El Economista - 70 años
Versión digital

lun 25 Oct

BUE 21°C

Versión digital

lun 25 Oct

BUE 21°C

Mejor hablar de ciertas cosas

Las elecciones deberían constituirse en la ocasión propicia para conocer las propuestas e ideas de los que asumirán una de las funciones más complejas y apasionantes: gobernar y administrar una ciudad

20-07-2017
Compartir

Por Gabriel Fernández Gasalla Universidad Nacional de Quilmes

Las PASO del 13 agosto y la elección general del 22 de octubre de este año tienen el objetivo de renovar las legislaturas nacionales y provinciales con la llegada de nuevos diputados y senadores. En el ámbito municipal también sirven para posicionar a los potenciales candidatos a intendente en las elecciones de 2019. En cada primer candidato a concejal se perfila un animal político con aspiraciones a recorrer uno de los primeros peldaños en la escalera del poder nacional.

Estas elecciones de medio mandato deberían constituirse en la ocasión propicia para conocer las propuestas e ideas de los que asumirán una de las funciones más complejas y apasionantes de la vida política nacional: gobernar y administrar una ciudad. Por su cercanía al ciudadano, y por la relevancia de la agenda que debe afrontar un gobierno local en estos tiempos, ya no hay lugar para improvisaciones o excusas para desconocer las cuestiones estratégicas de cada municipio.

Pero hoy, como en ediciones anteriores, las PASO y las elecciones generales no son el campo de batalla electoral donde los candidatos se impongan por la riqueza de sus propuestas ni por la capacidad de enfrentar, de forma innovadora, las nuevas demandas políticas, económicas, sociales y culturales de nuestras ciudades.

El candidato a concejal suele ser un amanuense territorial de un poder que se diagrama a escala nacional y se dirime en el territorio en la lucha voto a voto, pero encarnando un discurso abstracto, alejado de las necesidades de sus votantes.

Diversos estudios demuestran que la unidad territorial básica, donde se experimenta la política y se estimula la conciencia ciudadana es el barrio y la ciudad del votante. Los problemas nacionales emergen entre los adoquines del barrio. El municipio es la patria chica del argentino. Pese a ello, es casi una tarea de arqueología política encontrar a un candidato a concejal y/o futuro intendente exponiendo su plan de gobierno o su visión de ciudad que los diferenciaría de sus adversarios. Todos hablan de lo mismo apelando a sinónimos del argot electoral.

Como un modesto aporte a la formulación de una agenda urbana contemporánea se sugieren, desde esta columna, por ejemplo, proyectos como la instalación de plantas de gestión integral de residuos sólidos urbanos, un déficit que sufren la mayor parte de los municipios argentinos; la planificación  del desarrollo económico local integrando los procesos económicos con la creatividad cultural para avanzar más allá de los límites de un paradigma industrialista caduco que se expresa en el lugar común de “los parques industriales”; el impulso de  mecanismos de participación directa de la comunidad para descentralizar administrativamente y desconcentrar el poder efectivamente, superando la ilusión minúscula del “presupuesto participativo” ; la mejora de los sistemas de movilidad urbana para que no dependan exclusivamente de los planes nacionales de infraestructura como el Metrobus; la puesta en marcha de programas de hábitat orientado a los jóvenes que favorezcan su emancipación a través del trabajo y la educación formal ; avanzar en proyectos de integración entre ciudades nacionales y de otros países desde enfoques de diplomacia urbana pensados por un cuerpo especializado y jerarquizado de especialistas en relaciones internacionales urbanas; crear institutos de prospectiva local, que permitan a los funcionarios municipales disponer de estadísticas confiables y diagramar escenarios potenciales para la ciudad, porque en la actualidad las ciudades argentinas se gestionan a ciegas, sin tener indicadores confiables.

Seguramente no sea todo lo que resta por hacer, pero si al menos sería un primer movimiento hacia un debate electoral donde escuchemos nuevas voces expresando nuevas ideas. Tal vez de eso se trata la nueva política.

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés