 22% como la que proyectan los privados a fin de año, pero no para el 17% que espera el Gobierno. Por eso creemos que tiene que seguir manteniendo dureza en las tasas”, dijo.

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